La frecuencia de riego en cultivos en invernadero y campo abierto

Con la evaporación y estimando la evapotranspiración podemos calcular la cantidad de agua que requiere un cultivo para ser regado, esto nos da una idea del tiempo de riego una vez definido el consumo de agua del emisor que puede ser un aspersor o del gotero dependiendo del tipo de riego que utilice la finca, sin embargo, falta responder cada cuanto tiempo se le debe aplicar agua al cultivo, en lo que se conoce como frecuencia de riego.


Problemas causados por mala frecuencia de riego:

Cuando la frecuencia de riego disminuye y se alarga el tiempo entre riego y riego se producen importantes fluctuaciones de humedad, el suelo pasa de estar seco a estar húmedo muy rápidamente, los cultivos reaccionan de manera diferente a las fluctuaciones de humedad en el suelo, en el caso del tomate se producen rajaduras en los frutos que le restan valor comercial, en el caso del repollo pueden estallar las cabezas de los repollos por cambios bruscos en el contenido de agua del producto comercial.


Las fluctuaciones de humedad con frecuencia de riego bajas pueden producir estos síntomas


En todo caso los períodos secos entre riego y riego cuando la frecuencia es baja, producen el cierre de los estomas y reducción de la fotosíntesis con una consecuencia en el freno en el desarrollo de la planta y disminución del rendimiento, si el tiempo seco se hace muy intenso se puede presentar deficiencia de calcio en los frutos de tomate o pimentón.



Cuando la frecuencia es muy alta, hay que estar atentos con la aireación del sustrato o suelo para que la planta no sufra por falta de aire en las raíces y repercuta en perdida del rendimiento o incluso el desarrollo de enfermedades del suelo como Ralstonia solanacearum, Phythophthora o Phythium.


La frecuencia de riego en los métodos tradicionales.

En fincas ubicadas dentro de sistemas de riego rurales, la frecuencia de riego viene definida por el turno de riego del agricultor, la mesa técnica de agua se reúne y define cada cuanto tiempo y que cantidad de agua se le va a asignar a cada parcelero, en consecuencia el agricultor debe esperar el momento asignado y utilizar el agua que tiene asignada durante el tiempo que se le permite hasta completar un volumen de agua dado.


Esta técnica hace que los cultivos no reciban la cantidad de agua adecuada, puede que las plantas muestren síntomas de déficit hídrico pero el agricultor no las podrá atender hasta que no le toque el turno de riego eso trae como consecuencia que los rendimientos disminuyan.


En fincas que tienen sus propias fuentes de agua como ríos, lagunas y pozos, pueden aplicar agua a discreción, y lo que tradicionalmente hacen es aplicar la misma cantidad de agua con la frecuencia que realizan todos los agricultores del lugar, por ejemplo en el valle de Chirgua, en el estado Carabobo en Venezuela se estila hacer un riego semanal al cultivo de papa, si el ciclo dura 3 meses entonces se aplican doce riegos en ese lote.


En este documento pretendemos analizar porque estos métodos no son los mas adecuados y que es lo que más conviene al agricultor.


Factores que afectan la frecuencia de riego.



El suelo o sustrato y la frecuencia de riego.

El suelo es la reserva de agua del agricultor, cuando se aplica un riego el agua se retiene en el suelo y el cultivo va consumiendo lo que necesita en la medida que el suelo pueda proveer la cantidad de agua a la planta, hasta un punto en que se requiere que se riegue de nuevo.


El suelo tiene capacidad de retener una cantidad de agua finita y si el riego o lluvia supera esa capacidad de retención van a ocurrir dos fenómenos:


El primero se llama escorrentía y es el agua no la absorbe el suelo en un fenómeno conocido como infiltración, en consecuencia el agua fluye hacia los ríos, desplazándose por la superficie del suelo. Si el suelo no tiene vegetación y hay suficiente pendiente en el terreno, se puede presentar erosión.


Cuando no hay pendiente en el terreno la escorrentía no fluye sino que se acumula en la superficie del suelo causando anegamiento y daños a las raíces por falta de oxigeno tal como se explica en el artículo sobre la respiración vegetal.


El segundo fenómeno se llama lixiviación y ocurre con más intensidad en suelos sueltos muy arenosos o con mucha materia orgánica, sin embargo también ocurre con menor intensidad en suelos arcillosos y limosos, en este caso el agua es absorbida por el suelo pero supera la capacidad de retención del suelo y pasa a las capas profundas hasta llegar a los acuíferos, este fenómeno acarrea como consecuencia el lavado de sales y de fertilizantes lo cual es muy beneficioso en suelos con problemas de salinidad, pero en los suelos normales representa una pérdida de la fertilidad del suelo y se contaminan los acuíferos con nitratos que son los más perjudiciales.


Para conocer mas sobre la infiltración y la escorrentía recomendamos visitar el artículo sobre el balance hídrico de los suelos.


La frecuencia de riego debe variar dependiendo del tipo de suelo, un suelo arcilloso puede ser regado con una frecuencia menor que un suelo arenoso, ya que el suelo arcilloso retiene mas agua que un suelo arenoso, sin embargo los riegos no pueden ser muy intensos porque la capacidad de infiltración es baja y hay alto riesgo que ocurra escorrentía.


En los invernaderos hay que analizar el tipo de sustrato que se está utilizando, si se usa suelo los principios son similares a los descritos anteriormente.


Si se utiliza cualquier tipo de sustrato artificial el riesgo de escorrentía es mínimo ya que todos los sustratos artificiales se diseñan para tener una gran infiltración, incluidos los sustratos orgánicos, el gran riesgo es la lixiviación que en el gremio se conoce como agua de drenaje, la cual es extraída del invernadero.


Hay recetas de riego que recomiendan regar hasta producir un 20% de agua de drenaje, eso quiere decir que si un sustrato requiere para restituir su nivel de humedad 6 mm de lámina de riego, el agricultor debe aplicar 7,2 mm y esperar recoger en la salida de los drenajes del invernadero 1,2 mm de agua, si se logra esa meta de agua de drenaje, al día siguiente se puede aplicar la misma cantidad de agua de riego, de lo contrario hay que subir o bajar la cantidad de agua a aplicar.


Hay que resaltar que esa agua de drenaje es rica en sales fertilizantes, si bien permite extraer lo que no consumió el cultivo, representa un gran gasto de dinero en fertilizantes hidrosolubles que son los más caros y producen una gran contaminación por los altos contenidos de nitratos y fosfatos que eutrofican las aguas tal como se describe en el artículo sobre impacto ambiental de los invernaderos.


Si el agua de drenaje que sale del invernadero es utilizado en cultivos de menor valor como pastos o frutales el efecto contaminante se reduce.


Volumen del suelo, tamaño del contenedor del sustrato y la frecuencia de riego.

Si dentro del invernadero se cultiva en el suelo directamente o toda la superficie del invernadero es acondicionada con un sustrato especial como ocurre en Almería en España al sembrar en invernaderos enarenados, entonces la capacidad de almacenamiento de agua es máxima y se pueden distanciar los riegos redundando en una frecuencia de riego menor.


Igual sucede en un suelo profundo a campo abierto sin piso de rastra o de arado, donde se utiliza el subsolador con una frecuencia de por lo menos una vez al año. Estos suelos trabajados de esta manera pueden tener una frecuencia de riego menor que suelos donde sólo se utiliza la rastra y la profundidad del suelo es baja en consecuencia poseen menor volumen útil que redunda en poca capacidad de retener el agua.


Si el cultivo es en sustratos colocados en canteros se dispone de un volumen de sustrato mayor que si se siembra en bolsas o macetas, por lo tanto la frecuencia de riego debe ser mayor en las bolsas que en los canteros, los cultivos en lana de roca poseen muy poco volumen se sustrato en comparación al tamaño de las plantas, por lo que la frecuencia de riego debe aumentar de manera importante, el caso extremo es en la aeroponía donde no hay nada de sustrato y las raíces crecen en el aire por lo que la frecuencia de riego debe ser máxima.


Las naranjas pueden recibir riegos con menor frecuencia que las hortalizas


En resumen un cultivo de naranjas cuyas raíces profundizan más de un metro y exploran mucho volumen de suelo y sacar agua del suelo profundo, pueden ser regadas con una frecuencia muy baja en niveles que puede ser cada quince días, por otro lado un cultivo en cultivos de hortalizas que exploran poco suelo deben ser regadas muy frecuentemente. Estos son ejemplos solamente enunciativos que deben ser sometidos a cálculos con los datos de las condiciones especiales de cada caso para tener la frecuencia de riego para cada caso en particular.


El estado del tiempo y la frecuencia de riego.

Hemos estudiado en el artículo sobre la evapotranspiración la relación de este parámetro con la demanda de agua del cultivo y hemos observado que en días nublados y lluviosos la demanda de agua es menor y en días muy secos y soleados la demanda de agua es mayor, nada mas este factor induce a que la frecuencia de riego sea mayor en días soleados y menor en días nublados, si nos disponemos a aplicar la misma cantidad de agua en cada riego.


A esto debemos añadir que en los días soleados se requiere que el agua sea más fácilmente asimilable que en días nublados, por lo que el punto al que podemos dejar secar el suelo antes de regar varía y tenemos menor capacidad de almacenamiento de agua disponible al cultivo simplemente porque el cultivo requiere que el agua este más fácilmente disponible.


Los científicos conocen a la retención del agua por el suelo como potencial hídrico y mientras este sea más negativo el suelo retiene al agua con más fuerza, un suelo seco tiene un potencial hídrico muy negativo y un suelo húmedo tiene un potencial hídrico más alto que hace que la planta pueda absorber el agua usando menos energía y eso es lo que se necesita en un día soleado.


En resumen un día soleado requiere una frecuencia de riego mayor que un cultivo en un día nublado, si se hacen varios riegos en un día la frecuencia debe ser mayor en las horas del mediodía donde la demanda de agua es mayor, que en las horas más frescas del día donde la frecuencia debe ser menor incluida la noche.


Diseño del sistema de riego y la frecuencia de riego

En teoría un sistema de riego debería diseñarse para una frecuencia de riego dada por el cultivo y las necesidades del cliente, sin embargo es común en nuestro servicio de asistencia técnica encontrar que el cliente ya tiene un sistema de riego en funcionamiento y cuando vamos a revisar su versatilidad encontramos que hay unas limitantes que debemos respetar.


Ideal es decirle al productor que su sistema de riego no sirve y que debe comprar otro, pero si hacemos eso seguramente nos quedaremos sin clientes en nuestro programa de asistencia técnica, es por ello que debemos evaluar los parámetros de riego para decidir la frecuencia de riego.


Un invernadero con mangueras que poseen goteros autocompensados, puede ser regados con una frecuencia mayor que uno que no posea las mangueras autocompensadas, la manguera con goteros autocompensados detienen el riego cuando baja la presión y vuelven a funcionar cuando se restituye la presión, por tal motivo quedan llenas de agua y rápidamente alcanzan la presión de trabajo a diferencia de una manguera que no sea de goteros autocompensados que primero tiene que llenar las mangueras y posteriormente alcanzar la presión de trabajo.


El tiempo que la manguera está fuera del rango de presiones de trabajo, el riego es muy desuniforme y de mala calidad, por lo general en ese período de baja presión, recibe mucha mas agua las plantas ubicadas en las zonas bajas del invernadero en comparación a las ubicadas en las zonas altas, si se riega un cultivo con mangueras con goteros no autocompensadas con alta frecuencia se presentarán diferencias en el tamaño y productividad de los cultivos de las zonas altas del invernadero en comparación a las plantas ubicadas en las zonas bajas.


En una oportunidad en nuestro servicio de asistencia técnica conseguimos que unos invernaderos alcanzaban la presión de trabajo en dos minutos después de arrancar el riego lo cual no es muy malo y aplicaban riegos de 10 minutos, por lo tanto 2 minutos eran de mala calidad y 8 minutos de buena calidad, eso representaba que el 25% del riego fuera de mala calidad.


Indagando un poco mas conseguimos que la manguera tardaba 35 minutos en vaciarse, lo que significaba que el riego para las plantas de la parte alta del invernadero era de seis minutos que es el tiempo de riego de buena calidad y a buenas presiones.


Por otro lado el tiempo de riego de la parte baja era de 43 minutos que es el tiempo que estuvo prendida la bomba mas el tiempo que tarda la manguera en vaciarse, sobra decir que la parte baja del invernadero es la primera zona que empieza a gotear y la última que lo hace cuando se apaga el riego, por lo tanto el tiempo de buena calidad era 6 minutos y el tiempo total de riego era de 43 minutos lo que coloca el tiempo de buen riego en un 14% (es decir 6min entre 43 min) y el tiempo de un mal riego en 86% (es decir 37 min entre 43 min) del tiempo.


Si se aumenta la cantidad de agua partiendo del criterio del coeficiente de uniformidad de riego que aparece en los libros sobre riego por goteo, para que las plantas ubicadas en las zonas altas reciban al menos la cantidad de agua que requiere el cultivo, entonces nos encontramos que las plantas ubicadas en la parte de abajo reciben exceso de agua sufriendo de asfixia radical y en el peor de los casos explotando enfermedades como la Ralstonia solanacearum, el Phytium y la Phythophthora por citar unos pocos casos que hemos observado en nuestro programa de asistencia técnica, para entender esto recomendamos visitar el artículo sobre la pirámide de la enfermedad.


La norma es que en riegos más frecuentes dentro de los invernaderos la productividad sube y riegos menos frecuentes bajan la productividad, pero usar mangueras con goteros no autocompensados obliga a hacer riegos diarios o como máximo dos riegos al día, para frecuencias mayores lo ideal es el uso de mangueras con goteros autocompensados.


Cultivos con riegos por goteo a campo abierto acostumbran utilizar un solo riego diario y en invernaderos tratan de aumentar al máximo la frecuencia de riego.


Otro aspecto relacionado con el diseño del sistema de riego es el hecho de que el sistema sea fijo o móvil, el cultivo de la papa en Chirgua se riega con aspersores colocados en tubos que son movidos a otro lote después que termina el riego, esto representa un gasto de mano de obra que obliga a distanciar los riegos para que el número de visitas que recibe un cultivo sea menor y reducir el gasto en mano de obra, en el riego por miniaspersores esa limitante no existe ya que el sistema es fijo y se puede regar con mas alta frecuencia que incluso puede ser diario.


La frecuencia de riego y el software de fertirriego.



Hemos desarrollado un software que calcula los parámetros del fertirriego y hace recomendaciones sobre una base de un riego diario para el riego por goteo, sin embargo para riego por aspersión considera la capacidad de absorber agua del suelo (infiltración), la capacidad de retención de agua en parámetros que los científicos conocen como capacidad de campo, punto de riego y punto de marchitez permanente, incluso calcula cuando debe reiniciar el riego después de una lluvia importante ya que estima la infiltración y la lixiviación explicadas en este artículo.



En todo caso ajusta la frecuencia de riego a las condiciones climáticas y del suelo, haciendo esos cálculos en forma automática para usted, completándolo con los cálculos de nutrición que definen la necesidad de fertilizantes.


Estos cálculos no requieren más que un obrero tome los datos de evaporación del campo y se los suministre a una persona que tenga acceso a internet en una oficina, en un celular o en una tableta. El software calcula los requerimientos de riego y abono y suministra una información muy sencilla fácil de seguir por un obrero como lo es los kilos de cada fertilizante que se necesita y el tiempo de riego que requiere cada lote de acuerdo a la edad del cultivo.


Usted no debe preocuparse de toda esa información técnica que se maneja en la literatura especializada en riego y fertirriego, el programa lo calcula por usted, es como si tuviera un ingeniero agrónomo trabajando las 24 horas del día para usted.


Si usted es un profesional del agro el programa le salva de hacer esos cálculos que le consumían mucho tiempo y que los hacía cada quince días por falta de tiempo, de esa forma el programa se los actualiza a diario cada vez que usted reporte la evaporación que es el principal dato que requiere el software y de esa forma tiene más tiempo de supervisar el desarrollo de sus siembras y ver que están haciendo los obreros.


Sin embargo el software puede realizar reportes para los agrotécnicos que suministran esa información técnica que les permiten tomar decisiones y hacer ajustes partiendo de su experiencia profesional, por lo que el programa no impone sus recomendaciones, un agrotécnico puede modificarlas a su discreción.



En resumen el software de fertirriego trabaja con una frecuencia diaria en el caso del riego por goteo y el riego por aspersión si varía la frecuencia de riego dependiendo de las condiciones de clima y suelo como fueron descritas en este artículo.
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Riego controlado por luminosidad total en invernadero

Los productores deberían considerar su estrategia de riego diaria en cuatro (4) periodos diferentes. Como norma, nunca inicie la primera sesión de riego del día hasta que las plantas estén transpirando activamente y tomando agua.

Si inicia la sesión de riego demasiado temprano por la mañana, habrá un alto riesgo de que los frutos se agrieten o revienten. En Mexico, consideren aplicar la primera sesión de riego del día de una a una hora y media después del amanecer o cuando se hayan acumulado de 125 a 150 julios de luz. Si inician el riego cuando la humedad en el invernadero es superior a 80% también se incrementa el riesgo de agrietamiento de frutos, ya que las plantas no van a ser capaces de transpirar activamente.
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Nuevo sistema de riego eficiente para la producción agrícola en invernaderos

El IMTA trabaja una nueva tecnología de sistemas de riego tecnificados por gravedad mediante captación de agua de lluvia.

La producción agrícola en ambientes controlados por medio de invernaderos representa una excelente alternativa para reducir los volúmenes de agua aplicados a los cultivos tradicionales, además de que incrementa la eficiencia de esta actividad, señaló Raúl Medina Mendoza, investigador del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).
Sin embargo, los sistemas de riego de los invernaderos agrícolas son abastecidos a través de pozos de agua, por medio de un sistema de bombeo que representa costos elevados. De acuerdo con Medina Mendoza, especialista en ciencias agrícolas y recursos naturales, esta técnica tiene una rentabilidad baja y ocasiona que los proyectos se vuelvan incosteables, por lo que paulatinamente son abandonados o aprovechados de forma intermitente por los productores.
“Los costos de bombeo juegan un papel importante; la relación costo-beneficio es baja, incluso en algunos casos los productores no obtienen ganancias evidentes con este sistema de producción. Son cultivos económicamente no rentables, con altos costos de insumos y altos pagos de energía eléctrica”, explicó el ingeniero agrónomo.
A fin de coadyuvar en la solución de este problema, un grupo de especialistas del IMTA, liderados por Medina Mendoza, trabaja en la construcción de una tecnología para la implementación de sistemas de riego tecnificados por gravedad, a través de un método de captación de agua de lluvia.
Para el proyecto, se construirá un invernadero de 500 metros cuadrados, con suficiente altura para captar y conducir el agua de lluvia por medio de canaletas a una cisterna de almacenamiento con capacidad de 500 mil litros. La cisterna será construida con la técnica de ladrillo tipo capuchino.
“A partir de la cisterna y por medio de la gravedad, se conducirá el agua captada hacia un sistema de riego denominado ‘de baja presión’ en el invernadero. El sistema de riego tecnificado por gravedad consiste en un tanque de nivel regulado de 200 litros de capacidad, del que se desprende una serie de tuberías, válvulas y otros accesorios que se unen a una cintilla de riego por goteo (medio con el cual se riegan los cultivos producidos en el invernadero)”, explicó el especialista.
De acuerdo con Medina Mendoza, quien trabaja desde hace 25 años en temas de conservación de agua y suelo, en México existen pocos casos en los que se utiliza el agua de lluvia como alternativa para abastecer los sistemas de riego en los invernaderos agrícolas.
En este sentido, comentó la importancia de impulsar esta tecnología, en la cual los costos por el uso de  energía son mínimos en comparación con la técnica tradicional, debido a que esta innovación se construye para abastecer por medio de la gravedad los sistemas de riego.
Una de las primeras acciones que se llevarán a cabo será promover la tecnología en cuatro municipios que rodean la cuenca del lago de Pátzcuaro, ubicado en el estado mexicano de Michoacán –donde se lleva a cabo este proyecto–, y reactivar las unidades de producción abandonadas en la región.
En este lugar, explicó el investigador, los agricultores que obtienen su producción a través de los invernaderos utilizan principalmente agua de pozos, por lo que no se aprovecha la captación de aguas pluviales. “Con la implementación de esta tecnología ya no será necesario bombear el agua desde pozos o manantiales como tradicionalmente se realiza”, resaltó Medina Mendoza.
A partir de la validación de este desarrollo, se promoverá en regiones del país adecuadas para su aplicación. “La tecnología tiene un amplio potencial de aplicación en las regiones donde existan invernaderos y se presenten lluvias suficientes para abastecer los requerimientos hídricos de los cultivos (lluvias por encima de 800 milímetros)”, puntualizó el investigador.
En el proyecto, además de Raúl Medina Mendoza, también participan Érick Oliver Cervantes Gutiérrez, Dante Sinohé Hernández Padrón y Miguel Ángel Córdova Rodríguez.
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Riego Presurizado de Precisión

El riego presurizado de precisión incluye el riego por aspersión en sus distintas modalidades y el riego por goteo, deseamos en este documento hacer una introducción a ambos sistemas de riego resaltando los aspectos prácticos que debe conocer un agricultor de las zonas tropicales tanto a campo abierto como dentro de los invernaderos para resolver los problemas que se presentan en la operación de estos sistemas de riego.

Riego presurizado, definición:


Se considera que el riego está presurizado porque en las tuberías o mangueras donde es conducido se encuentra a una presión por encima de la presión atmosférica, esto permite que el agua salga a cierta velocidad por los aspersores accionando el movimiento de los mismos, también permite que las mangueras de goteo tenga una uniformidad en el proceso de goteo y se obtenga mas o menos la misma cantidad de agua en cada goteador.



Para obtener la presión del sistema, se recurre a una bomba que impulsa el agua en cierta cantidad por unidad de tiempo, este parámetro se llama caudal y a una determinada presión de trabajo, ambos parámetros definen juntos la potencia de la bomba, que varia de acuerdo a la eficiencia con que está diseñada la misma, para ello una vez definida la presión y caudal de trabajo, acudimos a una empresa especializada en bombas, que nos recomienda la bomba mas adecuada a nuestras necesidades, una vez analizadas las curvas de las bombas que dispone el establecimiento.



Dentro de nuestro programa de asistencia técnica se nos presentó un caso donde se requería cierto caudal y presión, el vendedor de bombas nos recomendó dos modelos que se ajustaban a nuestro requerimiento, una era una bomba de 7,5 Hp y la otra era de 5,5 Hp., nuestra elección se inclinó por la bomba de 5,5 Hp., ya que con un menor consumo de corriente puede hacer el mismo trabajo al ser mas eficiente impulsando el agua, esto redujo el consumo de corriente y tuvimos una economía en la facturación eléctrica. Si bien en Venezuela la electricidad está subsidiada, en nuestras naciones vecinas de centroamérica, Colombia, Perú y Ecuador no lo está. en todo caso un ahorro de energía es una contribución a reducir el efecto invernadero y el calentamiento global.


La experiencia antes indicada nos enseña que las bombas no deben comprarse en el comercio por su potencia, debemos en todo caso considerar la presión de trabajo y el caudal que deseamos mover, a los vendedores de ferreterías no les gusta eso, solo les gusta vender las bombas por su potencia (Hp), pero para ser correctos en nuestro proceder debemos considerar el caudal y la presión a la que va a trabajar la bomba.


Otra forma es hacer tomas de agua de manantiales en las altas montañas y la gravedad junto con la diferencia de altura de la toma y del lugar donde se va a usar el agua hace que aumente la presión logrando un efecto similar al uso de bombas, en todo caso debe hacerse un estudio hidraulico para que el sistema trabaje con la eficiencia de una bomba, el Ministerio de Obras Públicas de Venezuela en los años 60 y 70 pobló los Andes Venezolanos de estos sistemas de riego que hoy funcionan con la misma eficiencia de cuando se instalaron sin necesidad de consumir energia adicional.


Riego de precisión, definición:

El riego se considera de precisión cuando la cantidad de agua que aporta al cultivo es uniforme dentro de la parcela o invernadero, se acepta cierto margen de error pero el cultivo se comportará mejor en la medida que el riego sea mas uniforme.

Tener un riego uniforme nos permite hacer fertirriego que es aplicar agua y fertilizantes al mismo tiempo, de esta manera las plantas recibirán aproximadamente los mismos nutrientes por igual, siendo su desarrollo y producción óptimos tal como lo planificamos, todo lo que hagamos por mejorar la uniformidad del riego redundará en una mayor producción a un menor costo.

Puntos a considerar para lograr un riego de presición exitoso:

1- No debe haber fugas de agua.

2- La presión debe ser óptima, si usted trabaja con una bomba a menor presión las partes bajas del cultivo recibirán mas agua que las partes altas, usted puede darse cuenta de ello al ver las plantas de las partes bajas de la parcela mucho mas altas y frondosas que las ubicadas en las zonas altas de la parcela. Si el terreno es de muy poca pendiente la diferencia en el crecimiento de las plantas se observa con las plantas mas cerca de la bomba de riego mucho mas frondosas que las plantas mas lejanas a la bomba. Si la presión es muy alta se le reventarán las mangueras o se le despegarán las uniones con mucha frecuencia, esto es particularmente importante en el riego por goteo.


3- El diseño de mangueras principales, laterales y secundarios debe ser óptimo, calcule la cantidad de agua que va a necesitar en cada sector y con eso calcula el tamaño de la manguera secundaria, al conocer cuantos sectores va a regar al mismo tiempo puede calcular la cantidad de agua que pasará en la manguera lateral y finalmente eso le permitirá calcular las mangueras principales. Si las mangueras son muy pequeñas se presentará un problema similar al riego a baja presión, si las mangueras son muy gruesas usted estará haciendo un gasto de dinero excesivo, las mangueras de mayor diámetros siempre son mas caras que las mas delgadas.



4- Los sectores de riego deben tener aproximadamente el mismo tamaño, si un sector es mas pequeño que otro este trabajará a mayor presión que uno mas grande, presentando el caso de tener plantas mas grandes y frondosas en los sectores pequeños y plantas mas desuniformes con problemas de presión en los sectores mas grandes.



5- Los sectores que se riegan al mismo tiempo deben estar a alturas similares, cuando hay diferencia de altura de un sector a otro se presenta una variación de presión, regando bien el sector mas bajo y presentando los problemas de baja presión discutidos en el punto 2 en el sector mas alto del terreno.



6- Use mangueras de goteo o aspersores de la misma marca y modelo, a veces por falta de insumos en el mercado nos vemos en la obligación de comprar mangueras o aspersores distintos a los que regularmente usamos, eso debemos considerarlo como una excepción y lo mas rápido posible debemos restituir la condición de que todas las mangueras y aspersores sean de la misma marca y modelo. Es tonto resaltar que las mangueras de distintas marcas y modelos tiene un comportamiento distinto y se afecta la uniformidad del riego.



7- El uso de mangueras con goteros autocompensados o aspersores con reguladores de presión es una solución a los problemas antes mencionados, sin embargo en nuestro programa de asistencia técnica hemos observado que aún haciendo estas inversiones se presentan problemas si usted no considera los puntos enumerados anteriormente. Una manguera con goteros autocompensados puede no funcionar si la presión de trabajo no llega a cierto nivel especificado por el fabricante.



8- Limpie sus filtros regularmente, esta recomendación es particularmente importante si usted usa una laguna como reservorio de agua antes del cabezal de riego, en el caso del riego por goteo y de aspersión usted necesita varios filtros uno de malla en la succión que los campesinos conocen como maraca, el otro es un filtro de malla adicional después de la bomba, en el caso de riego por aspersión, que en el caso de riego por goteo, uno es de grava y otro es de discos despues de la incorporación del fertilizante, todos estos filtros son suceptibles de taparse y deben ser convenientemente limpiados ya que hacen importantes perdidas de presión cuando están sucios, dedicaremos un artículo a la limpieza de estos filtros..



9- En los libros de riego nos dicen que la cantidad de agua a aplicar en el riego debe ser dividida por el porcentaje de uniformidad del riego, con esto sube la cantidad de agua que se usa, con la idea que los sectores donde llega menos agua por lo menos reciban la dosis de riego que requiere el cultivo, esto nos trae como consecuencia que los lotes que reciben mas agua van a presentar problemas de exceso de agua para entender este problema les recomendamos leer el artículo sobre la Respiración Vegetal, para que observen los efectos del riego en exceso en los cultivos en especial por efectos sobre la respiración de las raíces. Si bien la recomendación de subir la cantidad de agua a aplicar como dicen los libros es una especie de paliativo lo mejor es hacer un correcto diseño del sistema de riego y selección de la bomba para que el riego de una vez salga como debe ser.



Calculo de la uniformidad del riego:

Si usted ya tiene construido su sistema de riego y no acudió a una empresa especializada le recomendamos medir la uniformidad del riego, por otro lado si usted sospecha que la empresa que le diseñó su riego incurrió en un error también puede medir la uniformidad del riego para ello haga lo siguiente:


Recoja el agua que sale por varios aspersores o goteos en distintos puntos del terreno al azar, es conveniente que la muestra sea representativa del lote, para ello debe esperar a que el sistema se presurice por completo lo cual se evidencia cuando los aspersores emiten la máxima cantidad de agua o cuando las mangueras de goteo están apretadas al máximo.


El tiempo que va a recoger el agua depende del tamaño del recipiente, si el recipiente es del mismo tamaño basta con medir el tiempo que tarda en llenarse.

El caudal se calcula dividendo el volumen de agua entre el tiempo que tarda en llenrase el recipiente.


Si usted tomó 20 muestras de agua, entonces sume los cinco valores mas bajos y divida este valor por la suma de los cinco valores mas altos y lo multiplica por cien para obtener el porcentaje.


En el caso del riego por goteo, si el porcentaje le da mayor a 90% excelente usted tiene un sistema de riego bien diseñado, si da menos de 90% usted debe considerar cual de los problemas antes mencionados se están presentando, en el caso del riego por aspersión dicho porcentaje puede ser de 85% u 80%.

Invernaderos Agricolas > Riego en Invernaderos > Riego Presurizado de Precisión
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Riego localizado de alta frecuencia

Dentro del riego localizado de alta frecuencia se pueden encontrar tres tipos de riego, sistema de riego por goteo, sistema de riego por tuberías emisoras, y por último, sistema de riego por micro aspersión y micro difusión. Estos tres métodos de riego se diferencian unos de los tres, dependiendo de cual sea el modelo y tipo de emisor que se esté utilizando, y a su vez, cual es su colocación distintiva. El riego localizado de alta frecuencia por goteo es un método que es muy común, y cada vez son más las personas que lo utilizan.

Es muy recomendado especialmente cuando se trata de cultivos cubiertos, como son los invernaderos, también se utiliza este sistema de riego localizado de alta frecuencia en los cultivos con un marco de plantación muy amplio, y a su vez es muy utilizado también en algunos cultivos de línea. El sistema por goteo se define por ser un sistema en el que el derroche de agua es prácticamente mínimo en referencia y comparación con el resto de los sistemas de riego que se utilizan en la actualidad.

En este sistema se trabaja con un equipo de tuberías, por donde pasa el agua a una presión determinada, luego esta misma agua pierde la presión, y pasa hacia los goteros, que se encuentran conectados a las mismas tuberías. Y desde los goteros el agua del riego localizado de alta frecuencia por goteo es expulsada en forma de pequeñas gotas de agua. La gran característica de este sistema, es que el agua se coloca solamente en la base de la planta, lo más cerca de las raíces que se pueda. Así, de esta manera, se está regando solamente lo que nos interesa regar, la planta del cultivo. Y no hacemos desperdicio de agua regando otras partes de la superficie que no tienen tanto interés como la planta en sí. En este sistema de riego, es muy simple hacer la aplicación de fertilizantes o productos químicos a las plantas, ya que gracias al sistema de tuberías, todo aquel producto que le deseemos aplicar a nuestro cultivo, lo podemos diluir en agua, y colocarlo junto al agua para riego, y así se ira distribuyendo, hasta llegar a cada una de las plantas, de una manera muy pareja y equitativa.

Gracias al sistema de tuberías, la forma de efectuar el riego es muy pareja, y cada una de las pantas del cultivo se caracteriza por recibir la misma cantidad de agua. Esto hace que cuando crezcan, se desarrollen todas por igual, y obtenemos como resultado plantas todas de una misma calidad. El riego localizado de alta frecuencia por goteo, es un método que no requiere de mano de obra alguna, solamente de una supervisión, para controlar que todo el sistema esté funcionando como corresponde. Por eso, es muy barato de mantener. Pero tiene como desventaja, que la inversión de dinero se debe hacer al principio. Ya que este es un sistema, que necesita de mucho material, ya que requiere de tuberías, goteros, y bomba. Y dependiendo de cuan extenso sea nuestro cultivo, mayor va a ser el gasto económico. Sin dudas, este en un gasto que vale la pena abordar, y que nos dará muchos frutos y beneficios a futura, ya que es una buena inversión. Por ello es que el riego localizado de alta frecuencia es económico de mantener.

Tipos de riego localizado de alta frecuencia

El otro riego localizado de alta frecuencia que nombramos fue el de micros difusores, y mico aspersores. Estos tipos de riego localizado de alta frecuencia son muy similares entre si. Los dos se caracterizan por liberar al agua de forma sencilla y de una manera muy natural. Ya que la forma en que el agua riega a las plantas, es una copia de como la lluvia cae de forma natural desde el cielo. Ya que el agua de este riego localizado de alta frecuencia cae sobre las plantas del cultivo en forma de pequeñas gotas de forma natural, imitando por supuesto a la lluvia.

Este sistema es muy utilizado especialmente cuando se trata de cultivos leñosos, o a su vez para cultivos herbáceos de distintos marcos de plantación. La forma en que el agua cae, puede ser muy pesada o violenta para algunas especies de plantas, por eso debemos estar seguros de que la especie que queramos cultivar, sea una apta para este tipo de riego localizado de alta frecuencia.


 La diferencia entre micro aspersores, y micro difusores es que los aspersores son aquellos que se encuentran colocados fijos sobre una superficie determinada. Y los difusores, son aquellos que se encuentran también fijos sobre alguna superficie determinada, pero tienen la cualidad de que se hunden bajo tierra cuando no se encuentran en funcionamiento, y salen hacia el exterior cuando el momento de regar comienza.

Lo que ayuda a que la superficie de nuestro terreno quede más libre de objetos. Los sistemas de riego localizado de alta frecuencia son uno de los tipos de riego más utilizados en la actualidad. Podemos decir entonces que, el riego localizado de alta frecuencia es muy usado en cultivos, sean a cielo abierto o en invernaderos, y el mantenimiento de los mismos es muy económico.
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Tipos de sistemas de riego localizado



En función del tipo de emisor utilizado y su colocación se distinguen tres tipos de riego localizado:
Por goteo.
Por tuberías emisoras.
Por microaspersión y microdifusión.



Riego por Goteo

Es el sistema de riego localizado más popular. El agua circula a presión por la instalación hasta llegar a los goteros, en los que se pierde presión y velocidad, saliendo gota a gota. Son utilizados normalmente en cultivos con marco de plantación amplio (olivar, frutales, etc.), cultivo en invernadero (tomate, pimiento, pepino, melón, ornamentales), y en algunos cultivos en línea (algodón, coliflor, repollo, patata, etc).

Los goteros suelen trabajar a una presión de aproximadamente 1 kg/cm2 conocido popularmente por kilo y suministran caudales entre 2 y 16 litros/horas. Lo mas frecuente es que las tuberías laterales y los goteros estén situados sobre la superficie del suelo, y el agua se infiltre y distribuya en el subsuelo. Es el riego por goteo en superficie. En ocasiones las tuberías laterales se entierran entre 20 y 70 cm y los goteros aportan el agua a esa profundidad, conociéndose entonces como riego por goteo subterráneo. La profundidad de enterrado del portagoteros dependerá del tipo de cultivo y del tipo de suelo. Este sistema esta basado en la utilización de franjas de humedad que garantizan una buena uniformidad de riego. Tiene como principal inconveniente la obstrucción de goteros y la dificultad de detectar fallos en el funcionamiento de estos así como de su reparación.

Riego por tuberías emisoras

Se caracteriza por la instalación de tuberías emisoras sobre la superficie del suelo creando una banda continua de suelo humedecido y no en puntos localizados como en el riego por goteo. Su uso mas frecuente es en cultivos en línea con muy poca distancia entre plantas. Las mas utilizadas son las tuberías goteadoras y las tuberías exudantes.

Riego por microaspersión y microdifusión

En el riego por microaspersión, el agua se aplica sobre la superficie del suelo en forma de lluvia muy fina, mojando una zona determinada que depende del alcance de cada emisor. Esta indicado tanto para cultivos leñosos como para cultivos herbáceos de distinto marco de plantación.

Se distinguen los emisores denominados microaspersores y los denominados microdifusores. En ambos casos suelen trabajar a presiones entre 1 y 2 kg/cm2 y suministran caudales de hasta 200 l/h
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RIEGO LOCALIZADO: VENTAJAS E INCONVENIENTES


RESUMEN.

Este trabajo pretende poner de manifiesto las ventajas y desventajas que presentan los sistemas de riego localizado subterráneo (RLSb), teniendo en cuenta la información publicada, así como la propia experiencia de los autores. 

En los últimos años los sistemas de riego localizado subterráneo (RLSb) han experimentado un importante avance, de la misma forma los conocimientos científico-técnicos han venido a clarificar algunas limitaciones de este sistema. Su principal virtud es que promueve acciones sostenibles en agricultura y jardinería, facilitando la introducción de prácticas respetuosas con el medio y con los recursos. Permite aprovechar un recurso hídrico muy poco empleado, las aguas residuales y reduce notablemente el aporte de agua y nutrientes sin mermar los rendimientos productivos. Además, dota de un valor añadido muy interesante a las explotaciones que implementen esta tecnología, al ser éste el sistema de riego con más posibilidades de futuro en agricultura y jardinería. Aún así, hay limitaciones que resolver, alguna de ellas tan importante como la obstrucción de emisores y las limitaciones en cuanto a conocimientos y experiencias tanto científicas como técnicas, que deben ser sin duda la principal línea de trabajo en los próximos años.



1. INTRODUCCIÓN.

La crisis mundial del agua a la que nos enfrentamos, obliga a plantear estrategias encaminadas a aumentar la eficiencia del agua usada en agricultura y jardinería. En los últimos años, se han desarrollado distintas técnicas alternativas para incrementar la eficiencia en el uso del agua, siendo el riego localizado subterráneo (RLSb) una de ellas. 

Existe escasa documentación que permita el correcto diseño, manejo y explotación de los sistemas de RLSb, además la información publicada varía extensamente en contenidos y posibilidades, especialmente atendiendo a cultivos, parámetros del sistema, manejos del suelo y del cultivo, y requerimientos y eficiencia del agua y nutrientes (Camp, 1998). 

Las principales características de este sistema de riego son: 

- Generalmente los RLSb promueven un incremento en la eficiencia de aplicación de agua y nutrientes. 
- El uso de los RLSb con aguas residuales en jardinería de casas, parques, campos de golf, áreas comerciales, etc., suponen un gran potencial para el uso de este sistema de riego.

1.1. Definición de RLSb y breve reseña histórica. 

Se puede definir al riego localizado subterráneo (RLSb) como la aplicación de agua bajo la superficie del suelo mediante emisores, con dosis de descarga en el mismo rango que el riego localizado superficial (ASAE, 1999). La primera constancia de su uso data de 1913 cuando House irrigó manzanas, alfalfa y cereales con tuberías porosas  enterradas (Jorgesen y Norum, 1993). Los primeros trabajos datan de los años 60, aunque es en los últimos 15-20 años cuando existe una mayor concienciación acerca de sus ventajas, apareciendo tecnologías capaces de potenciarlas (Camp, 1998). Medina (1997) señala que aunque desde hace tiempo se vienen ensayando diversos sistemas de riego subterráneo, no ha sido hasta los últimos años cuando parecen experimentar un crecimiento digno de consideración. También se indica que el uso del riego por goteo subterráneo puede ser el futuro del riego en los próximos años y décadas (Tornería, 2004). En los últimos años se está avanzando en el estudio de aspectos hidráulicos y agronómicos, aunque parece que es su principal problema (obstrucción de emisores), uno de los objetivos principales de estudio.

1.2. Riegos localizados. 

No se podría plantear un trabajo sobre las ventajas y desventajas de los sistemas de riego localizado subterráneo, sin conocer previamente, las aportaciones que son inherentes a la propia naturaleza de un sistema de riego localizado.

Las principales ventajas de los riegos localizados, concepto que aunque distinto suele venir asociado al de fertirrigación, se resumen a continuación:

- Aplica el agua a una zona más o menos restringida del volumen radicular, no mojando la totalidad del suelo, aumentando de ese modo la eficiencia en la absorción de agua y nutrientes por parte de la planta.
- Al reducirse la superficie de suelo húmedo, se reducen las pérdidas por evaporación.
- Reducción de las pérdidas por percolación y escorrentía.
- Economía de agua y fertilizantes y control de la contaminación: Precisión del riego y eficiencia máxima, con distribución uniforme, controlada y localizada de los nutrientes esenciales. Se limita la fitotoxicidad, la contaminación de acuíferos y las pérdidas por lixiviación, retrogradación y volatilización. 
- Facilita el tránsito, tanto de maquinaria como de operarios al permanecer gran parte del suelo seco.
- Posibilidad de empleo de aguas y suelos de baja calidad agronómica (aguas y suelos salinos, suelos excesivamente permeables, suelos con excesiva pendiente, etc.).
- Posibilidad de aplicación de otros productos de quimigación utilizando la infraestructura, como correctores, desinfectantes del suelo, herbicidas, nematicidas, fungicidas, etc.
- Se reducen las necesidades energéticas de las plantas ante la absorción de agua y nutrientes, al mantener un nivel óptimo de humedad, nutrientes y aireación en el suelo/sustrato.
- Fácil automatización y programación del sistema en niveles variables.
- Mejor planificación y operatividad de la plantación: Se eliminan las limitaciones parcelarias debidas al riego. Se evitan nivelaciones del terreno y se posibilita el cultivo de regadío en terrenos con orografía dificultosa. Existe una más efectiva mecanización y otras labores culturales. Las malas hierbas ofrecen un más fácil tratamiento al mostrarse en zonas concretas. Existe la posibilidad de riego en cultivos acolchados o con microtúneles.
- Incremento del rendimiento del cultivo: Aumenta la producción, mejoran parámetros de la calidad de los frutos (uniformidad de calibres y color, potenciación de sabores, mayor duración en el mercado, etc.) y la precocidad de las cosechas. 


2. VENTAJAS DE LOS RLSb. 

Este sistema, presenta determinadas ventajas respecto al riego localizado superficial: Incremento de rendimientos productivos (Camp, 1998; Alarcón et al., 2005), incremento de la eficiencia y aprovechamiento de agua y nutrientes (Sánchez, 1996), que se traduce en una reducción en su aporte y la consiguiente reducción de pérdidas por percolación profunda y escorrentía, lo que conlleva una reducción en la contaminación de acuíferos, se adapta bien al uso de aguas residuales, tanto para cultivos como para jardinería, etc. Pero presenta problemas para su aplicación, los principales son definir métodos de diseño e instalación idóneos y, sobre todo, prevenir y controlar las obstrucciones de emisores.

Seguidamente se enumeran de forma genérica las ventajas de los RLSb: 

Incrementa la productividad. 

Todas las investigaciones consultadas, para una gran variedad de cultivos y situaciones, y sin condiciones limitantes, muestran que las producciones obtenidas empleando sistemas de RLSb fueron iguales o mejores que con otros sistemas de riego (Camp, 1998; Alarcón et al., 2005). En la mayoría de los casos se obtuvieron además, reducciones en los consumos de agua y fertilizantes.

Potencia la eficiencia de los recursos.

Fomenta la utilización de aguas de baja calidad agronómica e incluso de aguas residuales, con el consiguiente ahorro implícito de recursos hídricos.
Reduce los aportes de fertilizantes y pesticidas, al incidir directamente sobre la zona de actividad de las raíces.
Da lugar a un importante ahorro de agua y de energía. 
El sistema de RLSb tiene un mejor aprovechamiento del agua y nutrientes aplicados, lo que deberá dar lugar a mayores producciones y mejores calidades de los productos agrícolas (Neibling y Brooks, 1995; Sánchez, 1996).
Mejor aprovechamiento de los fertilizantes poco móviles, como fósforo, al estar presentes en la zona de mayor densidad radicular y su disponibilidad en el bulbo durante mucho más tiempo, por lo que también pueden reducirse sus aportaciones (Mikkelsen, 1989; Sánchez, 1996).

Mejora la eficiencia del riego.

- La porción más superficial del suelo permanece más seca, con lo que se reduce la acumulación de sales, esto potencia la característica de efecto mulching de la superficie del suelo (Phene, 1988).
- Comparando los RLSb con otros sistemas de riego, aunque la transpiración es igual en las mismas condiciones, no así las pérdidas por evaporación, que en el caso de RLSb se ven reducidas. drásticamente al encontrarse la superficie del suelo preferentemente seca en comparación con riegos superficiales, ello permite disponer con mucha mayor eficiencia agua para los cultivos bajo RLSb. 
- Por otro lado no hay problemas de infiltración de sales, de aparición de costra superficial o de compacidad, la falta de uniformidad de aplicación asociada a la escorrentía superficial o a la presencia de charcos se ve notablemente reducida, por lo que la distribución de agua a lo largo de los laterales se ve mejorada (Phene, 1988; Pizarro, 1996). 
- La posibilidad de utilizar aguas salinas o con un contenido de sales elevado, se ve aún más potenciado con este sistema de riego, reduciéndose la aparición de mermas en las producciones (Adamsen, 1992).
- Da lugar a un menor enfriamiento de la superficie del suelo, provocado en otros sistemas de riego, por lo que las características del suelo y del cultivo permanecen mucho más homogéneas (Medina, 1997).

Localización de la aplicación de agua y fertilizantes.

- El agua y los nutrientes son aplicados directamente en la zona radicular, por lo que pueden ser tomados y usados más eficientemente, facilitando la programación de la fertirrigación mucho más adecuadamente.
- Como en los sistemas de riego localizado clásicos, en este caso también la alta frecuencia facilita la absorción de agua, potenciada por el doble efecto de mantener la humedad y bajar la salinidad (Phene, 1988), incluso se ve aún más favorecido ya que el agua y los nutrientes se disponen en el volumen de suelo que más interesa.

Promueve el ahorro energético.

- Da lugar a un ahorro energético promovido por la reducción en los aportes de agua y fertilizante, ahorro de aplicaciones de pesticidas, reducción del trasiego de maquinaria y equipos, etc. (Wu, 1994).

Facilita las operaciones agrícolas.

- El movimiento y tránsito de los equipos de manejo se ven facilitados ya que en la superficie del suelo no se encuentra ningún componente del sistema. 
- El suelo se mantiene mayormente seco durante y después de cada riego, por lo que facilita el tránsito y reduce la compactación, mejorando de este modo la tracción de vehículos y maquinaria. 
- La realización de labores para llevar a cabo la instalación de un nuevo cultivo se ven reducidas ya que el sistema de riego queda fijado y no ha de removerse.

Minimiza los requerimientos de labor.

- La instalación puede permanecer debajo de la profundidad de arado superficial, por lo que proporciona un ahorro de labor al tiempo que facilita la misma.

Permite una mayor expansión de los sistemas de riego localizado, tanto en usos como en importancia.

- Este sistema de riego se adapta muy bien a su empleo en estrategias de riego deficitario controlado, reducciones en los aportes de riego llevan consigo una reducción de las producciones pero de mucha menor magnitud que en el caso de otros sistemas de riego (Phene et al., 1992), es decir, con menor tasa de aplicación de agua se obtienen producciones comparables, e incluso superiores a las obtenidas con tasas superiores y con otros sistemas de riego (Zoldoske et al., 1998).
- Permite su utilización con el empleo de aguas residuales y en una gran variedad de condiciones.

Mejora la aplicación de pesticidas, incluidos herbicidas.

- Las aplicaciones vía riego son mucho más efectivas, ya que el químico es aportado allí donde es requerido, más aún si la superficie del suelo puede sellarse (Phene, 1988).

Reduce la aparición de malas hierbas.

- La germinación y desarrollo de malas hierbas se ven notablemente reducidos, ya que no hay humedad en la superficie del suelo, lo que reduce la presencia de malas hierbas y por tanto el gasto en herbicidas.
- La reducción del uso de herbicidas, favorece la reducción del trasiego de maquinaria y personas, evitando la compactación del terreno y promoviendo el ahorro de combustible y mano de obra (Zoldoske et al., 1995).

Reduce la aparición de enfermedades.

- Al estar el suelo seco durante mucho más tiempo y no existir acumulaciones de agua libre en superficie debidas al riego, el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas y bacterianas se ve reducido, además la parte aérea de las plantas no entra en contacto con agua del suelo procedente del riego (Michailides et al., 1996).

Reduce la presencia e importancia de las calcificaciones en las conducciones y en los emisores.

- Al no existir componente evaporativa en los puntos de descarga, se reduce la presencia de precipitados en las tuberías y sobre todo en los emisores.

Permite el uso de aguas residuales filtradas.

- Reduce el contacto con elementos que podrían actuar como fuentes de infecciones para los humanos y ganado (Suárez-Rey et al., 1999).
- Elimina el olor desagradable.
- El agua residual aportada no entrará en contacto con las aguas superficiales y llegará limpia a los acuíferos subterráneos.
- Incrementa el valor añadido de las instalaciones y explotaciones, al introducir esta mejora ambiental y técnica (Lamm et al., 2001).

Incremento de la vida útil del sistema.

Al permanecer el sistema permanentemente enterrado se encuentra protegido tanto de los rayos solares como de cambios bruscos de temperaturas, roedores, cazadores, vándalos, etc., siendo éste uno de los factores que juega un papel más determinante a la hora de la valoración económica de un proyecto (O´Brien et al., 1996). 

3. INCONVENIENTES DE LOS RLSb. 


A pesar del gran número de ventajas que han sido enunciadas y de la importancia de gran parte de ellas, este sistema de riego presenta también algunas limitaciones que han de ser identificadas y en la medida de lo posible resueltas. A pesar de todas las oportunidades de este sistema de riego y de la aceptación que genera su utilización, aún cabe plantear o resolver ciertas limitaciones del sistema concernientes al diseño, manejo y control de la instalación y sobre todo, a la obstrucción de emisores. 

A continuación se enumeran los inconvenientes y limitaciones de los sistemas de RLSb:

Dificultad en la germinación de semillas y el desarrollo de plántulas.

- La falta de humedad en la superficie del suelo, dificulta la germinación y posterior desarrollo de plántulas, a veces esto hace necesario emplear conjuntamente otros sistemas de riego hasta conseguir un desarrollo mínimo o asegurar una evolución normal.

Incremento de los costes de instalación y mantenimiento.

- En adición a los gastos de adquisición e instalación, se requerirá una mayor densidad de dispositivos antisucción y limpieza, además de asegurar un filtrado correcto y disponer, si es el caso, de una red auxiliar, que facilite el arrastre y limpieza de los sedimentos acumulados en los extremos de las líneas laterales, lo que también ayudará a homogeneizar las presiones en toda la red.

- En cualquier caso esta limitación no está tan clara ya que estos sistemas de riego dan lugar a mayores rendimientos productivos, ahorro de insumos, mano de obra y energía, e incremento de la vida útil del sistema.

Falta de conocimientos científico-técnicos.

- No hay un método de diseño, instalación y mantenimiento definitivamente instaurado, sobre todo atendiendo a los distintos condicionantes que pueden alterar el comportamiento del sistema y sobre todo, a su manejo. Contar con un protocolo bien definido y programado sobre, diseño, instalación, manejo y mantenimiento, es fundamental para asegurar el buen funcionamiento de estos sistemas de riego.

Dificultad para inspeccionar y evaluar el sistema.

- Todo el sistema está enterrado, por lo que es difícil llevar a cabo la inspección y evaluación del sistema, para ello deben instalarse elementos de seguridad y control que nos ayuden a conocer el estado de funcionamiento del sistema, y en su caso, a identificar problemas.

Dificultad para mantener y reparar el equipo.

- En cuanto a las reparaciones, éstas se ven dificultadas por la propia naturaleza de riego subterráneo. En cuanto al mantenimiento es fundamental contar con un protocolo de actuación que indique cuándo y cómo realizar las operaciones de mantenimiento y control.

Obstrucción de emisores, debida a:

- Acumulación de sedimentos.
- Succión del suelo.
- Intrusión radicular.

En el caso de obstrucciones debidas a la acumulación de sedimentos, cabe destacar que los requerimientos de filtrado son iguales, con las mismas características del agua de riego, que en los sistemas de riego localizado superficial, pero en el caso de RLSb, los perjuicios que acarrea la obstrucción de los emisores debido a la acumulación de sedimentos son más graves y más costosos de corregir. Para prevenir la aparición de obstrucciones en los emisores, debe tenerse en cuenta las características del agua de riego y a partir de ella encontrar la mejor alternativa para su tratamiento (Alam, 2002).

En el caso de obstrucciones debidas a la succión del suelo, es recomendable proyectar en los puntos más altos de la red, la instalación de válvulas antivacío, que sean capaces de evacuar todo el volumen de aire que alberguen las tuberías, de forma que no den lugar a vacío y por tanto a la aparición de succiones. La instalación correcta de redes auxiliares que dificulten la acumulación de sedimentos y la limpieza del sistema, redundará también en mejorar y homogeneizar las características hidráulicas del sistema y prevenir frente a la aparición de succión del suelo. 

En el caso de obstrucciones debidas a la intrusión radicular existe una gran controversia tanto atendiendo a su prevención como a su naturaleza, existe poca información y a veces contradictoria. Sin duda es éste el principal problema de los sistemas de RLSb y como tal ya se han planteado distintas soluciones, algunas de ellas muy efectivas, pero con algunas limitaciones importantes, en función del tipo de emisor, sustrato de cultivo, modo y dosis de aplicación de productos preventivos, etc. (Lucas et al., 2005). Pocas informaciones científicas están disponibles en este momento sobre la susceptibilidad de la intrusión radicular en RLSb, tampoco sobre las características constructivas de los emisores. La utilización de productos ya consagrados contra la intrusión radicular, no siempre es económicamente viable. Se considera también las posibilidades de accidentes en la inyección de productos preventivos, provocando daños al medio ambiente y en casos extremos daños a los cultivos irrigados (Faria, 2002). 

Sin duda la principal limitación a la que se enfrenta este sistema de riego es la falta de conocimientos y experiencia suficiente, que deberá dar lugar a una intensa labor de investigación y puesta en práctica de alternativas de diseño, cálculo, instalación, manejo y mantenimiento, y sobre todo, en lo relativo a la obstrucción de emisores. De la mano deberían ir aquellos conocimientos prácticos de manejo en cultivos en distintas condiciones, que vendrán definitivamente a establecer procedimientos de manejo. 

4. CONCLUSIONES. 

Del análisis de los puntos enunciados anteriormente se puede concluir que son muchas más las ventajas que los inconvenientes, pero estos últimos pueden provocar en los sistemas de RLSb la inviabilidad del sistema. Para que el sistema de RLSb pueda ser identificado como el sistema más viable, inevitablemente se ha de trabajar para facilitar a los diseñadores, instaladores y operarios la información precisa que de lugar al aumento real de la eficiencia de estos sistemas. Los beneficios más importantes derivados de su uso son, sobre todo, un más eficiente uso de agua, nutrientes y energía, por lo que potencia el uso sostenible de los recursos. Y la limitación más importante es la obstrucción de emisores, y más particularmente la intrusión radicular.

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