Protege tus pimientos de temperaturas altas en el invernadero

La calidad cobra gran importancia en periodos de luminosidad y temperatura elevadas. Los frutos de segunda calidad no sólo reportan menos beneficios, sino que son más costosos debido al tiempo adicional de cosecha y clasificación. En verano la calidad se ve amenazada por numerosos factores.
Radiación solar: ¿amiga o enemiga del cultivo?

La radiación solar es vital para la planta. Proporciona la energía necesaria para formar asimilados, posibilitando por ende la producción. Pero ¿es posible tener demasiada luz? En un día despejado, la radiación puede ser de 900 a 1,100 W/m2, lo cual es más que lo que el cultivo de pimientos puede manejar. Demasiada luz produce como resultado hojas rígidas y enrolladas que tratan de protegerse del sol; esto reduce la capacidad de refrescarse de la planta. Como consecuencia, las hojas se vuelven cada vez más rígidas.

La temperatura del fruto puede alcanzar de 40 a 50°C bajo la radiación solar directa. En este caso, se presenta un gran riesgo de zonas escaldadas, pudrición apical, coloración irregular e incluso agrietamiento. Es obvio que debemos proteger al cultivo de la radiación elevada, pero existen dos maneras de hacerlo. Veámoslas.

1. Superficie foliar. Por una parte, la superficie foliar tiene que ser suficiente para interceptar la radiación (las hojas se hacen sombra unas a otras). Además las hojas tienen que ser de buena calidad y las hojas jóvenes son mucho más flexibles. La presencia de multitud de hojas jóvenes permite una buena evaporación e incrementa el potencial del cultivo para refrescarse. Es necesario mantener suficientes brotes desarrollados que sean capaces de darse sombra entre sí y crear un microclima. Por lo anterior, se recomienda dejar en los brotes laterales de la planta, tantas hojas como sea posible.

2. Pantalla de sombreo. En segundo lugar, se recomienda cerrar la pantalla o malla de sombreo, si está disponible, durante una parte del día. En caso de duda, sugiero cerrar la pantalla al 80% pero manteniendo una radiación superior a 750 W. Cuanto más ralo esté el cultivo, antes se debe cerrar la pantalla; quizás a 550 W. El uso adecuado de la pantalla mejora la calidad del fruto y en el largo plazo incluso podría incrementar la producción. Esto va en contra de muchas creencias; en concreto contra la opinión de que el uso de pantallas afecta negativamente a la producción. Eso sí, debe asegurarse de no abrir y cerrar la pantalla continuamente durante el día, ya que ello crearía un ambiente inconsistente y las plantas acabarían por no " œsaber"  si protegerse a sí mismas o incrementar su transpiración activa.


Manejo de temperatura

La radiación elevada se vuelve muy peligrosa cuando se combina con temperaturas elevadas. Las altas temperaturas en invernadero (>29°C) aceleran los procesos de la planta tales como maduración y cuajado del fruto (el tiempo entre ambos procesos se acorta). Las altas temperaturas también propician el alargamiento de frutos (mayor crecimiento longitudinal que transversal). Con el incremento de temperaturas diurnas, las nocturnas deben rebajarse para controlar el promedio de temperatura en 24 horas. Aparte de eso, deben prevenirse los picos de temperatura elevados en periodos de alta radiación debido al riesgo de quemadura de frutos y baja humedad.

Intente mantener 25°C como temperatura pico tanto tiempo como sea posible, ya que 28 o 29°C es demasiado alta. No se olvide que la temperatura real en una planta en tiempo soleado siempre es unos pocos grados más elevada que la temperatura ambiente que le indica la computadora.

Para casi todas las variedades, una temperatura promedio en 24 horas superior a 22°C en base semanal es demasiado elevada. Intente controlarla a 21°C por tanto tiempo como sea posible durante las épocas cálidas. Un descenso de temperatura prenocturna es inútil cuando las temperaturas exteriores son elevadas. El descenso deseado no sería percibido por las plantas antes de medianoche. 

Es mejor establecer una temperatura más baja durante toda la noche y temprano por la mañana e iniciar la ventilación temprano para prevenir que el cultivo se humedezca.

Temperatura alta es peor que humedad baja

Productores y asesores a menudo discuten sobre qué es mejor " ” una humedad más alta o una temperatura más baja en el invernadero. Pues bien, es importante tener en cuenta que la temperatura de la planta es el factor más importante en la evaporación. Las hojas cálidas evaporan mejor que las frías.

Con ventilación escasa, las plantas tienen dificultades para evaporar agua. En condiciones de alta radiación es aconsejable mantener un flujo constante de aire a través del invernadero, tanto para el bienestar de las plantas como para el de los trabajadores. Las temperaturas demasiado altas en el invernadero socavan la efectividad del enfriamiento evaporativo de su cultivo.

Otra situación suele presentarse cuando durante la tarde, cuando disminuye la radiación. Al desaparecer el riesgo de sobrecalentamiento, la planta puede autorrefrescarse de nuevo. Entonces es posible disminuir la ventilación en el lado ventoso para lograr una humedad relativa (HR) más elevada.

Es mejor permitir que suba la temperatura en días con radiación elevada. Cuando la radiación decrece, la humedad se vuelve un factor más importante. Pero, como siempre, hay una excepción a esta regla. Si la HR desciende muy rápidamente hacia la mitad del día, esto puede ser una señal de que el cultivo no puede manejar la situación y su nivel de estrés es demasiado alto. Hay tres causas posibles para que la planta no trabaje durante el día:

1. La temperatura mínima de la tubería de calefacción (si está instalada) se mantiene muy alta (la caldera está en funcionamiento para dosificar el CO2) y como resultado la temperatura del invernadero es demasiado elevada.

2. La temperatura de la planta es demasiado elevada en combinación con la temperatura del aire en el invernadero. Una ventilación suficiente a tiempo habría prevenido esta situación.


3. Escasez de agua. Compruebe la uniformidad y eficiencia de su sistema de irrigación.
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Las abejas sin aguijón australianas mejoran la producción de pimiento en invernaderos

Las abejas sin aguijón australianas contribuyen a la polinización de campos de cultivo comerciales muy importantes; sin embargo, no está claro si pueden aumentar de manera fiable la producción de cultivos dentro del invernadero. Por lo tanto, se llevaron a cabo tres pruebas de 20 semanas cada una usando diferentes colmenas de Austroplebeia australis Friese y de Trigona carbonaria Smith en invernaderos separados en los cuales había Capsicum annuum L.; en un tercer invernadero había también C. annuu, pero no abejas. En la tercera semana del ensayo, se determinó el número de granos de polen presentes tanto en la superficie del estigma como en los tubos polínicos en el interior del estigma. Los cambios en el volumen de cría fueron evaluados mediante tomografía computerizada de rayos x en las semanas 1, 10 y 20. Además, en las mismas semanas se pesaron las colmenas. Al término de cada prueba, se midió el diámetro y la longitud del fruto y su peso fresco y seco, también se midió el peso fresco y seco de las semillas. El comportamiento de las abejas se registró en el tercer ensayo. T. carbonaria pecoreó menos esporádicamente en las flores de C. annuum que A. australis, y la polinización de ambas especies mostró su potencial para aumentar el rendimiento y la calidad de este cultivo. Sin embargo, los efectos de la polinización por ambas especies no fueron  consistentes en ninguno de los tres ensayos. El tamaño de las colmenas y el volumen de cría aumentaron en todas las colonias; por lo tanto, se considera que ambas especies prosperaron siendo capaces de polinizar las plantas. De este modo, ambas especies tienen potencial para incrementar la calidad y el rendimiento de este cultivo dentro de invernaderos. A. australis causó daños en los estilos en cada ensayo. Esto puede ser atribuido a la estrategia de pecoreo utilizada por esta especie y es necesario seguir trabajando para determinar la abeja óptima para las tasas medias de las flores.
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El cultivo de pimiento bajo invernadero


Introducción

El cultivo de pimiento bajo invernadero en la Argentina, se realiza desde Salta hasta La Plata, las mejores condiciones durante el invierno se dan en el norte y durante el verano en el sur. Debido a ello la estrategia de producción deberá ser distinta en las diferentes zonas.
Comparándola con tomate, la planta de pimiento presenta una temperatura base de crecimiento superior, alrededor de los 10º C. Esto determina que para tener una buena producción en invierno, se deba calefaccionar en zonas ubicadas en latitudes superiores a los 30 grados.
El pimiento es originaria de América del sur, concretamente en el área ocupada por Perú y Bolivia, desde donde se expandió al resto de América Central y Meridional.
El pimiento pertenece a la familia de las Solanaceae y su nombre científico es Capsicum annuum .
La mayor parte de los cultivares existentes pertenecen a la variedad annuum, las que presentan corolas de color blanquecino y de flores normalmente solitarias.
Es una planta herbácea, de cultivo generalmente anual, pero que puede en algunos casos transformarse en bianual. Tiene un sistema radicular pivotante y profundo que puede llegar hasta 1.20 m de profundidad. El tallo es de crecimiento erecto, con un porte que puede llegar hasta los 2 m o más. Los frutos son bayas, que pueden ser pequeñas, de 1 o 3 g en algunas variedades, frente a otras que pueden dar frutos de más de 500 grs.
Un gramo puede contener entre 120 y 150 semillas de semillas y mantener su viabilidad por tres o cuatro años, según las condiciones de temperatura y humedad, a las que se exponen durante el almacenamiento.
Dada la complejidad taxonómica existente en pimiento, es difícil establecer una clasificación homogénea que agrupe las diferentes variedades. Por lo que aquí se utilizará una clasificación, que puede no responder correctamente a la clasificación sistemática, pero tiene utilidad desde el punto de vista agronómico. Se pueden dividir en dos grandes grupos varietales :
Variedades Dulces:
Suelen tener frutos de buen tamaño son las que se cultivan en invernaderos y al aire libre para su consumo fresco y la industria de conserva, también para la preparación de pimentón.
Variedades con sabor Picante:
Suelen ser variedades de fruto largo y delgado. Se pueden utilizar para encurtidos. Dentro de este grupo está C.frutescens con frutos chicos y muy picantes conocido como chili.
Dentro de las variedades dulces hay diferentes tipos:
Tipo A: La sección longitudinal es cuadrangular y el largo es aproximadamente igual al ancho.
Tipo B: La sección longitudinal es rectangular y el largo es mayor que el ancho.
Tipo C: La sección longitudinal es triangular.


 Estado de plántula

 La semilla de pimiento no presenta ningún tipo de dormición, por lo tanto para su germinación solo necesita de agua, O2 y temperatura.
De todas maneras, se puede observar cierta disparidad en la energía germinativa en un mismo lote de semillas, ello podría deberse a diferencias en la senescencia seminal.
Algunos autores , lograron inducir una germinación pareja con la aplicación de giberelina. Pero las giberelinas que mejor se comportan son las A G4+7. Estas giberelinas inducirían la degradación de las sustancias de reserva (almidón),por promover la formación del ARN correspondiente a la síntesis de las amilasas, con ello la semilla tendría suficientes carbohidratos simples para estimular el crecimiento del embrión.
Para inducir la germinación también puede ser utilizada la técnica de osmorregulación, que ya fue explicada para tomate.
Si bien, al igual que el tomate, se puede sembrar en speedling o en macetas plásticas, son recomendadas estas últimas debido a que la planta de pimiento tiene un crecimiento más lento que la de tomate, con el mayor volumen de tierra que contiene la maceta, permite que la planta permanezca en ella hasta 45 días, con temperaturas óptimas de crecimiento (20 a 25º C). En este estado las plantas deben tener entre 7 y 9 hojas y es conveniente que aún no se observe el primer botón floral. Si al momento del transplante se observa que la planta es alta y delgada se podría deber a dos posibles razones. La primera es generalmente la más común, es que las macetas estuvieron muy juntas y las plantas recibieron poca luz. También las temperaturas elevadas pueden ser responsables. 
Antes de realizar el transplante, es conveniente dejar de regar para que se desarrolle más el sistema radicular. esto ocurre porque al entrar en estrés hídrico se sintetiza ácido abscínico (ABA), que más allá de inducir el cierre estomático hidroactivo, produce una disminución del crecimiento de la parte aérea y un mayor desarrollo radicular
 También la deficiencia de N2 en este estado permite que el sistema radicular se desarrolle más que las hojas, esto estaría relacionado con un aumento en la síntesis de ABA y una disminución en el contenido de cinetinas.


 Estado vegetativo

 El pimiento, sobre todo las variedades dulces tienen unas exigencias en temperaturas mayores que el tomate. Su desarrollo óptimo se produce a temperaturas diurnas entre 20 y 25º C y nocturnas de 16 a 18º C. Por debajo de los 15º C su desarrollo se ve afectado y deja de crecer a los 10º C. Las variedades picantes, en general son menos exigentes a los requerimientos térmicos.
Las humedades relativas entre 50-70%, son ideales para un óptimo crecimiento. Humedades relativas mayores pueden traer problemas de enfermedades y menores con temperaturas altas pueden provocar excesiva transpiración y conducir a la caída de flores. Es necesario que la planta genere una buena corriente transpiratoria, para mejorar l;a captación de los nutrientes por flujo nasal. De esta manera se puede mejorar la absorción activa de sales por parte de las raíces.
Cuando se realiza el transplante, generalmente se rompen algunas raíces y si el transplante se realiza durante los meses de mayor temperatura y con mulching, es frecuente observar que la planta se retrasa notablemente. Para apalear estos problemas, se suele inducir al final del crecimiento en la maceta, la formación de raíces y detención del crecimiento de la parte aérea. En algunos casos se resuelve transplantar primero y posteriormente, cuando las temperaturas son inferiores colocar el mulching, si bien esto es muy trabajoso y se corre el riesgo de quebrar plantas.
También se puede aplicar clormecuat o 2, 3, 5 triodo-benzoico, sobre plantas jóvenes para disminuir el crecimiento y favorecer la emisión de raíces y acelerar la floración. Estos reguladores de crecimiento inducen un proceso de endurecimiento, lo que permitiría una mayor resistencia al estrés hídrico, salino y térmico. De todas formas estas aplicaciones dan resultados algo contradictorios, siendo algunas aplicaciones satisfactorias y otras no tanto.
Otra opción es retrasar la siembra, para que en el momento del transplante las temperaturas no sean tan altas. Si bien ello puede traer como consecuencia que se produzca la antesis floral en momentos que las temperaturas ya son bajas. Esto ocurre especialmente en zonas, donde los cambios climáticos son abruptos entre el fin del verano y el otoño.
Una vez realizado el transplante pasan algunos días hasta que se retoma el crecimiento, luego la planta sigue formando hojas (8-12) y posteriormente se desencadena la floración. Los brotes que salen de las axilas foliares, se eliminan hasta la cruz. Esto permite manejar correctamente la competencia por asimilados y además se logra una mejor ventilación cerca del suelo, lo que mejora el control de enfermedades.


 Floración y fructificación 

La inducción de la floración en plantas de pimiento no es afectada por el fotoperíodo, la inducción se realiza fundamentalmente por sumas térmicas, luego que la planta produce entre 8 y 12 hojas según la variedad o híbrido. Es importante que la antesis floral se realice cuando las temperaturas son óptimas.
En la zona hortícola Santafecina, se realiza el cultivo de pimientos bajo invernáculos no calefaccionados durante los meses invernales. Las temperaturas se caracterizan por ser adecuadas durante el día y desfavorables durante la noche.
Era común que en la zona se implanten los cultivos en los meses de marzo y abril. De esta manera las primeras flores entraban en antesis cuando las temperaturas nocturnas son bajas. Las plantas cultivadas bajo estas condiciones presentan flores que caen, otras que forman frutos normales y el resto produce frutos partenocárpicos, los que pueden ser chatos y deformes y de bajo o nulo valor comercial.
Las temperaturas óptimas durante el día, se logran sin inconveniente, pero las temperaturas nocturnas (dentro del invernadero) frecuentemente son inferiores a 10º C llegando a temperaturas de -3º C o menos. En esta región se comienza intentar calefaccionar a 15º C, de esta manera los problemas disminuirán. De todas maneras es común la práctica de calefaccionar solo para la lucha contra heladas.
Hace más de medio siglo que Cochram señaló a la temperatura como el factor ambiental más importante en la floración y fructificación en las plantas de pimiento. Cuando la planta es joven y recibe temperaturas inferiores a 10º C se produce la caída de flores. Pero en plantas de más de cien días de edad se realiza el establecimiento a menos de 8.5º C. A altas temperaturas (35º C) se induce la caída de flores, supuestamente relacionada con el estrés hídrico.
En plantas que presentan una buena masa foliar, las fluctuaciones de temperatura entre 35º C de día e inferiores a 10º C durante la noche, producen frutos que normalmente son partenocárpicos y deformes.
Estas deformaciones también fueron observadas en frutos seminados, pero es menos frecuente.
Los diferentes cultivares responden en forma distinta a bajas temperaturas nocturnas, cuando se presentan combinadas con otros factores ambientales limitantes como: baja intensidad luminosa y fotoperíodo corto o mal estado nutricional.
Cuando se realiza un examen anatómico a frutos formados a bajas temperaturas , se observa la falta de semillas que no corresponde a una falta en la cantidad de polen, sino al lento crecimiento del tubo polínico en el estilo y la parte superior del ovario. De todas maneras el polen estimularía el crecimiento del ovario. También se observa que los pétalos no se abren, los estambres son más cortos y el ovario es de mayor tamaño. Estos frutos frecuentemente presentan poco crecimiento estilar, quedando deprimido el extremo apical y el desarrollo de la placenta es pequeño. También pueden encontrarse estambres carpeloides que continúan creciendo luego de la antesis, todo ello conduce a un fruto deforme de bajo o nulo valor comercial.
La influencia de la temperatura sobre el modelo morfogénico en las flores de pimiento, podría ser explicado por medio de los cambios que se producirían en contenido endógeno hormonal. Muchos supusieron que la solución al problema sería similar a la caída de flores en tomate, para lo cual la aplicación de auxinas y giberelinas a las flores acabaría con el problema.
En nuestras experiencias no se pudo lograr la estimulación del crecimiento de los frutos en condiciones normales, cuando se los cultivaba a bajas temperaturas. Ni la aplicación de auxinas ni giberelinas mejoraron el crecimiento de los frutos.
Suponemos que las bajas temperaturas modifican el patrón de crecimiento del cultivo y en especial el de los frutos. Cuando las temperaturas nocturnas descienden por debajo de los 15º C comienza a afectarse el crecimiento de los brotes y hojas, y las flores no se abren, pero los frutos establecidos continúan creciendo y los nuevos frutos que se establecen normalmente son partenocárpicos de forma normal.
Cuando las temperaturas descienden hasta 5 o 3º C, se produce un daño en los ovarios de los frutos que en ese momento se establecen y cuando crecen presentan las deformaciones ya comentadas. Si las temperaturas descienden aún más, hasta -1º C, se presentan daños por heladas, que son de diferente magnitud, dependiendo de la edad de la planta y si ésta sufrió algún proceso de endurecimiento.
Es recomendable que las siembras se realicen temprano, a principio de enero en la región de Santa Fe. De esta manera la tasa de crecimiento vegetativo es alta hasta la antesis de las primeras flores . En este momento las temperaturas nocturnas son aún altas, lo que permite un adecuado establecimiento de los primeros frutos. Posteriormente cuando las temperaturas descienden hasta 3 o 5º C y las tasas fotosintéticas ya no son demasiado altas, el crecimiento vegetativo disminuye y solo se mantiene el crecimiento de los frutos ya establecidos. En primavera cuando los primeros frutos han finalizado su crecimiento y las condiciones de luz y temperatura mejoran, comienza nuevamente a incrementar el área foliar y el establecimiento de nuevos frutos.
En invernaderos de la FAVE se están haciendo ensayos, combinando calefacción con la aplicación de ácido giberelico al follaje. La giberelina induciría una estimulación de los brotes, estos se mantendrían creciendo a menores temperaturas, con el posible ahorro de combustible para la calefacción.
De contar con calefacción económicamente viable, la estrategia de producción del cultivo podría variar. La siembra podría realizarse más tarde, cuando las temperaturas no comprometen el transplante y cuando la radiación ya sea menor. De esta forma se podría mejorar la interceptación lumínica. En el momento que las plantas aumenten en forma exponencial su área foliar, la radiación incidente también comenzaría a aumentar (primavera). Ello permitiría que en los momentos de menor intensidad lumínica (invierno), el cultivo presente un bajo índice de área foliar, lo que evitaría el autosombreamiento de las hojas. De todos modos, se plantea realizar el cultivo durante los 12 meses del año, comenzando la siembra más tarde y finalizando el cultivo al año siguiente.
 Este plateo de cultivo, presentará las dificultades de ventilación y refrigeración de los invernaderos durante el verano, para ello se podrá recurrir a las técnicas de sombreamiento, ya sea con mallas comunes o pantallas, o a la aplicación de agua pulverizada en micro gotas (sistema fog) para favorecer la evaporación y su posterior extracción del invernadero. Es conveniente para favorecer la refrigeración del invernadero, tener un cultivo con un IAF alto.
Es común que algunos productores, extraigan el primer fruto con la idea de obtener una planta de mayor tamaño . El crecimiento rápido de los frutos hace disminuir el crecimiento vegetativo. Esto es más marcado en una planta de poca área foliar, pues presenta poca tasa fotosintética y por ende la competencia entre los destinos es más marcada. Nosotros recomendamos la extracción del primer fruto si las condiciones de fotosíntesis se ven disminuidas ya sea por poca área foliar o factores adversos de luminosidad o temperatura.
No de debe confundir las causas de abscisión floral con la falta de crecimiento o deformaciones de los frutos. Algunas plantas suelen presentar un excesivo crecimiento vegetativo y una completa caída de las flores y frutos en las primeras ramas florales. Esto puede deberse a que el crecimiento vegetativo aumente porque las flores abortan, o por el contrario, que las flores se caen porque el crecimiento vegetativo es exuberante. Pensemos que lo más común es esto último en el caso de pimiento. Ello puede deberse a que en el momento de antesis floral o algo antes, las condiciones favorezcan el crecimiento de la parte vegetativa, ya sea por buenas condiciones hídricas y una relación N-K muy alta. Además, si se produce la caída de flores y la fotosíntesis es baja, este efecto se puede acrecentar. La fotosíntesis puede disminuir por baja luminosidad, y al encontrarse con alto contenido de N, se privilegia la síntesis de proteínas que conducen al crecimiento foliar y no permiten el crecimiento reproductivo de las flores siguientes.
En experiencias de poda de los brotes superiores a la primer flor, como sugieren algunos autores, no se observaron ventajas, ni en el crecimiento de los frutos ni en el crecimiento de las otras partes de la planta. Esto es debido a que la planta misma detiene el crecimiento de las ramificaciones que van hacia el centro de la planta donde están más sombreadas, parecería entonces que ocurre una poda natural.
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Fertirrigación del pimiento en invernadero




El pimiento dulce (Capsicum annuum, L.) constituye uno de los pilares que sustenta los cultivos en invernaderos de plástico, principalmente en los mercados europeos y en el norteamericano. La escasez de recursos hídricos y las necesidades de un desarrollo tecnológico agrario respetuoso con el medio ambiente, induce a los productores de pimientos a realizar una nutrición hídrica y mineral de los cultivos hortícolas en general y de pimiento bajo invernadero en particular, más racional que la que generalmente se ha venido practicando.

La fertirrigación como su nombre indica es la aplicación conjunta del agua de riego y los fertilizantes. En el documento sobre “fertirrigación del pimiento en invernadero” cuyo autor es Antonio L. Alarcón, del departamento de ciencia y tecnología de la ETSIA de Cartagena, España, y que está disponible a la demanda en la sección de Publicaciones, se analiza qué prioridades hay que atender para que este manejo sea plenamente eficiente, y el autor explica por separado los dos componentes: el riego y la nutrición mineral de los cultivos de pimiento fertirrigados en invernadero.

La estructura del documento “fertirrigación del pimiento en invernadero” contempla en 34 páginas los aspectos siguientes; la optimización del riego, el manejo hídrico en suelo y manejo hídrico sin suelo  o hidropónico; y la nutrición mineral, en cultivo sin suelo y en cultivo en suelo.


Pimientos en sacos de cultivo
La actual situación de los cultivos protegidos en España, México, Turquía y en otros países tiende hacia una estabilidad de la superficie cubierta con un incremento del nivel de tecnificación y de calidad de cosechas producidas. El pimiento no es una excepción, y cada vez son más las explotaciones de invernaderos provistas de equipos automatizados de fertirrigación, invernaderos con cierto grado de control climático (calefacción, ventilación automática, humificación, etc.) y cultivos sin suelo.


En general en los cultivos de pimiento en invernadero, resulta crítica la optimización de la nutrición hídrica de las distintas plantaciones, ajustando los riegos a las condiciones agroclimáticas disponibles, calidad del agua de riego, material vegetal empleado, tipo de suelo o sustrato, instalaciones, climatología, etc. Para ello se evaluan las necesidades de drenaje mínimas y las pérdidas de agua por evapotranspiración de los cultivos, reponiendo dichas cantidades. La utilización de tensiómetros, sondas de succión, solarímetros o cualquier otro sensor que nos evalúe la cantidad de agua, su potencial en el suelo o el grado de “confort hídrico” de la planta, debe imponerse como norma común en las plantaciones de pimiento bajo invernadero, cultivo hasta la fecha algo olvidado por los avances técnicos.


La difusión de los modernos equipos de fertirrigación posibilita una fertilización día a día, en función del momento fenológico de la plantación y los análisis periódicos efectuados, y un correcto aporte hídrico, siempre más ventajoso a pequeñas dosis y elevada frecuencia, siempre que se pueda respetar la aireación del sistema de raíces.

La mala adaptación que hasta ahora tenía el pimiento en cultivo hidropónico es perfectamente salvable observando una serie de condicionantes y realizando una nutrición hídrica y mineral perfectamente controlada, lo que junto a invernaderos cada vez más equipados (calefacción, ventilación automatizada, humificación, etc.) permite rendimientos rondando los 20 Kg/m2 en un pimiento bajo cultivo sin suelo en invernadero de ambiente controlado.

Comercio de pimientos. Generalidades
El comercio del pimiento en fresco, por su carácter perecedero, los intercambios internacionales están concentrados en tres áreas. Una es para abastecer a Europa, básicamente proveniente de países europeos y cuenca del Mediterráneo. Otra es la que formada por los envíos de México hacia Estados Unidos. Una tercera, la que se produce en el este asiático, con producto proveniente de China e India, para abastecer a países como Singapur o Hong Kong.

En el caso europeo los actores productores principales son España, Turquía, Holanda e Italia El pimentón y pimiento deshidratado sí son objeto de un activo intercambio a nivel mundial. Los principales importadores son Estados Unidos, Malasia, Singapur, España, Alemania, China y México. Los principales exportadores, siempre en datos de FAO (Nuez y col. 1996), son España, China y México.

América del Norte, por su amplitud geográfica, permite que la producción de pimiento se extienda durante buena parte del año  A esta oferta se suma la importación de pimiento cuadrado rojo de Holanda durante abril y octubre. También hay cierta producción bajo invernadero en los Estados Unidos, pero el gran productor ya es México, y seguirá siéndolo.
Los tipos principales en las fruterías, en los supermercados de Estados Unidos y Europa, son los pimientos cuadrados, los tipo California.
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CONTROL DE PLAGAS EN EL PIMIENTO SIN PESTICIDAS - INFORMACIÓN <b>...</b>

Agricultura impulsa un nuevo sistema de control no químico de plagas en cultivos de pimiento en invernadero

El director general Ángel García Lidón destaca que el taladro del maíz es una plaga emergente que está ocasionando problemas como consecuencia de la supresión de la aplicación de insecticidas
Lucha contra plagas del pimiento en invernadero

La Consejería de Agricultura y Agua ha puesto en marcha un nuevo sistema de control no químico de la plaga conocida como ‘taladro del maíz’ (Ostrinia nubilaris) en unas 650 hectáreas de cultivos de toda la zona productora de pimiento en invernadero.

Se trata de una campaña experimental a gran escala en la que participarán las principales cooperativas, empresas y alhóndigas productoras de pimiento de carne gruesa. Sus representantes han sido convocados por la Consejería a una reunión, el próximo 26 de enero, para abordar los aspectos técnicos de la misma.

El director general de Modernización de Explotaciones y Capacitación Agraria, Ángel García Lidón, destacó que el taladro del maíz es “una plaga emergente que en las últimas campañas está ocasionando problemas en los cultivos de pimiento en invernadero, como consecuencia de la supresión de la aplicación química de insecticidas”.

El Servicio de Sanidad Vegetal de la Consejería ha realizado en los dos últimos años los ensayos pertinentes para poner a punto este nuevo sistema basado en la confusión sexual. Su funcionamiento consiste en colocar una serie de difusores que emiten una feromona que distorsiona la capacidad de los machos para localizar a las hembras, lo que imposibilita su fecundación.

Los responsables técnicos de las entidades que participan en esta campaña experimental a gran escala informarán en la mencionada reunión a los productores de pimiento sobre cuál es la distribución idónea de los difusores en los invernaderos, para que este tratamiento resulte más efectivo. Por su parte, la Consejería llevará a cabo un control riguroso del proceso con el fin de obtener la información técnica necesaria.

García Lidón subrayó que la Consejería “mantendrá su compromiso de proveer a los agricultores de alternativas no químicas para el control de las principales plagas en los diferentes cultivos, en el marco del programa Murcia Agricultura Limpia”.

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