Claves en fertirriego: Identificación de factores que aumentan la eficiencia de Nutrientes en Cultivos en Invernadero


La amplia experiencia de Israel en fertirrigación en invernaderos, está fundamentada en procesos de I+D de equipos y productos a lo largo de 40 años. En este periodo, no sólo han logrado dominar el desierto, sino compartido su experiencia y capacidad de trabajo para adaptar estas tecnologías en otros países — España, Turquía, México e incluso en China e India.

Las tecnologías desarrolladas por Amiad, Dan Sprinklers, Dead Sea, Eldar–Gal, Haifa, NaanDan, Netafim, Queen Gil, Rex, entre otras, han generado una verdadera transformación de los sistemas de producción en invernaderos, que quizás los mismos investigadores en Israel no habían imaginado décadas atrás, cuando realizaban las primeras pruebas de sus equipos. De hecho, en Israel existen aproximadamente 300 hectáreas de invernaderos dedicados a la validación de estas tecnologías, en estrecha colaboración con universidades y centros de investigación.

Automatización del Fertirriego en Invernaderos y Disponibilidad de Nutrientes

Actualmente, con el avance de los nuevos sistemas de agricultura protegida, los equipos de fertirriego en invernaderos son cada vez más sofisticados y completamente automatizados. Lo mismo ocurre con la disponibilidad de nutrientes, cuyas fórmulas se han tenido que adaptar a los cambios.

Sin embargo, aunque la mayoría de invernaderos cuenta con control automático de fertirriego y clima, y en campo abierto se instalan cada vez más sistemas de goteo, algunos productores no logran identificar las verdaderas ventajas de este sistema, que aporta los nutrientes de una manera localizada y mas eficiente.

Por lo anterior, hemos elaborado una breve revisión de los factores que deben ser tomados en cuenta para evaluar las aplicaciones de los sistemas de fertirrigación en invernaderos, aprovechar todas sus ventajas y maximizar la rentabilidad de los mismos, al aumentar los rendimientos obtenidos dentro de los invernaderos.

Como podrá verse, la solubilidad y la eficiencia de los nutrientes cuando se produce en invernaderos, dependen de varios factores que deben ser corregidos para evitar una mala operación.


Ventajas del fertirriego en invernaderos

Al utilizar fertirriego en invernaderos, los nutrientes son aplicados en forma exacta y uniforme, sólo al volumen radicular humedecido, donde están concentradas las raíces activas. El control preciso de la tasa de aplicación de nutrientes optimiza la fertilización, reduciendo el potencial de contaminación del agua subterránea causado por el lixiviado de fertilizantes.

Bajo riego por goteo, sólo el 20% del suelo es humedecido por los goteros, y si los fertilizantes son aplicados al suelo separadamente del agua, los beneficios del riego no se verán expresados en el cultivo en los invernaderos.

La entrega directa de fertilizantes a través del sistema de riego exige el uso de fertilizantes solubles y sistemas de bombas e inyectores para introducir la solución nutritiva en el sistema de riego en las casas de cultivo.

Entre los fertilizantes altamente solubles apropiados para su uso en fertirriego en sistemas de producción en invernaderos, destacan: nitrato de amonio, cloruro de potasio, nitrato de potasio, urea, monofosfato de amonio, monofosfato de potasio, etc.

En sistemas intensivos, tanto a campo abierto como en invernaderos, la solución nutritiva debe incluir calcio, magnesio y micronutrientes (Fe, Zn, Mn, Cu, B, Mo). El hierro debe ser suministrado como quelato, porque las sales de hierro (sulfato de hierro), son muy inestables en solución y el hierro precipita fácilmente. En caso utilizar de aguas duras para el riego dentro del invernadero, se debe tomar en cuenta el contenido de calcio y magnesio en dicha agua.

¿Simples o compuestos?

• Fertilizantes simples: Los agricultores pueden preparar sus soluciones madre nutritivas disolviendo y mezclando dichos fertilizantes simples, obteniendo así formulaciones con distintas concentraciones y relaciones N:P:K, según las necesidades nutricionales de cada cultivo y etapa fisiológica.

Soluciones NK, PK y NPK cristalinas con contenido de por lo menos 9-10% de nutrientes (N, P2O5, K2O) en base a urea, ácido fosfórico y cloruro de potasio (KCl), pueden ser preparadas fácilmente en el exterior del invernadero.

La solubilidad de los fertilizantes aumenta con la temperatura. Con una temperatura del agua de 10ºC, las solubilidades de KCl, KNO3 y K2SO4 y son 31, 21 y 9 g/100 g H2O respectivamente, mientras que a una temperatura de 20ºC las solubilidades aumentan a 34, 31 y 11 g/100 g H2O, respectivamente. Este aspecto es de gran importancia, dada las altas temperatras que se alcanzan dentro de los invernaderos.

• Fertilizantes compuestos. Los fertilizantes sólidos compuestos y las soluciones fertilizantes líquidas compuestas, son mezclas multinutriente ya preparadas, producidas especialmente para su uso en fertirriego en los invernaderos. Se presentan en una amplia gama de relaciones N:P:K, con o sin micronutrientes.

El nitrógeno está en forma de nitrato y de amonio en una relación adecuada, y el potasio es en base a KCl ó KNO3/K2SO4.

Un fertilizante sólido compuesto NPK 20-20-20 puede ser aplicado en las primeras etapas de un cultivo de tomate o melón en invernadero, y luego, en la etapa reproductiva — cuando la planta necesita menos fósforo y más potasio — cambiar a un fertilizante 14-7-21.


Cuestión de compatibilidad

La mezcla entre fertilizantes no compatibles y la interacción de los fertilizantes con el agua de riego, especialmente si se trata con aguas duras y/o alcalinas, puede ocasionar la formación de precipitados en el tanque de fertilización y la obturación de goteros y filtros , dentro y fuera del invernadero.

Esto puede evitarse con la elección correcta de fertilizantes y un manejo adecuado. El nitrato de calcio no puede ser mezclado con ningún fertilizante fosforado o sulfatado porque se forma un precipitado de sulfato o fosfato de calcio; cuando se mezcla sulfato de magnesio con fosfato de amonio forma un precipitado de fosfato magnésico.

El uso de dos tanques de fertilización para este propósito en un invernadero, permite separar a los fertilizantes que interactúan,  separando los fertilizantes con calcio, magnesio y microelementos, de los fertilizantes con fósforo y sulfato, evitando así la formación de precipitados.

Se recomienda el uso de fertilizantes de reacción ácida o la inyección periódica de ácido en el sistema de fertirriego para disolver precipitados y destapar los goteros.

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Fertirriego en invernaderos: Un sistema económico

Los productores hortícolas mexicanos demandan equipos de fertirriego más económicos. Un sistema diseñado por profesionales de la Universidad Autónoma de Chapingo viene a reemplazar a los métodos ya existentes y su principal gracia es su precio, un 70% menor que los sistemas tradicionales.

México se está llenando de invernaderos. La superficie bajo plástico ha aumentado vertiginosamente en los últimos quince años. En 1990 existían sólo 50 hectáreas de invernaderos, en 1999 la cifra llegaba a 600 ha, en 2001 eran 950 ha, en 2004 la suma alcanzaba las 2.200 ha y hoy llegan a 3.000 ha. Los horticultores mexicanos demandan equipos de fertirriego más económicos que los tradicionales Dosatron y Venturi. Ante esta necesidad, el doctor Federico Hahn y Francisco Pérez, expertos de la Universidad Autónoma de Chapingo, México, idearon un sistema económico de fertirriego, que fue presentado en el VII Congreso Latinoamericano y del Caribe de Ingeniería Agrícola, evento organizado por la Facultad de Ingeniería Civil Agrícola de la Universidad de Concepción, que se desarrolló entre el 9 y 12 de mayo en Chillán.
 

Así funciona el sistema en un invernaderi

¿Quién controla el sistema en el invernadero?: Un programador lógico programable (PLC) controla la frecuencia de riego, la dosificación y la inyección de los fertilizantes, a través de las señales recibidas de los diferentes sensores y de la propia programación.

Activación del sistema en un invernadero: Al enviar la señal de activación al PLC, durante el primer minuto los motores de agitación (a, b y c) de los estanques de fertilización iniciarán la homogeneización de la mezcla. A los 30 segundos se activa la bomba de riego. Cuando la presión en el sistema se estabilice después de prender la bomba de riego (10 segundos), se envía la señal de apertura a las válvulas de la unidad que corresponda fertirrigar (1, 2, 3 o 4). Se cuentan con 12 entradas y 12 salidas individuales.

Se activan las válvulas…: Tras un retraso de 20 segundos respecto a la marcha de la bomba de riego, se activarán las válvulas de dosificación (a, b y c). Éstas operarán hasta que la tubería de dosificación se llene en 10 segundos, lo que será detectado por un sensor de nivel que desactivará las válvulas. La señal del sensor de nivel, será adquirida por el PLC y cerrará la válvula B. Al mismo tiempo se abrirán las válvulas C y D.  La solución fertilizante en el tubo es desplazada en cinco segundos.

Tras esta temporización, se cierra la válvula C y se abre la A, desviando de esta manera el caudal de riego de regreso a la cisterna. Mientras tanto, el agua que está en el tubo de dosificación descenderá por gravedad, ya que está por encima del nivel de descarga de los goteros en un tiempo aproximado de 8 segundos.

Un sensor de presión instalado en la base de la válvula D indicará cuándo el tubo de dosificación está descargado, cerrándose D. Se manda la señal al PLC y tras un retraso de 2 segundos, se abre B y se cierra A, al mismo tiempo. Este ciclo, tiene una duración aproximada de 25 segundos y se repite el número de veces que sea necesario de acuerdo al requerimiento nutricional del cultivo. En cada ciclo, se incorpora a la línea de riego 2,5 l de la solución fertilizante. En cada riego, se deben incorporar aproximadamente 40 litros de la solución nutritiva de los estanques al sistema de riego. Esto se consigue en 16 ciclos (6 minutos y 40 segundos), 30 segundos de post-riego, dan un total de 8 minutos por evento de riego.

Monitoreo del fertirriego en el invernadero: Durante el fertirriego, se monitorea el comportamiento del pH y la conductividad eléctrica. Cuando alguno de estos parámetros excede los límites permitidos, se emite una alarma para interrumpir el riego hasta corregir el problema. El ajuste de precisión del fertilizante que debe inyectarse se realizo utilizando dos métodos: temporización y uso de un flotador.


El sistema en terreno

En uno de los ensayos, los especialistas aplicaron fertilizante a los estanques, les agregaron agua y la mezcla fue agitada a 100 rpm. Los tres estanques se prepararon al mismo tiempo, pero el material pesado y el que estaba en el fondo ya no se mezclaba bien. Para recircular el producto y obtener una disolución más rápida los expertos optaron por utilizar tres bombas, cuyo valor es inferior al de los solenoides. Así, el material ya no quedaba suspendido en el fondo del estanque y las piedras se rompían más fácilmente.

La exactitud del sistema depende de que el tubo de 2,5 l sea llenado en forma precisa. Si se necesita dosificar 12 l de fertilizante se requerirá de cuatro pulsos completos de 2.5 l y uno de 2 l. Después del primer pulso que llena el tubo se activa el detector de nivel y se cierra la electroválvula que permite el paso de fertilizante por gravedad. Al abrir la electroválvula C y la válvula motorizada D se cierra la electroválvula B para permitir que el agua empuje al fertilizante a la línea. El tiempo que circula el agua es controlado por un temporizador, que cierra la válvula C y abre la válvula A por 5 segundos, evitando que la bomba se encienda y apague continuamente.

Los especialistas notaron que si la válvula motorizada se cerraba quedaba llena de agua y la cantidad de fertilizante que podía agregarse no era de 2,5 l. Por ello optaron por dejar abierta la válvula motorizada hasta vaciar el tubo completamente por gravedad. En un principio usaron una electroválvula, pero carecía de la presión suficiente para su buena operación y, se vieron en la necesidad de emplear una válvula que se abriera totalmente para asegurar la descarga del tubo. Ésta se construyó con un motor de 24 V CD que puede girar en cualquier sentido a fin de  abrir y cerrar la válvula.

Una vez terminada esa operación se vuelve a generar el siguiente pulso hasta su fin. El sensor de conductividad eléctrica permite estar visualizar si realmente se aplican bien los pulsos. Sin embargo, no permite controlar el sistema desde la entrada al invernadero, porque el llenado del tubo y la transferencia del fertilizante a la línea de riego en el invernadero, se dan en tiempos diferentes.

Sin embargo, en este ensayo falta llenar el tubo en el último intento a 2 l. Para lograrlo, se optó primero por temporizar la cantidad introducida al tubo, incluido por temporización. La relación para llenar el tubo con uno y dos litros no es lineal (ver cuadro) y allí se puede apreciar que, al reducir la altura a 0,3 m aumenta el tiempo de llenado del tubo a 2 l. En cambio, si la altura aumenta de 1 m, el tiempo de llenado disminuye. Si se puede mantener el estanque con la concentración de la mitad hacia arriba se puede garantizar una buena dosificación por tiempo. El tiempo es proporcional y es el doble para 2 l que para 1 l. Los especialistas emplearon un sensor de nivel que indica cuándo se llega a los 2 l. El sistema es más complejo ya que requiere de un flotador que transmite continuamente la señal al PLC para que éste cierre las válvulas en el momento adecuado.

El valor óptimo del pH de la solución de riego es entre 6 y 6,5 y el pH de la solución lixiviada debe ser menor a 8,5. El pH del agua de riego se ajusta mediante la inyección de ácido. La zona radicular alcanza valores que provocan la precipitación de fósforo y menor disponibilidad de micro nutrientes cuando el pH del agua lixiviada es más alcalino que 8,5. El ajuste se realiza a través de la relación NH4/NO3 de la solución de riego: si el pH se vuelve demasiado alcalino, se debe aumentar la proporción de NH4 con respecto al NO3 en la solución nutritiva y viceversa. El porcentaje de amonio no debe superar el 20% del total del nitrógeno aportado.

Ventajas: Este equipo es más económico que los Venturi porque no requiere de una bomba grande de succión. Además, cuando se trabaja con más invernaderos es preciso modificar la bomba del Venturi, situación que no ocurre con este sistema. A pesar de tener varios sensores, éstos son económicos y minimizan el costo del equipo.

¿El costo?: El sistema está siendo patentado y su valor comercial se acercará a los US$3.900, un 70% más económico que los sistemas tradicionales.


Artículo publicado en revista Chileriego Edición Nº 26.

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Fertirrigación del pimiento en invernadero




El pimiento dulce (Capsicum annuum, L.) constituye uno de los pilares que sustenta los cultivos en invernaderos de plástico, principalmente en los mercados europeos y en el norteamericano. La escasez de recursos hídricos y las necesidades de un desarrollo tecnológico agrario respetuoso con el medio ambiente, induce a los productores de pimientos a realizar una nutrición hídrica y mineral de los cultivos hortícolas en general y de pimiento bajo invernadero en particular, más racional que la que generalmente se ha venido practicando.

La fertirrigación como su nombre indica es la aplicación conjunta del agua de riego y los fertilizantes. En el documento sobre “fertirrigación del pimiento en invernadero” cuyo autor es Antonio L. Alarcón, del departamento de ciencia y tecnología de la ETSIA de Cartagena, España, y que está disponible a la demanda en la sección de Publicaciones, se analiza qué prioridades hay que atender para que este manejo sea plenamente eficiente, y el autor explica por separado los dos componentes: el riego y la nutrición mineral de los cultivos de pimiento fertirrigados en invernadero.

La estructura del documento “fertirrigación del pimiento en invernadero” contempla en 34 páginas los aspectos siguientes; la optimización del riego, el manejo hídrico en suelo y manejo hídrico sin suelo  o hidropónico; y la nutrición mineral, en cultivo sin suelo y en cultivo en suelo.


Pimientos en sacos de cultivo
La actual situación de los cultivos protegidos en España, México, Turquía y en otros países tiende hacia una estabilidad de la superficie cubierta con un incremento del nivel de tecnificación y de calidad de cosechas producidas. El pimiento no es una excepción, y cada vez son más las explotaciones de invernaderos provistas de equipos automatizados de fertirrigación, invernaderos con cierto grado de control climático (calefacción, ventilación automática, humificación, etc.) y cultivos sin suelo.


En general en los cultivos de pimiento en invernadero, resulta crítica la optimización de la nutrición hídrica de las distintas plantaciones, ajustando los riegos a las condiciones agroclimáticas disponibles, calidad del agua de riego, material vegetal empleado, tipo de suelo o sustrato, instalaciones, climatología, etc. Para ello se evaluan las necesidades de drenaje mínimas y las pérdidas de agua por evapotranspiración de los cultivos, reponiendo dichas cantidades. La utilización de tensiómetros, sondas de succión, solarímetros o cualquier otro sensor que nos evalúe la cantidad de agua, su potencial en el suelo o el grado de “confort hídrico” de la planta, debe imponerse como norma común en las plantaciones de pimiento bajo invernadero, cultivo hasta la fecha algo olvidado por los avances técnicos.


La difusión de los modernos equipos de fertirrigación posibilita una fertilización día a día, en función del momento fenológico de la plantación y los análisis periódicos efectuados, y un correcto aporte hídrico, siempre más ventajoso a pequeñas dosis y elevada frecuencia, siempre que se pueda respetar la aireación del sistema de raíces.

La mala adaptación que hasta ahora tenía el pimiento en cultivo hidropónico es perfectamente salvable observando una serie de condicionantes y realizando una nutrición hídrica y mineral perfectamente controlada, lo que junto a invernaderos cada vez más equipados (calefacción, ventilación automatizada, humificación, etc.) permite rendimientos rondando los 20 Kg/m2 en un pimiento bajo cultivo sin suelo en invernadero de ambiente controlado.

Comercio de pimientos. Generalidades
El comercio del pimiento en fresco, por su carácter perecedero, los intercambios internacionales están concentrados en tres áreas. Una es para abastecer a Europa, básicamente proveniente de países europeos y cuenca del Mediterráneo. Otra es la que formada por los envíos de México hacia Estados Unidos. Una tercera, la que se produce en el este asiático, con producto proveniente de China e India, para abastecer a países como Singapur o Hong Kong.

En el caso europeo los actores productores principales son España, Turquía, Holanda e Italia El pimentón y pimiento deshidratado sí son objeto de un activo intercambio a nivel mundial. Los principales importadores son Estados Unidos, Malasia, Singapur, España, Alemania, China y México. Los principales exportadores, siempre en datos de FAO (Nuez y col. 1996), son España, China y México.

América del Norte, por su amplitud geográfica, permite que la producción de pimiento se extienda durante buena parte del año  A esta oferta se suma la importación de pimiento cuadrado rojo de Holanda durante abril y octubre. También hay cierta producción bajo invernadero en los Estados Unidos, pero el gran productor ya es México, y seguirá siéndolo.
Los tipos principales en las fruterías, en los supermercados de Estados Unidos y Europa, son los pimientos cuadrados, los tipo California.
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Fertilizantes y Soluciones Concentradas

Los fertilizantes pueden clasificarse de acuerdo a diversos criterios, pero en principio para ser adecuados a la fertirrigación deben ser solubles. En cuanto se refiere al uso con el riego, se clasificaran en dos clases:
  • Fertilizantes líquidos abastecidos en forma de soluciones saturadas listas para usar sin necesidad de tratamientos previos. Si bien estos en general contienen menor concentración de nutrientes aumentando el costo de transporte y almacenamiento, su manejo en fertirriego es mas cómoda que con los fertilizantes sólidos.
  • Fertilizantes sólidos, fácilmente solubles que deben disolverse antes de comenzar la fertilización; el factor de solubilidad es distinto para cada tipo y composición, y generalmente aumenta con la temperatura.
Los dos tipos pueden ser simples o compuestos, desde el punto de vista de la composición de los nutrientes. Los fertilizantes simples contienen un solo nutriente y los compuestos contienen al menos dos o varios elementos nutritivos, a veces también microelementos. Estos últimos muchas veces están formulados para distintos etapas del desarrollo de un cultivo. El proveedor elige los grados variando las proporciones de N-P-K, de forma de preparar un programa de fertilización, es decir distintas formulaciones sincronizadas con las necesidades del cultivo.
De un fertilizante sólido interesa saber en primer lugar su solubilidad que como se dijo depende de la temperatura (Tabla 1) no sólo en su porcentaje máximo, sino que temperatura genera a una determinada concentración. Muchos fertilizantes al disolverse aumentan la temperatura de la solución (Reacción exotérmica) y otras la disminuyen (Reacción endotérmica). Con esta información al prepararse una solución multinutrientes deben disolverse los de reacción exotérmica para facilitar la disolución de los segundos.
   
Tabla 1. Variación de la solubilidad de varios fertilizantes al variar la temperatura.

TEMPERATURA (ºC)
0510202530
Fertilizante...........................................g/L........................................... 
Urea680780850106012001330
Sulfato de amonio700715730750770780
Sulfato de potasio708090110120130
Cloruro de potasio280290310340350370
Nitrato de potasio130180210320370460
  
Se debe conocer también, como afecta el pH del agua de riego, y la conductividad eléctrica al final de la solución. Es muy importante contar con productos que sean de bajo equivalente salino. Esto es, debido a que los iones acompañantes de algunos productos no son absorbidos en altas cantidades, dejan residuos que elevan la salinidad del suelo, por ejemplo el cloruro de potasio ó nitrato de sodio.
En la actualidad es común atribuir a los fertilizantes solubles la característica de hidrosolubles, si bien los primeros son eficaces para aplicación directa al suelo, los segundos son los productos más idóneos para la inyección en todo tipo de sistemas de riego. Este tipo de fertilizantes se disuelve totalmente sin precipitados y forman una solución cristalina sin turbiedad.
Además de los objetivos de maximizar la cantidad y calidad de la producción, la composición óptima de fertilización debe resultar en una mínima polución del agua freática y de superficie, minimizar los riesgos de corrosión y taponamiento de los emisores de los sistemas de riego y distribución de agua, y por último minimizar los costos y gastos de fertilizantes y sistemas de aplicación de estos. Si bien la polución del agua aún dista de considerarse un problema es cada día mayor la preocupación en todos los ámbitos sobre este tema. El aumento de área bajo cultivos protegidos sobre las napas freáticas cercanas y utilizables como aguas potables incrementarán el problema. El segundo aspecto es importante ya que la formación de precipitados de calcio puede tener un impacto considerable en la amortización y el mantenimiento de sistemas de riego por goteo y micro-aspersión.
  
NITROGENADOS
El Nitrógeno es el principal nutriente que debe considerarse en la provisión por el riego, es el más fácil de manejar en fertirriego ya que hay muchas fuentes solubles y baratas. Las concentraciones más frecuentemente mencionadas como óptimas en la solución de suelo, son 200 a 250 ppm (mg/L) de N, y regulan las recomendaciones de fertilización en ese nivel. Comenzando el ciclo de cultivo con concentraciones menores, de 100 ppm, éstas se incrementan a medida que el cultivo crece, entra en floración y producción hasta 200 a 250 según los niveles de extracción. Este aumento se debe al aumento en las tasas de absorción del cultivo a medida que este crece y se desarrolla. Las cantidades totales a agregar por cultivo, dependen de los factores analizados antes; es decir, etapa de crecimiento del cultivo, modalidad de cosecha o gustos del mercado, variedad, etc.
Lo mas corriente es suministrar el nitrógeno como nitrato de potasio, de calcio y de magnesio, complementando con nitrato de amonio o urea. Es importante considerar la proporción de nitrato (NO3) y de amonio (NH4). La abundancia relativa de cada forma iónica tiene efectos considerables sobre la rizósfera. Una abundancia relativa de NO3 aumenta el pH y a la inversa, una de NH4 la acidifica. Esto trae consecuencias sobre los productos de solubilidad en los otros nutrientes, principalmente Ca, P y Mg. Debido a que los cationes, K, Ca y Mg son suministrados usualmente como nitratos, parte de estos cationes deberían ser aportados como sulfatos, aumentando la proporción de nitrato de amonio para cubrir la demanda de N y satisfacer la relación amonio y nitrato mencionada. De esta manera se supliría también azufre a las fórmulas, de las que las recomendaciones corrientes generalmente carecen.
La urea posee las ventajas de su solubilidad, su precio y su disponibilidad generalizada. Sin embargo debe adquirirse aquella específicamente formulada para fertirriego, ya que la corriente posee un "anticaking" que una vez disuelto puede tapar goteros. La principal desventaja es que necesita de mas días para transformarse en amonio en el suelo y condiciones más restrictivas para nitrificarse. Cuando las condiciones para una óptima nitrificación (altas temperaturas y bajo acidez) no ocurren, hay acumulación en exceso de amonio, creando condiciones desfavorables para la nutrición nitrogenada. En condiciones de condiciones pobres para fotosíntesis pobres (Luz, CO2, temperatura), la acumulación de NH4 es tóxica en la planta. Otra desventaja adicional es su alta solubilidad, ya que al igual que el nitrato de amonio, tiende a moverse con el agua hacia el frente de humedecimiento, y así perderse por lavado. Con equipos de riego de baja eficiencia puede causar deficiencias de aporte de N en exceso de agua.
El nitrato de amonio es quizá el fertilizante más popular para fertirriego. La concentración a emplear de este abono en el agua de riego debe ser como máximo de 1 g/L (1 kg/m3). Con esta concentración aumenta la conductividad eléctrica del agua en 1 mS/cm (dS/m ó mmho/cm) . En concentraciones superiores dan lugar a una conductividad eléctrica peligrosas. Otra característica es que no presenta elementos tóxicos ni deja residuos en el suelo; baja el pH del agua de riego.
El UAN es una mezcla líquida al 30 % de N de urea mas nitrato de amonio (50 % del N como urea, 25 % del N como amonio y 25 % del N como nitrato), y es de uso directo en fertirriego, y de hecho muy popular para esta forma de aplicación, tanto en cultivos intensivos con riego por goteo o micro-aspersión, o en cultivos extensivos con equipos de pivote o avance lateral.
El ácido nítrico se utiliza como corrector de pH de la solución nutritiva madre variando la dosis en función del volumen de solución y el pH que se desea obtener. Como tratamiento preventivo para evitar el riesgo de precipitaciones calcáreas, se utiliza el ácido nítrico en casos de aguas muy duras y en todos los riegos. Para fertirrigar con abonos no ácidos se lo utiliza a dosis que oscilan entre 75 a 300 cc/m3 de agua.
El nitrato de magnesio y el de calcio se utilizan mas bien para el aporte de calcio y magnesio. Tienen alta solubilidad y pasan inmediatamente a la solución del suelo, tanto el N como el Ca ó el Mg.

FOSFATADOS
El fósforo puede aplicarse con éxito con el sistema convencional incorporando al suelo las fuentes comunes antes del trasplante. Tiende a acumularse en el suelo, detectándose valores muy altos en sitios con mas de dos años consecutivos de cultivo. Un factor muy importante a considerar con el agregado de fósforo es su muy baja movilidad; una vez aplicado al suelo, se mueve a las raíces por difusión y no por flujo acuoso de masa. Por lo tanto, difícilmente puedan detectarse altas concentraciones de P apenas a algunos cm de deposición del emisor. Esto es importante en aquellos sistemas de riego de emisores muy espaciados (más de 40 cm) y microaspersores, ya que estos aplican el agua en la superficie, normalmente mas seca entre períodos de riego y con menos concentración de raíces. Por este motivo se está popularizando los métodos de riego que entierran la línea de goteros por debajo de la superficie del suelo. Así los emisores depositan el P y otros nutrientes donde la concentración de raíces es mayor. Originalmente el riego por goteo había comenzado enterrando las líneas de goteros, y por problemas de penetración de las raíces dentro de los goteros se lo descartó como método. La evolución en el mejor diseño de los goteros y evitó el problema de la invasión de raíces, y en algunas experiencias se detectan mejoras en al absorción de fósforo con este método.
Para la mayoría de los cultivos de 1 a 4 ppm en la solución de suelo es suficiente para el crecimiento, desarrollo y fructificación normales. Por procesos de fijación y adsorción, el agua de riego debe ser mucho más concentrada en P, en el orden de 10 a 50 ppm. Sin lugar a dudas, el método más eficiente para el suministro de fósforo por fertirrigación es por medio del agregado de ácido fosfórico. Posee la ventaja de su alta solubilidad y concentración. Generalmente se agrega en relación de 10:1 - 10:3 con el Nitrógeno. El ácido fosfórico es el fertilizante mas utilizado en riego por goteo tanto por su aporte de fósforo como por su acción desincrustante y de prevención de precipitados. El ácido fosfórico es incompatible con los abonos que aporten calcio y magnesio y las sales de hierro, tanto orgánicas como inorgánicas, ya que forma precipitados insolubles. Si no es posible formular el fósforo en la solución de fertirrigación, es posible ofrecer golpes de ácido fosfórico, al final de la operación de fertirrigar tal como se explicó anteriormente, como una acción de limpieza de los precipitados de Ca y Mg en los emisores. Algunas observaciones sugieren sin embargo, que esta práctica acorta la vida útil del diafragma en los goteros auto compensados. Otra desventaja derivada de este uso, indica que la acidez generada desde el emisor disuelve el calcio y lo arrastra hacia el frente de humedecimiento, mas allá de la zona de concentración de raíces, diminuyendo la disponibilidad de calcio y aumentando la incidencia de podredumbre apical
Como fuentes alternativas se ofrecen en el mercado, el fosfato monoamónico, el diamónico cristalinos y el fosfato monopotásico. Poseen las ventaja de una alta solubilidad y una alta proporción de cationes nutrientes, lo que le ofrece un bajo potencial salino. Los fosfatos monoamónico y diamónico son otros fertilizante fosfatado de uso menos difundido que el ácido fosfórico, aunque son los sólido mas utilizados en riego por goteo. No deben confundirse con los productos granulados usados para cultivos en general, ya que son productos cristalinos, con contenido algo mayor de nutrientes y mucho mayor solubilidad que los granulados. No son fertilizantes que generen salinidad. En cuanto al pH la reacción que producen es totalmente ácida.
El fosfato monopotásico es otro fertilizante de alta concentración por unidad de peso y aporta dos nutrientes en forma altamente soluble, de modo que no genera salinidad; es de reacción ácida.

POTÁSICOS
El potasio posee también poca movilidad en el suelo, ya que es mantenido con éxito en los sitios de intercambio. Sin embargo se moviliza mas que el fósforo y mucho menos que el nitrato o la urea. La concentración de K en el suelo en la vecindad del emisor, dependerá del poder regulador, en función de la cantidad y calidad del contenido de arcilla y materia orgánica. Las cantidades usuales en la solución de riego, oscilan entre 80 y 120 ppm al comienzo del desarrollo del cultivo para incrementarse progresivamente hasta alcanzar 300 y 350 ppm en el pico de la producción. Otras recomendaciones son algo mas conservadoras, llegando a máximos del orden de 250 ppm.
Cualquier fuente de potasio es igualmente efectiva para proveer este nutriente. Sin embargo, es importante la solubilidad y el anión acompañante, que debería ser absorbido como nutriente y no elevar innecesariamente la salinidad del medio.
La fuente más popular para formular fertilizantes líquidos es el nitrato de potasio. Presenta ventajas de solubilidad, alta concentración de potasio y además aporta nitratos en cantidades razonables, para suplir una buena parte de los requerimientos de nitrógeno. El grado de solubilidad varia fuertemente con la temperatura. Por ello en aguas de riego con alto nivel de bicarbonatos y calcio se deben bajar las dosis o bien acidular con ácidos nítrico o fosfórico. Desde el punto de vista de la salinidad conviene utilizar concentraciones menores a 1 g/L. En fertirrigación por goteo se aconseja no superar concentraciones de 0,5 g/L o sea 500 g/m3.
Igualmente efectivo y conveniente es el uso de fosfato monopotásico, aunque no está tan popularizado. El cloruro de potasio es la fuente más barata, es conveniente usarlo 1) donde no hay problemas de salinidad o alta conductividad de la solución, o cultivos sensibles al cloro 2) donde puede realizarse drenaje para no facilitar la acumulación del cloruro del suelo, aunque en regiones húmedas esto no es un problema. Tiene también la ventaja de su mayor solubilidad que le nitrato de potasio a temperaturas relativamente bajas
El sulfato de potasio cristalino es un fertilizante que a diferentes concentraciones, no influye en la temperatura final de la solución. En cuanto al pH, el sulfato de potasio genera una reacción alcalina. La salinidad que genera el sulfato de potasio a partir de una solución de 1 g/L es un poco superior a la generada por el nitrato. Entre sus ventajas suministra azufre en cantidades suficientes, necesarios para aquellos suelos de bajo contenido de materia orgánica, ausencia de agregado de estiércol o de otros fertilizantes con azufre en su fórmula. Debe utilizarse en dosis pequeñas y continuas; también puede combinarse con ácidos nítrico o fosfórico.

INDICE SALINO
Uno de los requisitos indispensables para lograr eficiencia en el sistema agua-suelo-planta es una baja salinidad, medida por la conductividad eléctrica (CE) de la solución fertilizante o solución de suelo. Lograrla, es también una preocupación de los productores, quienes a través de cultivos sucesivos en el mismo sitio incrementan los riesgos de acumulación de sales. En las regiones húmedas, cuando las coberturas plásticas son removidas temporariamente, el peligro de salinización disminuye por la acción de lavado de las aguas de lluvia.
A pesar del riesgo de una alta salinidad, ésta es mejor tolerada en períodos de alta intensidad lumínica. Los cultivos son mas tolerantes a niveles altos de CE (3.5 a 4.0 dS/m) bajo estas condiciones que con intensidad lumínica baja (hasta 2.5 a 3.0 dS/m). Por otra parte, una mayor salinidad es favorable para el desarrollo de sabor durante el período de maduración de los frutos, especialmente cuando esta es alcanzada levantando los niveles de K. Es peligroso sin embargo, regular el exceso de salinidad restringiendo los volúmenes de agua regados, ya que puede provocar entre otros problemas, una mayor incidencia de podredumbre apical.
Los fertilizantes son sales que contribuyen al aumento de la salinidad el agua de riego. La salinidad afecta principalmente la presión osmótica con que el agua es absorbida, requiriendo consecuentemente mayor energía para la planta. Los rangos usuales requeridos para el agua de riego no deberían exceder 3 dS/m. Cuando el agua de riego posee una conductividad eléctrica entre 0,25 y 0,75 dS/m, representa un moderado a alto peligro de salinización del suelo.
La operación de fertirrigar, al agregar fertilizantes, aumenta la concentración salina del agua de riego y también la de la solución del suelo, (Tabla 2). Experimentalmente se tiene que 10 meq/l de solución es aproximadamente 1 mS (ó 1 dS/m) de conductividad eléctrica de la solución. Un miliequivalente de sales solubles corresponden a 64 mg. En base a esta relación es posible controlar la fertilización por medio de la medición directa de la CE con un conductímetro, determinando directamente la concentración de la solución de riego. En los picos de máximos consumos de nutrientes en cultivos hortícolas de invernáculo, la concentración aportada por los nutrientes en el agua puede llegar a 15 a 20 meq/l, incrementando sensiblemente su salinidad en 1.5 a 2.0 mS adicionales al agua de irrigación. Bajo esas condiciones, especialmente cuando el agua excede 1.0 mS se deben extremar los cuidados en los iones acompañantes, minimizando aquellos no absorbidos por ejemplo Cl- ó SO4-.

Tabla 2. Variación de la CE al variar la concentración de nutrientes.

CONDUCTIVIDAD ELECTRICA (mS/cm)
2.03.04.05.0
Nutrientes...............mg/L...............
Nitrógeno (NO3)180310435560
Fósforo (P)40404040
Potasio (K)300500700900
Calcio (Ca)200330470600
Magnesio (Mg)406595120
  
  
PRODUCTOS FORMULADOS.
Existe una amplia gama de fertilizantes ternarios cristalinos solubles para aplicarlos en fertirrigación con una composición de N, P, y K que poseen un alto grado de solubilidad, además de generar un pH y una conductividad eléctrica adecuada. La disponibilidad en el mercado es amplia y las formulaciones muy diversas. Actualmente la tendencia del mercado es utilizar este tipo de productos, especialmente elaborados para fertirriego y mucho mas fácil de usar. Se entregan con información técnica adicional que orienta al productor y/o técnico para dosificar la cantidad necesaria para cada cultivo y en cada etapa de producción, evitando así subdosis o sobredosis.
Preparar mezclas balanceadas supone conjugar una serie de factores relacionados a las fuentes disponibles. Deben satisfacerse y optimizarse factores de precio por nutriente; peligro de excesiva salinización, de acidez y por supuesto a los requerimientos del cultivo. Un factor frecuentemente olvidado es la provisión de nutrientes secundarios, calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S) y micronutrientes como zinc (Zn); hierro (Fe), manganeso (Mn), cobre (Cu) y boro (B). Además, a veces es muy difícil encontrar stock disponibles en lugares distantes de todas las fuentes posibles.

PREPARACION DE SOLUCIONES NUTRITIVAS
En invernaderos, donde se usa el método de dosificación cualitativa o proporcional, se prepara una solución madre o stock concentrada en el cabezal de riego. En el método de dosificación "cualitativa", el fertilizante se aplica en forma proporcional a la lámina de agua. El agua de riego lleva una concentración fija de nutrientes corrientemente expresadas en unidades de concentración (ppm) y deriva de la inyección de cantidades precisas y en el momento exacto de una solución concentrada o madre donde los fertilizantes están disueltos. Estas soluciones nutritivas se preparan a partir de la dilución de soluciones madres concentradas.
La solución madre debe estar protegida de los factores ambientales que influyen en su composición como la luz, humedad, altas temperaturas etc. Para la preparación de una solución completa se deben preparar por separado por lo menos dos soluciones madre. Esto se debe a que existe incompatibilidad de ciertos iones a permanecer en solución a una elevada concentración, por ejemplo los iones fosfatos y sulfatos precipitan en presencia del ion calcio en soluciones concentradas. Otras combinaciones, p ej. sulfato de amonio y cloruro de potasio en el tanque reduce significativamente la solubilidad de la mezcla debido a la formación de sulfato de potasio. En aguas ricas en calcio y bicarbonatos, el sulfato de Ca (yeso) precipitará y tapará los goteros. La inyección de soluciones con urea inducirá la precipitación de carbonato de Ca debido al aumento del pH de la solución por la urea.
Si alguna sal presenta impurezas como el nitrato de calcio, se debe disolver independientemente y esperar la decantación para colocar el líquido sobrenadante en el tanque correspondiente. En cuanto a los micronutrientes es usual preparar soluciones muy concentradas usando alícuotas periódicamente. En las soluciones de hierro realizadas con quelatos como el EDTA se debe cuidar que el pH no sea superior a 6, ya que el hierro precipita en forma insoluble.
Es muy difícil generalizar sobre la óptima combinación de sales para dar una debida concentración de nutrientes debido a que la solubilidad depende de un cierto numero de factores siendo más importantes el pH, la concentración de las soluciones y la temperatura. Cualquier concentración de mas de dos productos reducirá la solubilidad de cada material por separado. La tabla 3 que se presenta a continuación es una guía apropiada, pero la base de un sistema de fertirrigación es el almacenamiento de dos soluciones madre, una conteniendo los iones fosfatos y otra conteniendo los iones calcio y magnesio, el resto de los nutrientes se agregan a estas soluciones madre.
  
PREPARACION
  1. Se deben pesar las sales individualmente, evitando en lo posible perdidas de material, asegurando una variación de mas o menos 5 % en una escala en gramos.
  2. Llenar el tanque con agua en un 10 % de su totalidad.
  3. Disolver cada sal separadamente en recipientes grandes y llenos de agua, y volcarlos en el tanque, repitiendo la operación hasta disolver totalmente la sal. Se puede utilizar agua caliente en caso de una difícil disolución.
  4. Disolver los micronutrientes primero y luego los macro.
  5. Cuando se trata de volúmenes pequeños se puede mezclar los sulfatos en forma seca antes de disolverse. Lo mismo con los nitratos y fosfatos.
  6. Dejar circular unos minutos la solución de nutrientes y medir el pH ajustándolo a 6 - 6,5, de ser necesario con ácido sulfúrico o con hidróxido de potasio. Un pH alto puede causar la precipitación del Fe, Mn, PO4, Ca y Mg que se insolubilizan.

Tabla 3. Compatibilidad entre fertilizantes solubles




Tabla 4. Fuentes, concentración de nutrientes, índice salino y solubilidad de algunos fertilizantes más comunes disponibles en el mercado.

CONTENIDO DE NUTRIENTES (%)
FertilizanteSolubilidad1Indice Salino 2NP2O5K2OCaMgS
ACIDO FOSFORICO5285----72--------
CLORURO DE POTASIO347116----60------
FOSFATO MONOAMONICO282301152--------
FOSFATO DIAMONICO575341846--------
FOSFATO MONOPOTASICO260----5234------
NITRATO DE AMONIO118310534----------
NITRATO DE CALCIO341053--17----24--
NITRATO DE MAGNESIO423--11------10--
NITRATO DE POTASIO3167413--44------
SULFATO DE AMONIO7606921--------23
SULFATO DE MAGNESIO26044--------1613
SULFATO DE POTASIO11046----50----18
UREA11937546----------

1 Solubilidad en gr./L (Kg/m3) a 20 ° C de la forma cristalina de la sal, de aquellos fertilizantes mas usados para preparar soluciones de fertirrigación.

2 El índice salino se calcula por el incremento en presión osmótica producido por un peso igual de fertilizante relativo al nitrato de sodio (Indice Salino = 100).
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Claves en fertirriego

Identificación de factores que aumentan la eficiencia de nutrientes

La amplia experiencia de Israel en fertirrigación está fundamentada en procesos de I+D de equipos y productos a lo largo de 40 años. En este periodo, no sólo han logrado dominar el desierto, sino compartido su experiencia y capacidad de trabajo para adaptar estas tecnologías en otros países — España, Turquía, México e incluso en China e India.

Las tecnologías desarrolladas por Amiad, Dan Sprinklers, Dead Sea, Eldar–Gal, Haifa, NaanDan, Netafim, Queen Gil, Rex, entre otras, han generado una verdadera transformación de los sistemas de producción, que quizás los mismos investigadores en Israel no habían imaginado décadas atrás, cuando realizaban las primeras pruebas de sus equipos. De hecho, en Israel existen aproximadamente 300 hectáreas de invernaderos dedicados a la validación de estas tecnologías, en estrecha colaboración con universidades y centros de investigación.




Automatización y disponibilidad
Actualmente, con el avance de los nuevos sistemas de agricultura protegida, los equipos de fertirriego son cada vez más sofisticados y completamente automatizados. Lo mismo ocurre con la disponibilidad de nutrientes, cuyas fórmulas se han tenido que adaptar a los cambios.

Sin embargo, aunque la mayoría de invernaderos cuenta con control automático de fertirriego y clima, y en campo abierto se instalan cada vez más sistemas de goteo, algunos productores no logran identificar las verdaderas ventajas de este sistema, que aporta los nutrientes de una manera localizada y mas eficiente.

Por lo anterior, hemos elaborado una breve revisión de los factores que deben ser tomados en cuenta para evaluar las aplicaciones de los sistemas de fertirrigación y aprovechar todas las ventajas.

Como podrá verse en el cuadro adjunto, la solubilidad y la eficiencia de los nutrientes, dependen de varios factores que deben ser corregidos para evitar una mala operación.



Ventajas del fertirriego

En fertirriego, los nutrientes son aplicados en forma exacta y uniforme, sólo al volumen radicular humedecido, donde están concentradas las raíces activas. El control preciso de la tasa de aplicación de nutrientes optimiza la fertilización, reduciendo el potencial de contaminación del agua subterránea causado por el lixiviado de fertilizantes.

Bajo riego por goteo, sólo el 20% del suelo es humedecido por los goteros, y si los fertilizantes son aplicados al suelo separadamente del agua, los beneficios del riego no se verán expresados en el cultivo.

La entrega directa de fertilizantes a través del sistema de riego exige el uso de fertilizantes solubles y sistemas de bombas e inyectores para introducir la solución nutritiva en el sistema de riego.

Entre los fertilizantes altamente solubles apropiados para su uso en fertirriego destacan: nitrato de amonio, cloruro de potasio, nitrato de potasio, urea, monofosfato de amonio, monofosfato de potasio, etc.

En sistemas intensivos, la solución nutritiva debe incluir calcio, magnesio y micronutrientes (Fe, Zn, Mn, Cu, B, Mo). El hierro debe ser suministrado como quelato, porque las sales de hierro (sulfato de hierro), son muy inestables en solución y el hierro precipita fácilmente. En caso de aguas duras, se debe tomar en cuenta el contenido de calcio y magnesio en el agua de riego.

¿Simples o compuestos?

• Fertilizantes simples. Los agricultores pueden preparar sus soluciones madre nutritivas disolviendo y mezclando dichos fertilizantes simples, obteniendo así formulaciones con distintas concentraciones y relaciones N:P:K, según las necesidades nutricionales de cada cultivo y etapa fisiológica.

Soluciones NK, PK y NPK cristalinas con contenido de por lo menos 9-10% de nutrientes (N, P2O5, K2O) en base a urea, ácido fosfórico y cloruro de potasio (KCl), pueden ser preparadas fácilmente en el campo.

La solubilidad de los fertilizantes aumenta con la temperatura. Con una temperatura del agua de 10ºC, las solubilidades de KCl, KNO3 y K2SO4 y son 31, 21 y 9 g/100 g H2O respectivamente, mientras que a una temperatura de 20ºC las solubilidades aumentan a 34, 31 y 11 g/100 g H2O, respectivamente.

• Fertilizantes compuestos. Los fertilizantes sólidos compuestos y las soluciones fertilizantes líquidas compuestas, son mezclas multinutriente ya preparadas, producidas especialmente para su uso en fertirriego. Se presentan en una amplia gama de relaciones N:P:K, con o sin micronutrientes.

El nitrógeno está en forma de nitrato y de amonio en una relación adecuada, y el potasio es en base a KCl ó KNO3/K2SO4.

Un fertilizante sólido compuesto NPK 20-20-20 puede ser aplicado en las primeras etapas de un cultivo de tomate o melón, y luego, en la etapa reproductiva — cuando la planta necesita menos fósforo y más potasio — cambiar a un fertilizante 14-7-21.


Cuestión de compatibilidad
La mezcla entre fertilizantes no compatibles y la interacción de los fertilizantes con el agua de riego, especialmente si se trata con aguas duras y/o alcalinas, puede ocasionar la formación de precipitados en el tanque de fertilización y la obturación de goteros y filtros.

Esto puede evitarse con la elección correcta de fertilizantes y un manejo adecuado. El nitrato de calcio no puede ser mezclado con ningún fertilizante fosforado o sulfatado porque se forma un precipitado de sulfato o fosfato de calcio; cuando se mezcla sulfato de magnesio con fosfato de amonio forma un precipitado de fosfato magnésico.

El uso de dos tanques de fertilización permite separar a los fertilizantes que interactúan, separando los fertilizantes con calcio, magnesio y microelementos, de los fertilizantes con fósforo y sulfato, evitando así la formación de precipitados.

Se recomienda el uso de fertilizantes de reacción ácida o la inyección periódica de ácido en el sistema de fertirriego para disolver precipitados y destapar los goteros.

La inyección de ácido en el sistema de riego remueve también bacterias y algas. Luego de inyectar ácido, el sistema de riego y de inyección deberá ser cuidadosamente lavado.
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