Aspectos a considerar en la elección del plástico para la cubierta del invernadero

La cubierta de plástico del invernadero es uno de los componentes más importantes dentro del sistema de cultivo. Debe seleccionarse la cubierta de plástico correcta con mucho cuidado en relación a un cultivo determinado.

La cantidad de luz RFA (Radiación Fotosintética Activa) de unos 400 a 700nm de longitud de onda debe maximizarse y difundirse a través del invernadero, mientras que la luz UV (ultravioleta) de menos de 400nm debe minimizarse para prevenir la entrada de calor no deseado, el cual podría causar estrés en la planta.

Al mismo tiempo, es deseable contar con una cantidad apropiada de radiación RL (roja lejana, 700-800nm) e IR (infrarroja, más de 800nm) retenida ya que ello mantendrá el calor sensible en el invernadero durante los meses de invierno. Sin embargo, la luz se describe a menudo como las longitudes de onda que los humanos pueden percibir. Las plantas perciben todas las longitudes de onda, incluyendo aquellas que nuestros ojos pueden ver (luz visible) y no pueden ver (UV, RL e IR). Ciertas longitudes de onda de luz en la plantas tienen que ver con fotosíntesis o con fotomorfogénesis.


Luz de crecimiento
La luz RFA o "luz de crecimiento" está formada por longitudes de onda de la radiación solar que pueden ser absorbidos por la clorofila y otros órganos fotocromáticos de las plantas, posibilitando la fotosíntesis y por tanto la vida humana en la Tierra.


Fotosíntesis es el proceso por el cual las plantas verdes y otros organismos convierten luz en energía química y luego en carbohidratos tales como el azúcar. La luz es capturada por clorofila A y clorofila B en los cloroplastos situados en las hojas de las plantas.


Esta energía es utilizada para producir la enzima NADPH y un compuesto químico fosfatado rico en energía llamado ATP. NADPH y ATP son la divisa energética utilizada para completar la segunda fase de la fotosíntesis, la fase oscura o ciclo de Calvin. Durante la fase oscura se produce oxigeno y agua, liberados por la planta a través de los estomas (pequeños poros en las hojas). En condiciones óptimas nos gustaría que entrase la mayor cantidad de luz RFA a través de la cubierta de plástico del invernadero con el fin de accionar la fotosíntesis. El plástico nuevo transmite normalmente del 85 al 90% de la luz total que recibe. A medida que el plástico envejece y se ensucia, la cantidad de luz transmitida a través del plástico disminuye.


Al disminuir la transmisión de luz, particularmente la RFA, rendimiento y tamaño de fruto serán menores. Finalmente el plástico, incluso limpio, transmitirá menos luz y necesitará ser reemplazado.


Existe un viejo dicho que clama que el 1% de pérdida de luz se traduce en un 1% de pérdida de rendimiento. Por ello, es importante limpiar la cubierta de plástico al menos dos veces al año, en invierno y primavera, de manera que la transmisión de luz sea óptima, así como remplazarlo cuando la transmisión de luz en la parte superior del cultivo es el 50% menor del valor deseado si el plástico fuera nuevo. Si el plástico contiene algún componente de sombreo (interno o aplicado), el productor está perdiendo parte de la valiosa luz RFA.



Transmisión de luz UV
La luz ultravioleta es aquella cuya longitud de onda va de 280 a 315nm y comprende el 6.4% de la luz que alcanza la superficie de la Tierra. Estas longitudes de onda tienen poca influencia en la morfología o fisiología de las plantas. La cubierta de plástico del invernadero debe tener una protección UV (menor de 400nm) para una durabilidad óptima.


Los absorbedores y estabilizadores de UV incrementan la vida útil del plástico, protegiendo a las plantas de la dañina radiación UV e incluso podrían controlar algunos tipos de patógenos. La luz ultravioleta a azul se encuentra en el intervalo de longitud de onda de 315 a 400nm. Aunque se produce alguna absorción de clorofila B, estas longitudes de onda influyen principalmente en la inhibición del fotoperiodismo de la elongación de la célula y del desarrollo de algunos hongos tales como Botrytis sp.


Los colores de RFA
La luz azul con longitudes de onda entre 400 y 490nm es una de las dos Fuentes principales de energía para las plantas. Clorofila A y clorofila B son los centros clave para la fotosíntesis, la absorción de longitudes de onda de luz azul (Fig. 1). Las longitudes de onda de 490 a 550nm son luz verde, y de 550 a 610nm son luz amarilla. Éstas no son absorbidas por las plantas, sino reflejadas, por eso vemos las plantas de color verde o verde amarillento. Las longitudes de onda de 610 a 650nm son luz naranja y son absorbidas principalmente por clorofila B mientras que las longitudes de onda de 650 a 760nm son de luz roja y roja lejana y son absorbidas principalmente por clorofila A.


Estas longitudes de onda son también muy importantes para la fotosíntesis (Fig.1). En el proceso de búsqueda del material de cubierta adecuado, busquen uno quemaximice la transmisión de estos dos grupos de longitud de onda.


Longitud de onda mediana y larga
La luz roja lejana (660 – 760nm) e infrarroja (760 – 1000nm) es conocida como "calor radiante" y responsable de crear calor sensible en el invernadero, es decir, el calor que emanan los postes y el suelo en el interior del invernadero. El calor es simplemente una radiación de onda corta que es absorbida por la estructura o las plantas y posteriormente convertido en radiación de onda larga o calor sensible que podemos detectar. La termicidad es una propiedad deseable durante los meses de invierno cuando la retención de calor en el interior del invernadero es una preocupación importante.


Una termicidad de más de 75% sería óptima. Las radiaciones roja lejana e infrarroja también son responsables de la activación de fitocromo y fotomorfogénesis en las platas, lo cual es la reacción de alargamiento que se observa en plántulas que se han plantado con mucha densidad y tratan de alcanzar el sol.



Difusión
Los difusores de luz impregnados en la cubierta de plástico del invernadero distribuyen la luz que entra en el mismo. Esta propiedad permite la maximización de luz mientras al mismo tiempo reduce el riesgo de quemar la copa de la planta o los frutos y las flores que reciben la luz. La difusión no debería considerarse como bloqueo o sombreo. En el caso de la difusión, se permite la entrada a toda la luz disponible pero ésta es dispersada a través de la extensión superficial del invernadero.


La difusión de la luz debe maximizarse de manera que la luz cambia de dirección en el interior del invernadero y llega tanto a las hojas inferiores así como a la parte superior de la planta. La difusión también reduce la potencia de la luz de manera que la parte superior y las hojas más jóvenes de la planta, así como los frutos jóvenes no se quemen. La maximización de la luz difusa y la minimización de la luz directa es la opción preferible para el cultivo. En consecuencia, se recomienda permitir menos del 25% de transmisión de luz directa y más del 70% de transmisión de luz difusa.



Anticondensación
Los surfactantes, también conocidos como anticondensantes, son impregnados en el plástico para la condensación que produce bloqueo de luz y absorción de calor en el interior de la cubierta. Por la mañana, cuando las plantas son maas activas, la condensación en la cara interna del tejado en forma de gotitas de agua puede bloquear hasta un 18% de la luz que está intentando penetrar en el invernadero.



Antiestática
Los agentes antiestáticos que son impregnados en el plástico, ayudan a repeler el polvo, de manera que el plástico permanece limpio por más tiempo. Sin embargo, es inevitable que el tejado termine ensuciándose debido a la acumulación de polvo.Nota de los editores: La luz es una de las aportaciones más importantes que el productor puede dar a sus cultivos. Doug Marlow, director ejecutivo de DHM Horticultural Consulting explica que maximizar la cantidad y calidad de la luz es clave para obtener rendimiento y calidad de frutos superior durante todo el año.



La cubierta de plástico del invernadero es uno de los componentes más importantes dentro del sistema de cultivo. Debe seleccionarse la cubierta de plástico correcta con mucho cuidado en relación a un cultivo determinado.


La cantidad de luz RFA (Radiación Fotosintética Activa) de unos 400 a 700nm de longitud de onda debe maximizarse y difundirse a través del invernadero, mientras que la luz UV (ultravioleta) de menos de 400nm debe minimizarse para prevenir la entrada de calor no deseado, el cual podría causar estrés en la planta.


Al mismo tiempo, es deseable contar con una cantidad apropiada de radiación RL (roja lejana, 700-800nm) e IR (infrarroja, más de 800nm) retenida ya que ello mantendrá el calor sensible en el invernadero durante los meses de invierno. Sin embargo, la luz se describe a menudo como las longitudes de onda que los humanos pueden percibir. Las plantas perciben todas las longitudes de onda, incluyendo aquellas que nuestros ojos pueden ver (luz visible) y no pueden ver (UV, RL e IR). Ciertas longitudes de onda de luz en la plantas tienen que ver con fotosíntesis o con fotomorfogénesis.


Luz de crecimiento
La luz RFA o "luz de crecimiento" está formada por longitudes de onda de la radiación solar que pueden ser absorbidos por la clorofila y otros órganos fotocromáticos de las plantas, posibilitando la fotosíntesis y por tanto la vida humana en la Tierra.


Fotosíntesis es el proceso por el cual las plantas verdes y otros organismos convierten luz en energía química y luego en carbohidratos tales como el azúcar. La luz es capturada por clorofila A y clorofila B en los cloroplastos situados en las hojas de las plantas.


Esta energía es utilizada para producir la enzima NADPH y un compuesto químico fosfatado rico en energía llamado ATP. NADPH y ATP son la divisa energética utilizada para completar la segunda fase de la fotosíntesis, la fase oscura o ciclo de Calvin. Durante la fase oscura se produce oxigeno y agua, liberados por la planta a través de los estomas (pequeños poros en las hojas). En condiciones óptimas nos gustaría que entrase la mayor cantidad de luz RFA a través de la cubierta de plástico del invernadero con el fin de accionar la fotosíntesis. El plástico nuevo transmite normalmente del 85 al 90% de la luz total que recibe. A medida que el plástico envejece y se ensucia, la cantidad de luz transmitida a través del plástico disminuye.


Al disminuir la transmisión de luz, particularmente la RFA, rendimiento y tamaño de fruto serán menores. Finalmente el plástico, incluso limpio, transmitirá menos luz y necesitará ser reemplazado.


Existe un viejo dicho que clama que el 1% de pérdida de luz se traduce en un 1% de pérdida de rendimiento. Por ello, es importante limpiar la cubierta de plástico al menos dos veces al año, en invierno y primavera, de manera que la transmisión de luz sea óptima, así como remplazarlo cuando la transmisión de luz en la parte superior del cultivo es el 50% menor del valor deseado si el plástico fuera nuevo. Si el plástico contiene algún componente de sombreo (interno o aplicado), el productor está perdiendo parte de la valiosa luz RFA.



Transmisión de luz UV
La luz ultravioleta es aquella cuya longitud de onda va de 280 a 315nm y comprende el 6.4% de la luz que alcanza la superficie de la Tierra. Estas longitudes de onda tienen poca influencia en la morfología o fisiología de las plantas. La cubierta de plástico del invernadero debe tener una protección UV (menor de 400nm) para una durabilidad óptima.


Los absorbedores y estabilizadores de UV incrementan la vida útil del plástico, protegiendo a las plantas de la dañina radiación UV e incluso podrían controlar algunos tipos de patógenos. La luz ultravioleta a azul se encuentra en el intervalo de longitud de onda de 315 a 400nm. Aunque se produce alguna absorción de clorofila B, estas longitudes de onda influyen principalmente en la inhibición del fotoperiodismo de la elongación de la célula y del desarrollo de algunos hongos tales como Botrytis sp.


Los colores de RFA
La luz azul con longitudes de onda entre 400 y 490nm es una de las dos Fuentes principales de energía para las plantas. Clorofila A y clorofila B son los centros clave para la fotosíntesis, la absorción de longitudes de onda de luz azul (Fig. 1). Las longitudes de onda de 490 a 550nm son luz verde, y de 550 a 610nm son luz amarilla. Éstas no son absorbidas por las plantas, sino reflejadas, por eso vemos las plantas de color verde o verde amarillento. Las longitudes de onda de 610 a 650nm son luz naranja y son absorbidas principalmente por clorofila B mientras que las longitudes de onda de 650 a 760nm son de luz roja y roja lejana y son absorbidas principalmente por clorofila A.


Estas longitudes de onda son también muy importantes para la fotosíntesis (Fig.1). En el proceso de búsqueda del material de cubierta adecuado, busquen uno quemaximice la transmisión de estos dos grupos de longitud de onda.


Longitud de onda mediana y larga
La luz roja lejana (660 – 760nm) e infrarroja (760 – 1000nm) es conocida como "calor radiante" y responsable de crear calor sensible en el invernadero, es decir, el calor que emanan los postes y el suelo en el interior del invernadero. El calor es simplemente una radiación de onda corta que es absorbida por la estructura o las plantas y posteriormente convertido en radiación de onda larga o calor sensible que podemos detectar. La termicidad es una propiedad deseable durante los meses de invierno cuando la retención de calor en el interior del invernadero es una preocupación importante.


Una termicidad de más de 75% sería óptima. Las radiaciones roja lejana e infrarroja también son responsables de la activación de fitocromo y fotomorfogénesis en las platas, lo cual es la reacción de alargamiento que se observa en plántulas que se han plantado con mucha densidad y tratan de alcanzar el sol.



Difusión
Los difusores de luz impregnados en la cubierta de plástico del invernadero distribuyen la luz que entra en el mismo. Esta propiedad permite la maximización de luz mientras al mismo tiempo reduce el riesgo de quemar la copa de la planta o los frutos y las flores que reciben la luz. La difusión no debería considerarse como bloqueo o sombreo. En el caso de la difusión, se permite la entrada a toda la luz disponible pero ésta es dispersada a través de la extensión superficial del invernadero.


La difusión de la luz debe maximizarse de manera que la luz cambia de dirección en el interior del invernadero y llega tanto a las hojas inferiores así como a la parte superior de la planta. La difusión también reduce la potencia de la luz de manera que la parte superior y las hojas más jóvenes de la planta, así como los frutos jóvenes no se quemen. La maximización de la luz difusa y la minimización de la luz directa es la opción preferible para el cultivo. En consecuencia, se recomienda permitir menos del 25% de transmisión de luz directa y más del 70% de transmisión de luz difusa.



Anticondensación
Los surfactantes, también conocidos como anticondensantes, son impregnados en el plástico para la condensación que produce bloqueo de luz y absorción de calor en el interior de la cubierta. Por la mañana, cuando las plantas son maas activas, la condensación en la cara interna del tejado en forma de gotitas de agua puede bloquear hasta un 18% de la luz que está intentando penetrar en el invernadero.



Antiestática
Los agentes antiestáticos que son impregnados en el plástico, ayudan a repeler el polvo, de manera que el plástico permanece limpio por más tiempo. Sin embargo, es inevitable que el tejado termine ensuciándose debido a la acumulación de polvo.
Leer Completo...

Prolonga la vida útil de las películas plásticas para invernadero

Las películas de polietileno pueden durar toda una vida " ” y el tiempo que duran protegiendo sus plantas " ” es igual de impresionante. Por lo general, la mayoría de las películas plásticas para invernadero están garantizadas para cuatro años.

"Lo que los productores están tratando de hacer es prolongar su uso" , dice Nick Calabro, Gerente de Ventas de la zona Noreste de KlerksHyplast, Inc. "Los productores están logrando utilizar los plásticos un año más; de hecho, los están aprovechando cinco o seis años antes de reemplazarlos" .

¿A qué costo?

Es importante recordar algunos factores, si deciden seguir esta ruta para tener reducir costos.

Por un lado, la acumulación de suciedad puede ser dañina. Cada año que la película permanece en la estructura llega a perder hasta el 2% de su capacidad de transmisión de luz. En el caso de los productores que utilizan una capa superior y una capa interior para mejorar la retención del calor, 

Calabro dice que deben lidiar con cuatro superficies susceptibles a la suciedad.

La acumulación de esa suciedad puede ser resultado de varios factores:
  • plaguicidas
  • gases de escape
  • partículas de aire externo
  • nebulización y otros factores.


" Después de cinco años, podría haber una pérdida del 8% en transmisión de luz" . Con más del 5% de pérdida, los cambios en la respuesta de los cultivos son visibles.

"En el caso de los cultivos de trasplante hay gente que me ha dicho: " œcambié la película de plástico para el otoño y el siguiente cultivo fue excelente" "  recuerda Calabro. " œNotaron que el ciclo de cultivo terminaba más rápido y con resultados más uniformes" .

Los orificios y las rasgaduras pueden dañar por completo la efectividad de la película. Calabro insiste en parchar cada agujero y cada rasgadura con cinta transparente y parches para invernadero; en especial cuando se tienen invernaderos de doble capa que deben mantenerse inflados de manera constante. "No escatimen en la cinta" , dice.

"Cuando la película de plástico no está suficientemente inflada, puede golpear sobre la estructura del armazón y rasgarse" . Calabro agrega que la cinta para reparar puede durar hasta 18 meses antes de empezar a despegarse" .

En la mayoría de los casos, prolongar la vida útil de la película un año más se hace por necesidad. "La película es como un globo" , dice. " Mientras más la estiras más delgada se vuelve y más fácil es que sufra rasgaduras" .

Las películas nuevas son muy elásticas. " Al jalarlas, cada pulgada de película puede alargarse hasta 500 por ciento" , dice Calabro. Después de cuatro años, ese estiramiento se reduce al 50 por ciento.

Asimismo, la durabilidad de la película depende de cada región. Por ejemplo, en Florida hay temperaturas más altas y más sol, en comparación con los estados del norte. Esta exposición puede provocar una degradación más rápida. Con los días más fríos y nublados del norte, algunos productores pueden utilizar sus películas de plástico de invernadero hasta siete u ocho años.

¿Cuáles son mis opciones?

Pasar de una capa sencilla a una capa doble en el invernadero puede ahorrar casi el 50% del calor. Para ahorrar un 15 al 20 por ciento adicional en los costos de calefacción nocturna, Calabro recomienda cambiar una de las cuatro capas por una película infrarroja.

Calabro dice que las películas infrarrojas funcionan de manera similar a las nubes en el invierno que atrapan el calor radiante para después liberarlo nuevamente hacia la tierra.

Las películas tradicionales que duran cuatro años poseen capacidad de difundir 20 por ciento de la luz, mientras que las películas infrarrojas transmiten más del 50 por ciento de luz difusa. La difusión de luz reduce el sombreo estructural y produce luz de más alta calidad.

Esta capa se coloca casi siempre en el interior, cerca del cultivo, dice Calabro, ya que la mayoría de las películas infrarrojas comerciales también son películas de control de goteo. Cuando hay poca ventilación y poca humedad, el agua puede juntarse para formar gotas. Esas gotas pueden caer sobre el cultivo y anegar el suelo. El aditivo de control de goteo que recubre a la película infrarroja puede evitar la condensación, suelos saturados y enfermedades foliares.

" En lugar de dejar que el agua forme gotas" , dice Clabro, " la película de control de goteo separa el agua en capas delgadas que se escurren por la canaleta o por el suelo" . Asimismo, las gotas de agua pueden actuar como prismas y cuando las toca la luz del sol, llegan a reflejar hasta el 10 por ciento de la luz transmitida hacia el invernadero.

La película térmica es otro plástico que puede ayudar a reducir el calor atrapado en el invernadero durante el día. Esto se hace al bloquear luz ultravioleta y parte del calor infrarrojo del sol.


" Normalmente se detiene la fotosíntesis cuando las temperaturas internas de las hojas alcanzan los 85 grados" , comenta Calabro. Por lo tanto, un ambiente más fresco no sólo beneficia a los empleados, sino también aumenta la producción de las plantas hasta el 15 por ciento. No recomendamos el uso de películas térmicas para los cultivos de trasplante del Noreste. " Normalmente se utilizan con la luz intensa del verano" .
Leer Completo...

UN POLIETILENO AVANZADO PARA INVERNADERO REDUCE LA TEMPERATURA SIN PERDER LUZ

Para reducir las altas temperaturas en los invernaderos, se pueden aplicar yeso o pinturas de sombreado. Pero lo que muchos productores no saben es que también es posible reducir la temperatura dentro del invernadero con una película de polietileno avanzada que reduce la temperatura interior sin influir en los niveles de luz. Esto puede interesar a los productores de zonas con demasiada luz.

El nuevo polietileno para invernadero KoolLite+ de Hyplast está especialmente diseñado para los cultivos en países como México, Kenia, Etiopía, Vietnam y Arabia Saudí; regiones con mucha luz durante los cálidos veranos. La película de invernadero contiene un nuevo tipo de pigmento perlado (pequeños fragmentos de metal) que ha sido especialmente diseñado para reflejar el calor solar infrarrojo cercano (NIR), en combinación con una transmisión lumínica mejorada (PAR).

En los últimos años, Hyplast ha realizado varias pruebas con KoolLite+. “Esta nueva película puede reducir la temperatura dentro de un invernadero 6-7 ºC, en comparación con una película convencional sin efecto refrescante”, explica Tom de Smedt, de Hyplast. Afirma que la principal ventaja de la película, respecto de las mallas de sombreado o el yeso, es que la película permite la máxima transmisión lumínica dentro del invernadero. “KoolLite+ no solo reduce la temperatura durante el día, sino que permite una mejor difusión de la luz en el cultivo, lo que también da lugar a menos estrés y a un cultivo más equilibrado. Además, el cultivo también tendrá un desarrollo más equilibrado que aportará una mejor calidad y mayores rendimientos”.

Durante la noche y los días frescos o nublados, la temperatura de un invernadero con una cubierta KoolLite+ es la misma que la de un invernadero con una película normal.

“Los productores de México están familiarizados con los resultados que pueden lograrse con la película. Ahora han instalado la película a gran escala”, dice De Smedt. “También los productores de Arabia Saudí están haciendo pruebas. Según De Smedt, la razón de que no muchos productores la utilicen es que no muchos productores la conocen.

El precio de una película KoolLite+ es más alto que el de una película estándar, pero según De Smedt, la película también permite ahorrar en costes en otros suministros como coberturas para invernadero. “La aplicación de yeso y la limpieza son operaciones costosas. Según el país, una película KoolLite+ podrá contribuir o no a reducir los costes de la mano de obra”.

KoolLite+ también está disponible en otras opciones como antigoteo, abierto a UV, resistencia al azufre, diferentes estabilizadores de luz o bloqueo de UV.

Los productores interesados en probar el producto o conocer más datos sobre esta película avanzada para invernadero puede ponerse en contacto con Hyplast.
Leer Completo...

¿Cómo alargar la vida útil de las mallas y plásticos de un invernadero?

Con frecuencia los productores hacen un gran esfuerzo por invertir en materiales de mejor calidad (plásticos, mallas, cubiertas de todo tipo) para su invernadero, vivero, casa sombra, etc., esperando un mejor rendimiento, casi siempre ligado a una expectativa de mayor durabilidad. Sin embargo, al poco tiempo se encuentran con que los materiales están prácticamente nuevos pero presentan rasgaduras justo en las esquinas y zonas de tensión cercanas a los marcos de la estructura. El problema es aún más generalizado en las zonas costeras húmedas, con alto contenido de sales en la atmósfera.

Los materiales básicos que los productores necesitan para poder tener un mejor invernadero son:
  • Plásticos
  • Mallas
  • Cubiertas

¿Cómo alargar la vida útil de las mallas y plásticos de un invernadero?

Las películas plásticas de todo tipo necesitan una sujeción firme, duradera y económica.

Es importante que el sujetador pueda fijar simultáneamente dos películas. En el larguero superior de un invernadero, por ejemplo, un solo sujetador debe poder fijar la película a uno y otro lado y en los largueros laterales, requiere poder fijar la parte inferior de la película de la cubierta y la superior de la cortina lateral, ofreciendo así ahorros considerables.

Para obtener la mayor duración de la película, debe tensarse adecuadamente antes de fijarla; este es un punto importante, frecuentemente descuidado.

Si la colocación se hace en clima frío, cuesta más trabajo estirarla para tensar y quedará floja a medio día cuando hace más calor. El “flapeo” de una película suelta es el principal factor de degradación por fatiga mecánica.

Si la colocación se hace a medio día, a mayor temperatura, es fácil estirar la película y sobretensarla, cuando baja la temperatura la película se encoge y puede romperse.

La tensión adecuada de la película debe darse de acuerdo a la curva de cedencia del material usado.
La importancia del punto de cedencia

En la mayoría de las películas de polietileno para invernadero, el punto de cedencia ocurre alrededor de un 2.6—3% de estiramiento. El punto más seguro de tensión está en la mitad del punto de cedencia, o sea, en un 1.3—1.5% de la longitud de la película que se tensa.

En la industria existen diferentes productos y empresas que hacen que un invernadero tenga mayor resistencia a factores climáticos y de uso, pero en especial Fax México, diseña y produce desde hace 27 años el mejor sujetador POLYFIX con resorte recubierto de plástico, el cual se fabrica en dos modelos:

Polyfix Acero: Está construido de acero galvanizado de alta calidad con excelente resistencia a la intemperie.

Polyfix Aluminio: Cuenta con mayor resistencia y duración, por lo tanto, está recomendado para ambientes altamente corrosivos como las zonas costeras húmedas, con alto contenido de sales en la atmósfera.

Ambos productos tienen la particularidad de fijar la película con un resorte de alambre galvanizado con la presión y resistencia justas y, al estar recubierto de plástico, le aporta la resistencia, flexibilidad y suavidad necesarias para asegurar larga duración y protección a la película, así como facilitar su colocación aún en superficies curvadas, haciéndo los mejores sujetadores de película en el mercado.

De igual manera, el perfil base del sujetador POLYFIX tiene capacidad interior para colocar dos películas con dos alambres recubiertos de plástico, el primero se encarga de sujetar la película y el otro de fijar la malla, de esta manera, puede ser ampliamente versátil, pues en el verano la malla servirá para reducir temperatura y en invierno, puede ser retirada para  recibir mayor cantidad de luz.

Leer Completo...

Factores a tener en cuenta en la elección de un plástico de invernadero

Una de las características principales de los Invernaderos es el uso del Plástico como material de cerramiento, a excepción de los invernaderos holandeses o tipo Venlo que utilizan el vidrio. En el mercado existen diferentes materiales plásticos para su uso en invernaderos, y dependiendo de varios factores escogeremos uno u otro.

Factores a tener en cuenta en la elección de un plástico de invernadero:

Termicidad:

El objeto de la cubierta plástica es el de proporcionar la mayor radiación posible al ambiente interno del invernadero, y conservar la energía térmica que proporciona la radiación solar en su interior. Por tanto, para un buen material de cubierta posee una gran transmisión de la radiación solar, una baja permeabilidad a la radiación infrarroja de onda larga (radiación térmica) y una baja transmisión del calor.

Existen aditivos que mejoran el comportamiento térmico de los plásticos, minimizando las pérdidas por radiación de longitud de onda larga.

Eficacia fotosintética:

Cuanto mayor sea la transparencia del plástico a la parte fotosintética de la la radiación solar, más óptimo será su uso como cubierta, ya que permitirá el desarrollo de las reacciones de la fotosíntesis, sin las cuales la producción agrícola se imposibilita.

Ligereza:

Un material de cubierta ligero necesita de una estructura portante más sencilla, por lo que la ligereza del plástico implica un menor coste de la estructura del invernadero. Resistencia física: la cubierta plástica debe tener resistencia física para no rasgarse si se somete a fuerzas externas razonables como el viento o la lluvia, al impacto, para el caso de granizo y a ser tensado y estirado sin que se deforme ni se rompa.

Duración del plástico:

Viene determinada por el descenso de la transmisión de la radiación, que generalmente está relacionada con la sensibilidad del plástico a la acción de los rayos UV, aunque existen aditivos para paliar este inconveniente que alargan la vida útil del material. La vida útil de un plástico, si el manejo del mismo es bueno y no se le somete a condiciones desfavorables, es de entre 3 y 5 años.

Propiedades anti-goteo:

En su composición, los polímeros de los plásticos pueden tener radicales hidrófobos (grupos C-H, en caso de PE y EVA) o hidrófilos (-COOH, en caso del PMMA). Esta característica puede ser determinante para el de la condensación que se produce en la cubierta de los invernaderos, por lo que es deseable que el plástico provoque el menor goteo posible. Así, los plásticos que tienen radicales hidrófilos son más interesantes, debido a que mantienen el condensado en su superficie, evitando el goteo sobre las plantas. Existen aditivos “antigoteo” o tensoactivos que cambian la naturaleza hidrófoba de los enlaces C-H

Sin retención del polvo:

Algunos plásticos, por su composición química, tienen la característica de poseer carga eléctrica en su superficie, por lo que pueden acumular polvo que ocasiona una disminución en la transparencia de la radiación solar del plástico, por lo que es una característica a tener en cuenta para su uso como material de cubierta.  

Leer Completo...

Prolonga la vida útil de las películas plásticas para invernadero

Las películas de polietileno pueden durar toda una vida " ” y el tiempo que duran protegiendo sus plantas " ” es igual de impresionante. Por lo general, la mayoría de las películas plásticas para invernadero están garantizadas para cuatro años.

" Lo que los productores están tratando de hacer es prolongar su uso" , dice Nick Calabro, Gerente de Ventas de la zona Noreste de KlerksHyplast, Inc. " œLos productores están logrando utilizar los plásticos un año más; de hecho, los están aprovechando cinco o seis años antes de reemplazarlos" .

¿A qué costo?

Es importante recordar algunos factores, si deciden seguir esta ruta para tener reducir costos.

Por un lado, la acumulación de suciedad puede ser dañina. Cada año que la película permanece en la estructura llega a perder hasta el 2% de su capacidad de transmisión de luz. En el caso de los productores que utilizan una capa superior y una capa interior para mejorar la retención del calor, Calabro dice que deben lidiar con cuatro superficies susceptibles a la suciedad.

La acumulación de esa suciedad puede ser resultado de varios factores:

  • plaguicidas
  • gases de escape
  • partículas de aire externo
  • nebulización y otros factores.

"Después de cinco años, podría haber una pérdida del 8% en transmisión de luz" . Con más del 5% de pérdida, los cambios en la respuesta de los cultivos son visibles.

"En el caso de los cultivos de trasplante hay gente que me ha dicho: "cambié la película de plástico para el otoño y el siguiente cultivo fue excelente" "  recuerda Calabro. "Notaron que el ciclo de cultivo terminaba más rápido y con resultados más uniformes" .

Los orificios y las rasgaduras pueden dañar por completo la efectividad de la película. Calabro insiste en parchar cada agujero y cada rasgadura con cinta transparente y parches para invernadero; en especial cuando se tienen invernaderos de doble capa que deben mantenerse inflados de manera constante. "No escatimen en la cinta" , dice.

"Cuando la película de plástico no está suficientemente inflada, puede golpear sobre la estructura del armazón y rasgarse" . Calabro agrega que la cinta para reparar puede durar hasta 18 meses antes de empezar a despegarse" .

En la mayoría de los casos, prolongar la vida útil de la película un año más se hace por necesidad. " La película es como un globo" , dice. "Mientras más la estiras más delgada se vuelve y más fácil es que sufra rasgaduras" .

Las películas nuevas son muy elásticas. "Al jalarlas, cada pulgada de película puede alargarse hasta 500 por ciento" , dice Calabro. Después de cuatro años, ese estiramiento se reduce al 50 por ciento.

Asimismo, la durabilidad de la película depende de cada región. Por ejemplo, en Florida hay temperaturas más altas y más sol, en comparación con los estados del norte. Esta exposición puede provocar una degradación más rápida. Con los días más fríos y nublados del norte, algunos productores pueden utilizar sus películas de plástico de invernadero hasta siete u ocho años.

¿Cuáles son mis opciones?

Pasar de una capa sencilla a una capa doble en el invernadero puede ahorrar casi el 50% del calor. Para ahorrar un 15 al 20 por ciento adicional en los costos de calefacción nocturna, Calabro recomienda cambiar una de las cuatro capas por una película infrarroja.

Calabro dice que las películas infrarrojas funcionan de manera similar a las nubes en el invierno que atrapan el calor radiante para después liberarlo nuevamente hacia la tierra.

Las películas tradicionales que duran cuatro años poseen capacidad de difundir 20 por ciento de la luz, mientras que las películas infrarrojas transmiten más del 50 por ciento de luz difusa. La difusión de luz reduce el sombreo estructural y produce luz de más alta calidad.

Esta capa se coloca casi siempre en el interior, cerca del cultivo, dice Calabro, ya que la mayoría de las películas infrarrojas comerciales también son películas de control de goteo. Cuando hay poca ventilación y poca humedad, el agua puede juntarse para formar gotas. Esas gotas pueden caer sobre el cultivo y anegar el suelo. El aditivo de control de goteo que recubre a la película infrarroja puede evitar la condensación, suelos saturados y enfermedades foliares.

"En lugar de dejar que el agua forme gotas" , dice Clabro, " œla película de control de goteo separa el agua en capas delgadas que se escurren por la canaleta o por el suelo" . Asimismo, las gotas de agua pueden actuar como prismas y cuando las toca la luz del sol, llegan a reflejar hasta el 10 por ciento de la luz transmitida hacia el invernadero.

La película térmica es otro plástico que puede ayudar a reducir el calor atrapado en el invernadero durante el día. Esto se hace al bloquear luz ultravioleta y parte del calor infrarrojo del sol.

"Normalmente se detiene la fotosíntesis cuando las temperaturas internas de las hojas alcanzan los 85 grados" , comenta Calabro. Por lo tanto, un ambiente más fresco no sólo beneficia a los empleados, sino también aumenta la producción de las plantas hasta el 15 por ciento. No recomendamos el uso de películas térmicas para los cultivos de trasplante del Noreste. "Normalmente se utilizan con la luz intensa del verano" .

Invernaderos Agricolas > Manejo de Invernaderos > Películas Plásticas para Invernaderos
Leer Completo...

Invernaderos de alta tecnología, una solución al clima


 No es ciencia ficción. "La tecnología ha progresado a niveles impensados. Hoy es posible disponer del clima que uno quiera, prácticamente en cualquier situación geográfica", señala Eduardo Oyanedel, ingeniero agrónomo, gurú del tema de cultivos bajo plástico y académico de la Universidad Católica de Valparaíso.

Esta institución es decana en el tema. De allí surgió, en los años 70, el diseño del madera más común en Chile. Desde diciembre de 2006 lleva adelante un proyecto en Quillota, financiado por Corfo Innova, para aumentar la cantidad, calidad y efectividad en la producción en invernaderos. Esto porque consideran que es a través de ellos que se pueden resolver problemas no sólo climáticos, sino de uso más eficiente de agua, nutrientes y controlar mejor plagas. Además de volver más eficiente el cultivo.

A modo de ejemplo, los beneficios de usarlos se ven claramente en cultivos como el tomate.

Según Eduardo Oyanedel, al aire libre, el rendimiento no supera las 100 toneladas por hectárea, mientras que en un invernadero frío, sin calefacción, en la V Región, con dos ciclos de seis meses, se llega a 300 toneladas al año. Pero en Inglaterra, usando los de vidrio y con calefacción, se cosechan 850 toneladas en un ciclo de once meses.

Precisamente es demostrar que hay nuevas tecnologías cuya mayor inversión resulta amortizada por los resultados productivos, lo que busca el proyecto de la UCV . Éste contempla el uso de cubiertas de material plástico rígido, desarrollado por Ondex, que dejan pasar la radiación fotosintéticamente activa y retienen de forma óptima el calor necesario. Esto permite que puedan ser usados en zonas climáticas extremas.

En Chile el uso de invernaderos, hasta ahora, es bastante limitado. De las aproximadamente mil hectáreas que existen _para el cultivo desde plantas de interior hasta y tomate y pimiento para consumo fresco-, cerca del 10% corresponde a instalaciones de alta tecnología, con estructuras metálicas. El otro 90% son de madera con cubierta de polietileno.

Para Armand Evaristo, Export Sales Manager de Ondex, las heladas de este año son una poderosa razón para que los productores chilenos consideren invertir en invernaderos que consideren elementos como uso de temperatura o control de humedad.

"Permiten cultivar fuera de estación y con calidad más homogénea y aumentan la rentabilidad por metro cuadrado. Además, al dar más seguridad ante eventuales fenómenos climáticos, permite a los productores cumplir con los compromisos internacionales", detalla.

Sin embargo, los agricultores chilenos ven las heladas de este año como algo excepcional. El clima estable y de muy baja oscilación térmica que habitualmente tiene Chile aplaca cualquier intento por convencerlos de invertir más.

Emilio Navarro, gerente de Riegosistemas, empresa que entre otros productos comercializa insumos para invernaderos de la compañía israelí Netafim, señala que por esa misma razón en Chile es posible obtener buenos resultados con baja tecnología.

El cambio tecnológico de una instalación de madera a otra con estructura metálica implica una inversión 5 veces mayor, estima Oyanedel.

Por ejemplo, uno destinado a la producción de semillas representa una inversión inicial de US$ 4,06 por metro cuadrado. Este valor considera una estructura de madera, cubierta de polietileno y sistema de riego por cintas. Otro, de similares características, sin sistema de riego y sin postes en el interior de la unidad, destinado a la maternidad de un vivero de cítricos, costaría US$ 3,32 por metro cuadrado. La renovación del polietileno es un costo significativo dentro de la operación y puede llegar a US$ 0,86 metros cuadrados cada dos o tres años, considerando materiales y mano de obra. En tanto, el costo de un invernadero de alto nivel tecnológico es considerablemente mayor. Uno de estructura metálica, con cubierta de polietileno y ventilación mecánica tiene un costo de US$ 18/m2 (CIF), más la instalación.

"Aún cuando ha habido intentos formales de empresas extranjeras por introducir invernaderos de alta tecnología en Chile, los resultados a nivel comercial son bastante magros", sostiene.

Hasta el momento, sólo han asimilado la tecnología de los metálicos y con control climático algunos productores de plantas de interior y flores de corte, que en su conjunto deben tener unas 50 hectáreas.

Para Evaristo la falta de inversión responde a la manera de pensar general de los agricultores. "No calculan que es una inversión y muchas veces se quedan con algo que al cabo de cinco años les habrá hecho gastar más recursos. Es mejor invertir de inmediato un 20% más", explica y hace hincapié en que, además, las propiedades de esas instalaciones se mantendrán inalterables por años.

Oyanedel agrega que hay 700 há de invernaderos tradicionales con potencial de mejoramiento.

"Dos o tres agricultores innovadores podrían generar importantes cambios tecnológicos, que no involucren un aumento de los costos", añade. n

las críticas

El profesor Oyanedel sostiene que este tipo de cultivo puede aumentar los riesgos para los trabajadores y el medio ambiente, en comparación con sistemas al aire libre.

"La alta temperatura, la humedad relativa y escasa circulación del aire hacen que el riesgo de intoxicaciones de los trabajadores por pesticidas sea considerablemente más alto", afirma.

Por otra parte, el monocultivo obliga al uso de fumigantes del suelo como el bromuro de metilo, producto que agota la capa de ozono y que es altamente tóxico.

Además, en los cultivos en suelo se usan altas dosis de fertilizantes, lo que es un alto riesgo de contaminación de las napas subterráneas.

¿Por qué un invernadero?

Patricia Peñaloza, académica de la PUCV, explica que el cultivo bajo plástico permite controlar factores ambientales como temperatura, humedad y luminosidad. Se denomina invernadero a estructuras de cierta altura, de madera o metal, provista de una cubierta transparente para que ingrese la luz solar y cumpla con los requerimientos fotosintéticos y de calor, y que deje escapar el mínimo de energía.

Invernaderos Agrícolas > Invernaderos de Alta Tecnología
Invernaderos Agrícolas > Plástico para Invernaderos
Invernaderos Agrícolas > Invernaderos Inteligentes


Leer Completo...

Efecto de las cubiertas de invernadero sobre la polinización


Las cualidades de la transmisión de la luz en los tejados de plástico del invernadero son un área de preocupación para las abejas polinizadoras y para el productor de invernadero.

Las abejas “ven” y navegan a través del invernadero por medio de longitudes de onda luminosa entre 300 y 400 nm. Éstas son longitudes de onda luminosa ultravioleta (UV). Sin embargo, los plásticos más modernos para tejados de invernadero contienen sustancias bloqueadoras de UV para incrementar la vida útil del plástico mediante la resistencia a los efectos dañinos de la radiación UV solar.

Las longitudes de onda de la luz UV que bloquea el tejado de plástico son las mismas longitudes de onda luminosa que utilizan las abejas para moverse en el invernadero. Si la entrada de luz UV es bloqueada, la actividad de las abejas y su eficiencia polinizadora será reducida significativamente y los productores percibirán menos visitas de abejas a las flores.

A medida que los bloqueadores de UV en el tejado plástico se deterioran con el tiempo, el tejado plástico permite la entrada de más luz UV en el invernadero.

Por estas razones, debemos elegir cuidadosamente el tipo de plástico que permita la entrada de alguna longitud de onda UV (al menos tan baja como 330 nm) en el invernadero.
Leer Completo...

Algo muy interesante: El plástico de invernadero puede sustituirse por fécula de papa



Un equipo de investigadores del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de Aragón está desarrollando un material biodegradable para sustituir a los contaminantes plásticos de polietileno que se emplean en la agricultura intensiva. Lo curioso de este nuevo material es que está fabricado con el almidón de la fécula de patata, por lo que resulta totalmente natural e inocuo para el medio ambiente.

Los plásticos de polietileno se utilizan en agricultura para cubrir los suelos y evitar la aparición de malas hierbas, gracias a la solarización, además de reducir la cantidad de agua de riego. Este material, en la mayoría de los casos, es contaminante y tarda cientos de años en degradarse, por lo que los científicos se esfuerzan en encontrar un sustituto.

El CITA de Aragón está liderando un proyecto de Transmisión de Conocimientos a la Empresa (TRACE) del Ministerio de Ciencia e Innovación para fabricar un biomaterial a partir del almidón de patata que permita sustituir al polietileno, según ha publicado el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

El responsable de esta iniciativa es Carlos Zaragoza, jefe de la Unidad de Sanidad Vegetal del centro aragonés, que ha contado con la colaboración de una empresa de Utebo (Zaragoza), que ya fabrica plástico biodegradable con el almidón de la fécula de patata para la elaboración de bolsas de plástico y que ahora lo está desarrollando para su uso en agricultura.

En el proyecto, coordinado por la investigadora Alicia Cirujeda del CITA, participa el Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnológico de La Rioja, donde se estudia la eficiencia en el riego y el ahorro de agua durante el proceso, así como técnicos del Instituto Técnico y de Gestión (ITG) Agrícola de Navarra, que analizan la viabilidad práctica de los nuevos plásticos.

Se trata de una iniciativa que está apoyada en una amplia base científica e investigadora, pues en ella también trabajan desde hace meses investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, que examinan todo lo relacionado con la temperatura, así como expertos de Lleida, en Cataluña, que realizan un seguimiento del proceso de degradación de los bioplásticos.

Las propiedades mecánicas y químicas del nuevo material ofrece los mismos factores de protección del cultivo y características favorables que el polietileno, pero no es necesaria su posterior recogida, limpieza y gestión del residuo, que es como se suele trabajar en el campo en el mejor de los casos. Además, el compost originado a partir del bioplástico de patata puede llegar a servir como abono para los cultivos.

El plástico es uno de los materiales más contaminantes derivados del petróleo. De ahí la importancia de la fabricación de plásticos biodegradables a partir de materiales naturales, como uno de los retos más importantes del sector industrial, así como del hortofrutícola almeriense, entre otros. En esta línea, el Grupo TPM, con sede en Torrent (Valencia) y fábricas en Almería, ha desarrolladounnuevoproductobiodegradable.

Se trata de su línea pionera Oxobiodegradable, con la que los acolchados que se utilizan en los suelos de los invernaderos no tienen que retirarse del campo, sino que se incorporan a la tierra sin modificar su estructura, transformándose en materia inerte y en agua.
Leer Completo...

Instalación y tensado de las películas de los invernaderos


 Instalación de las películas


Los sistemas de sujeción del plástico deben ser diseñados de manera que movilice el menor número de personas durante el tiempo más corto posible. El quitar el plástico, debe ser también una operación rápida y el tensado debe ser tal, que evite que la película se mueva por la acción del viento.

En el caso de las construcciones de madera, generalmente la película queda emparedada entre el marco resistente y los listones clavados al mismo. Esto es un método costoso y que necesita grandes cantidades de mano de obra. La película se tensa sobre la construcción de madera y después se clavan los listones de madera junto con la película, sobre los elementos resistentes. Siempre que sea posible se debe evitar el uso de clavos.

Para evitar cualquier tipo de rasgado una vez que se ha iniciado, la película debe fijarse sin discontinuidad. Debe estar cubierta por el suelo a todo lo largo de los laterales o deben usarse perfiles especiales. En las tiendas especializadas pueden encontrarse, una serie de elementos de sujeción de plástico aluminio o acero, diseñados todos ellos para acelerar las operaciones de instalación o de retirada del plástico.

Los perfiles de sujeción deben cumplir los siguientes requisitos:
- No deben tener bordes afilados.
- El montaje debe hacerse rápidamente sin necesidad de usar ningún tipo de herramienta de corte.
- Deben poder sujetar dos películas al mismo tiempo.

Fig. 46. Diversos sistemas de fijación de la película plástica.

Fig. 47. Combinación de elemento de fijación y canalón.


La figura 47 muestra la combinación de canal de pluviales y del elemento de sujeción integrado en el mismo. En el esquema A el elemento de fijación es una parte integral del canal, mientras que en el esquema B, el canal está diseñado de manera que la película puede enrollarse en una tubería y fijarse en un recodo.

Las figuras 19 y 20 muestran un ejemplo de este tipo de canal y sujetador, en un invernadero construído con tubería de acero y forma redondeada de Chipre.

Fig. 48. Fijación por inserción de tubo de plástico en perfil de acero.

La figura 48 muestra un perfil de acero que es al mismo tiempo un elemento de la construcción del invernadero y un elemento de fijación de la película. El filme se sujeta por medio de tuberías de plástico empotradas en el perfil metálico. La figura 49 muestra otro perfil de plástico de diseño especial.

Este perfil plástico se fija a la construcción del invernadero cada 2 m, desde la cumbrera hasta la canal. Las películas de plástico sencillo o doble, se enrollan alrededor de una especie de guía, que es una cuerda plástica y esta guía se hace pasar por el interior del perfil, de manera que es posible pasar el plástico desde un canal a la zona de la cumbrera y de ésta al siguiente canal. Es un sistema muy estable que permite la reparación rápida de cualquier daño, puesto que se reemplaza únicamente la parte de plástico comprendida entre dos cercos.

Fig. 49. Perfil especial de plástico para fijación de película.


El párrafo 3.1.1. describe otro sistema de fijación integrado en la estructura del invernadero. Por ejemplo, el sistema portugués que no necesita clavos y el sistema español de la película emparedada entre dos mallas de alambre (conocido como parral). Pero este segundo sistema tiene que ser instalado por manos muy expertas, pues de otra manera la lámina se moverá por la acción del viento y se deteriorará.

En algunos países el plástico queda fijado y tensado a la estructura, por medio de unas zanjas cavadas en el suelo a todo lo largo de los laterales de la construcción. Los agricultores cavan ambas zanjas a los dos lados del invernadero, tensan el filme sobre la estructura, dejan caer sus bordes dentro de las zanjas y las cubren con tierra.


Tensado de las películas de plástico


Una vez extendida la película. puede ser tensada de distintas maneras utilizando:
- Los perfiles de sujeción.
- Cuerdas de plástico extendidas sobre la película.
- Barras de fibra de vidrio.
- Algún tipo de mecanismo. (Véase la figura 50).
- Enrollado de la película en una tubería en el canalón. (Véase figura 47).
- Lámina doble inflada con aire.
- Un tubo de plástico inflado. (Véase la figura 51).
- La presión dentro del invernadero.
Las películas dobles, con cámara de aire inflada a una presión interna de 50 a 60 pascales, ofrecen muy buena resistencia a la acción eólica y tienen un buen efecto aislante. Una lámina simple puede tensarse, por medio de una tubería de plástico inflada por aire, a la presión de 350 a 900 pascales, de 35 a 90 mm agua.

Fig. 50. Tensado de plástico con dispositivo mecánico.

Tanto los elementos de sujeción como de tensado del filme son muy importantes, afectan a la duración de la película y de la construcción. Generalmente cuando se aumenta el costo de la construcción, aumenta también la seguridad en la producción y la disminución de los costos de mano de obra.

Fig. 51. Tensado por medio de tubo de plástico inflado.

Para evitar que la película se destruya prematuramente, no debe permitirse que se sobrecaliente en la zona de contacto con elementos metálicos del invernadero, ni que se destense. Se recomienda pintar de blanco las zonas superiores de los tubos, en los que se apoya la película para que el sol se refleje, lo máximo posible, en lugar de ser absorbido o poner materiales aislantes pegados a los tubos.

Otra solución posible, consiste en cortar trozos de tubería sintética y cubrir con ellos los tubos metálicos.
Leer Completo...

Uso de Plásticos Antiplagas en Invernaderos

Los plásticos actuales, para las cubiertas de invernaderos, ofrecen la posibilidad al agricultor o el técnico de poder elegir aquel que nos va a proporcionar el mayor beneficio para nuestro cultivo. En este trabajo se considera la función y aplicación de los plásticos antiplagas y se discute el posible efecto sobre los polinizadores, las plagas e insectos utilizados en control biológico.

La radiación solar es fundamental para que los seres vivos podamos ver, pero dependiendo del organismo necesita una fracción diferente de esta radiación. Los insectos necesitan la radiación ultravioleta (UV, 290-380 nm), los humanos necesitamos la radiación visible (380-760 nm) y las plantas, para su crecimiento, necesitan la radiación fotosintéticamente activa (PAR, 400-700 nm).
Qué es la luz? Los rayos del sol tocar la Tierra incluyen en sus partes del espectro, con longitudes de onda más o menos, entre 300 y 4.000 nanómetros (nm). La banda de luz visible se extiende desde alrededor de 380 a 760 nm. longitudes de onda más cortas significan la luz ultra violeta, mientras que de infrarrojos (IR) la luz es emitida en longitudes de onda mayores. Los seres humanos siempre se han sometido a esta radiación solar.
- La luz se divide en 3 grupos: ultravioleta, luz visible, infrarrojo
- Ultra-violeta: menos de 380 nm
- Visible: 380-760 nm
- Infrarrojo: 900-1000 nm
Los plásticos empleados como cubierta de los invernaderos son derivados del petróleo obtenidos através de un proceso industrial (Díaz et al., 2001), siendo los aditivos que llevan estos materiales los que les van a dar las cualidades mecánicas o físicas y las cualidades radiométricas o ópticas.
La radiación UV provoca en los plásticos una rápida degradación y, para evitar que esto ocurra, todos los plásticos de los invernaderos llevan una importante carga de aditivos capaces de absolver entre el 60% y 70 % de esta radiación. Los plásticos antiplagas absorben casi el 100% de la radiación UV (figura 1), existiendo en el mercado aditivos antiplagas que permiten que estos materiales no pierdan sus cualidades fotoselectivas durante toda la vida útil del plástico.
Los plásticos antiplagas no actúan matando la plaga, su funcionamiento consiste en impedir la entrada de la radiación UV que las plagas necesitan para ver dentro del invernadero, sin afectar a la radiación PAR que necesitan las plantas. Consiguiendo con ello que no localicen el cultivo o si lo hacen que no sean capaces de extenderse por el; para ellos es como si fuera de noche. Dependiendo de la plaga el efecto será mayor o menor, siendo más importante en aquellas plagas que necesitan mayor cantidad de radiación UV. Plagas como mosca blanca, Bemisia tabaci, se ven altamente afectadas por estos materiales (Pérez et al., 2007). Si la mosca blanca vuela por los alrededores del invernadero no es capaz de reconocer el cultivo y cuando entra en el suele ser por las puertas o ventanas. Otras plagas importantes como Trips tabaci, especies de aphis o liriomyza han visto reducida su presencia bajo estos materiales comparándolos con plásticos normales (Pérez et al., 2007).

Desde el 2007 una de las plagas más importantes en tomate es Tuta absoluta y, aunque todavía no hay trabajos que demuestren el efecto de los plásticos antiplagas sobre esta especie, podemos deducir que no va a ser importante, puesto que T. absoluta es de vuelo crepuscular con poca presencia de luz UV además T. absoluta tiene una gran atracción por el olor del tomate, lo que hace que esta plaga localice fácilmente el cultivo y probablemente la luz no será un factor limitante.
Los polinizadores utilizados en los invernaderos hortícolas son los abejorros, Bombus terrestris y las abejas, Apis melifera. La visión de estos insectos se encuentra principalmente en la franja de la radiación UV, aunque presenta picos de visión en la franja del visible. La utilización de los plásticos antiplagas puede producir un retraso en la actividad de los polinizadores si no se hace un buen manejo de las colmenas siendo importante la introducción de las colmenas dos o tres días antes para conseguir una adaptación de los polinizadores.
Es normal cuando se utilizan estos plásticos que los primeros días se encuentren muchas obreras en las ventanas laterales y cenitales intentado salir del invernadero, pero pasados estos días, los polinizadores consiguen adaptarse a la nueva situación y se orientan correctamente realizando su actividad polinizadora. El color del polen que llevan en las patas los polinizadores en la entrada de la colmena, darán la información de si traen polen del cultivo o por el contrario están trabajando con polen de fuera del cultivo. Otro síntoma del efecto de estos plásticos se observa en la salida de las obreras de la colmena que no son capaces de hacer un vuelo directo de ellas, primero caminan alrededor de la abertura de la colmena durante unos segundos y después realizan el vuelo.
Las colmenas hay que colocarlas debajo de la ventanas cenitales, con esto se asegura que tengan la mayor radiación posible sin filtrar por el plástico facilitando la localización de la colmena por las obreras. Se colocan las colmenas al atardecer o por la noche para conseguir que los polinizadores empiecen a trabajar al amanecer de forma progresiva, ya que si se colocan en el invernadero al mediodía existe el riesgo que se produzca una salida masiva de obreras, con perdidas de algunas de ellas, que no podrán encontrar el camino de regreso a la colmena. Así púes uno de los factores mas importantes cuando se utilizan los plásticos antiplagas es que el invernadero tenga la mayor ventilación posible para conseguir que entre la suficiente luz sin filtrar por el plástico.
Consiguiendo con ello una rápida y fácil adaptación de los polinizadores. Si no se dispone de suficiente ventanas y se observa que no se consigue una adecuada adaptación de los polinizadores una solución puede ser la colocación de mayor número de colmenas.
Los atractivos florales o colores de las flores es un proceso de adaptación de las flores del cultivo para que el polinizador pueda encontrar la flor mas fácilmente entre el follaje (Cabello et al., 2006) y las obreras puedan obtener su recompensa, en forma de néctar o polen. Como la visión de los polinizadores es mayor en la franja UV la mayor expresión de la flores será precisamente en esta franja, por lo que la falta de radiación UV puede provocar en las flores que pierdan esta facultad de destacar entre el cultivo (Cabello et al., 2006). Este factor será más o menos importante dependiendo del cultivo y del polinizador utilizado. Como ejemplo es destacable el cultivo de sandía donde la falta de radiación UV hace que la flor pierda su expresión, mientras que en el cultivo de tomate la flor tanto bajo luz UV como bajo luz visible presenta la misma expresión floral. Se ha comprobado que en cultivos de sandía o melón el efecto de los plásticos antiplagas es más negativo en las abejas que en los abejorros (López et al., 2007; Pérez et al., 2007, 2009), por lo que será recomendable utilizar los abejorros siempre que se pueda.
Los plásticos antiplagas han demostrado que reducen la presencia de plagas frente a los plásticos normales, y junto con un buen manejo de las colmenas, pueden ser una herramienta complementaría a técnicas de control biológico. Los trabajos realizados sobre el efecto que tiene estos plásticos sobre los insectos auxiliares han demostrado que no se observan diferencias comparándolos con los plásticos normales (Soler et al., 2009). Como insectos que son se podría pensar que la falta de radiación UV podría afectar a su establecimiento en el cultivo, pero esto no ocurre debido a que los insectos auxiliares utilizan para encontrar a su huésped o presa mecanismos no dependientes de la luz.
Los plásticos antiplagas actualmente no están muy extendidos por los invernaderos del sureste español, aunque sería aconsejable su uso en todos los cultivos, tomando mayor precaución en aquellos donde se utilicen polinizadores, sobretodo abejas. El futuro de la agricultura intensiva va encaminada a invernaderos altamente tecnificados donde se pone al servicio del agricultor todas las herramientas disponibles y, entre estas, los plásticos antiplagas tendrán un papel relevante como una práctica de cultivo más.


Referencias
· ANTIGNUS, Y., NESTEL, D., COHEN, S. AND LAPIDOT M. (2001): Ultraviolet-deficient greenhouse environment affects whitefly atracction and flight-behavior. Environ. Entom.. 30: 394-399.
· CABELLO, T., VAN DER BLOM, J., SOLER, A. Y LOPEZ, J.C. (2006): Atractivos florales visuales en plantas hortícolas. II Jornadas de Polinización en Plantas Hortícolas. Junta de Andalucía (Spain): 37-48
· DÍAZ, T., ESPÍ, E., FONTECHA, A., JIMÉNEZ, J.C., LÓPEZ, J. Y SALMERÓN, A. (2001): Los filmes plásticos en la agricultura agrícola. Madrid, Ed.Mundi-Prensa.
· LAPIDOT, M., COHEN, S. Y ANTIGNUS, Y. (2002): Interferencia de la visión UV de los insectos: una herramienta IPM para impedir las epidemias de las plagas de insectos y las enfermedades virales asociadas con los insectos. Phytoma-España.135:172-176.
· LÓPEZ, J. C., PÉREZ, C., SOLER, A., PÉREZ-PARRA J., GÁZQUEZ J. C., MECA, D. Y RODRÍGUEZ M.A. (2006): Evaluación de tres materiales anti-plagas para cubierta de invernadero. X Jornadas del grupo de horticultura. Granada: 21-25
· PÉREZ, C., LÓPEZ, J. C., GÁZQUEZ, J. C., MECA, D. E., MARÍN, A., BERMÚDEZ, M. S. Y SOLER A. (2007): Influencia de los plásticos antiplagas sobre la presencia de Bemisia tabaci y Frankliniella occidentalis. XXXVII Seminario de Técnicos y Especialistas en Horticultura. Almería:, 1029-1035
· PÉREZ, C., LÓPEZ, J. C., GÁZQUEZ, J. C., MECA, D. E., MARÍN, A., BERMÚDEZ, M. S. Y SOLER A. (2007): Influencia de los plásticos antiplagas sobre los polinizadores naturales de los cultivos hortícolas en invernadero. XXXVII Seminario de Técnicos y Especialistas en Horticultura. Almería.
· PÉREZ, C., LÓPEZ, J.C., GÁZQUEZ, J.C., MARÍN, A. Y BERMÚDEZ, M.S., (2009): Experiencias con plásticos antiplagas en cultivos de tomate y sandía. VI Congreso Ibérico de Ciencia s Hortícolas (SECH). Logroño. Acta de horticultura, 54: 204-205
· SOLER, A., PARRA, A., AREVALO, A.B., PÉREZ, C. Y LÓPEZ, J.C. (2009): Efecto de los plásticos antiplagas en el éxito del control biológico en cultivos hortícolas intensivos del sureste español. Acta de XVIII Congreso Internacional de CIPA y XI Congreso CIDAPA. Almería
Leer Completo...

Influencia del color del acolchado plastico de suelo en parametros vegetativos y productivos

Introducción

El uso de acolchado plástico o mulching, se utiliza para dar mayor precocidad a los cultivos (2), al producir un aumento de la temperatura del suelo. También favorece la retención de humedad, al disminuir la evaporación y el control de malezas, al impedir la entrada de luz (1). Según sea el color del plástico, difieren los efectos (3; 5). A su vez, el uso de esta técnica esta influenciada por el sitio geográfico y la época del año en que se aplica (1; 7).

El efecto más destacado del acolchado se ha informado en especies de enraizamiento superficial con incremento de la masa radical y absorción de nutrientes (13). El acolchado ha resultado efectivo para el control de malezas ciperáceas aún con polietileno transparente (3). En tomate se ha argumentado que el color de la lámina plástica induciría modificaciones en el desarrollo de la planta al afectar el reparto de asimilados, provocado por el efecto que tendría la calidad de la luz que rodea la planta sobre el sistema fitocromo (3).

El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de distintos colores de cobertura  plástica sobre el crecimiento vegetativo, la fenología y los rendimientos de pimiento en invernadero, en el NE de la provincia de Buenos Aires.


Materiales y Métodos


El ensayo se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria San Pedro del INTA ubicada sobre la ruta nacional 9, km 170, en la provincia de Buenos Aires.  En un invernadero metálico, de 16 m x 25 m x 4,2 m, provisto de aberturas laterales y cenitales, con un índice de ventilación superior a 30 % de la superficie de suelo cubierta,  se trasplantó pimiento híbrido Domingo (Clause) el 31/08/02.

Los tratamientos, aplicados al cultivo, consistieron en la cobertura del suelo con film de polietileno de 50 micrones, de los siguientes colores: negro, blanco con envés negro y naranja, dejándose un testigo sin cubrir.

Las plantas se ubicaron en doble hilera con una distancia entre líneas y plantas de 0,50 m (2,6 plantas/m2). El tutorado se realizó con redes de floricultura dispuestas en forma horizontal cada 40 centímetros, sostenidas por alambres a los costados de las mismas. Se eliminó el fruto de la primera cruz. No se realizaron podas.

Se aplicó fertilización N-P-K-Ca-Mg por fertirriego y foliar y tratamientos químicos preventivos con fungicidas e insecticidas según recomendaciones elaboradas por la EEA San Pedro para la zona (6; 11).

Se observó periódicamente la presencia de plagas  y enfermedades.

En el testigo sin acolchado, se realizaron tres limpiezas manuales de malezas.

El período de  cosecha se extendió entre el 19/12/01 y el 22/01/02. Se efectuaron cinco cosechas sobre frutos rojos maduros.

Se aplicó un diseño en cuadrado latino, de 4 tratamientos (color de acolchado) x 4 repeticiones.
La unidad experimental fue de 5 m2 (13 plantas). Los datos fueron sometidos al análisis de la variancia y a la prueba de Duncan (a=0,05), mediante el paquete estadístico SAS. (SAS Inst, 1989).


Registros efectuados sobre el cultivo:

A los 45, 60 y 75 días del transplante se midió la altura a la primera cruz y máxima en cinco plantas por parcela.

Al inicio de cosecha se registró el largo y ancho de 10 hojas por parcela, tomadas al azar del estrato medio y del estrato superior del follaje.

En cada una de las cinco cosechas, sobre 3 plantas/tratamiento, elegidas al azar, se evaluaron los siguientes parámetros productivos:


  • - Nº Total de Frutos/m2
  • - Nº de Frutos comerciales/m2 
  • - Rendimiento comercial kg/m2
  • - Largo y ancho de frutos (se midió el 100 % de los frutos cosechados)
  • - Espesor de pared (se midió un fruto por cosecha para cada tratamiento y repetición).

Resultados


- No se registraron daños sobre el cultivo debido a plagas o enfermedades.

- No se detectaron efectos de los tratamientos sobre la altura de las plantas a la primera cruz en ningún momento del ciclo (en promedio: 26,9 cm), ni sobre las dimensiones de las hojas de los dos estratos medidos al inicio de cosecha (en promedio, en las hojas del estrato medio se registró un largo de 28,7 cm y un ancho de 14,7 cm; y en las del estrato superior se registró un largo de 13,7 cm y un ancho de 7,8 cm) .

- La altura a la primera cruz no se modificó desde los 45 días en ninguno de los tratamientos.

- La altura máxima tuvo un crecimiento sostenido de 30 cm en promedio entre los 45-60 y 60-75 días desde el transplante para todas las situaciones. La altura máxima de plantas con  acolchado naranja fue mayor a los 45 días desde el transplante, a los 60, todos los tratamientos con mulching se habían igualado y a los 75 no hubo diferencias entre ellos ni con el testigo para este parámetro (Tabla 1).

- No se determinaron diferencias significativas en la precocidad de la floración a 45 y 52 días desde el transplante. A 59 días desde el transplante, en la situación de acolchado blanco se registró el 100% de plantas en fructificación, diferenciándose del negro y del testigo (85%). Con el acolchado naranja, las plantas mostraron una situación intermedia (Tabla 2).

- En todos los casos, los rendimientos comerciales estuvieron por encima de los promedios registrados en la zona de 6-8 kg/m2 (11) No hubo diferencias entre los tratamientos de color del acolchado en el rendimiento y en las características de los frutos.

- En un ensayo previo similar desarrollado por los autores (8) sobre pimiento tardío (implantación en octubre), se encontró que la cobertura naranja afectó los rendimientos comerciales (número y peso de frutos) debido al mayor calentamiento medido en ese tratamiento tanto en suelo como en aire: los valores térmicos registrados en el suelo con la cobertura naranja estuvieron en el rango 34/21ºC (día / noche), temperaturas que superaron los valores considerados aceptables para maximizar la productividad de la especie (23/19ºC) (9); mientras que en el aire las temperaturas diurnas en el entorno de las plantas que crecieron con cobertura naranja superaron en 3º C en promedio los valores de los otros tratamientos (36ºC vs 33ºC).

- Aunque no se contó con instrumental para monitorear temperaturas en la campaña 2001/02, posiblemente, debido a la fecha de implantación temprana (agosto), las temperaturas a las que estuvo expuesto el cultivo no resultaron excesivas en ninguno de los tratamientos, explicando así la falta de diferencias entre ellos.

Por lo tanto, del presente trabajo surge que para transplantes tempranos de pimiento en invernadero, en el NE de la provincia de Buenos Aires, la aplicación de cobertura plástica no tiene efectos sobre los rendimientos comerciales. Faltaría confirmar en futuros trabajos la relación entre el color de la cobertura plástica del suelo y las temperaturas para encontrar las causas de esta falta de diferencias entre los tratamientos evaluados.


Bibliografía
1. Castillo, M.H.; Alvarado Valenzuela, P; Tapia, M.L. 2000. Efecto del uso de acolchados de polietileno sobre la estacionalidad de algunos parámetros agrometeorológicos, el crecimiento de malezas y la precocidad de los cultivos.  En: Horticultura Argentina, Vol. 19. Nº 46. Resumen 091.
2. De Castro, J.I.; Parera, C.A. 1996. Efecto de distintas coberturas plásticas de suelo en la producción anticipada de melón. En: Resúmenes Congreso Argentino de Horticultura, San Juan, p. 87.
3. Gabriel, E.I.; Lotti, H.; Benito, R.M. 1994. Efecto del color de la cobertura plástica de suelo sobre la producción de tomate (Lycopersicon esculentum). Acta Horticulturae 357: 243-250.
4. Gosselin, A; Trudel, M.J. 1986. Root-zone temperature effects on pepper. Journal of the American Society of Horticultural Science 111: 220-224.
5. Grimaldi, M.C.; Garbi, M.; Martinez, S.; Raggio, M. ex aequo 2000. Influencia del color del mulching sobre el régimen térmico horario del suelo. En: Horticultura Argentina, Vol. 19. Nº 46. Resumen 066.
6. INTA. EEA San Pedro. 1996. Curso de capacitación Produccion de hortalizas en   invernáculo. Modulo 2: Manejo de suelo, riego y nutrición mineral. San Pedro,   1/10/96. 71 p.
7. Martínez, S.; Garbi, M.; Etchevers, P.; Asborno, M. 1998. Efecto del color de la cobertura plástica sobre el régimen térmico del suelo para el cultivo de tomate en invernadero plástico. Revista Brasileira de Agrometeorología, Vol. 6 Nº2:147-150.
8. Paunero,I.; Francescangeli,N. y Biscia,S. 2002. Mulch de color para pimiento. Informe Frutihortícola, Año XVII, Nº 199: 18.
9. Rylski, I and Spigelman, M. 1982. Effects of different diurnal temperature combinations on fruit set of swweet peppers. Scientia Horticulturae 17: 101-106.
10. SAS Institute Inc. 1989.  SAS/STAT User's Guide, Version 6, Fourth Edition, Volume 2, Cary, NC:SAS Institute Inc., 846 pp.
11. Stoppani, M.I.; Arias, A. 1994. Sección II: Manejo del cultivo. En: Curso a distancia. Producción de hortalizas en invernáculo. Proyecto Capacitación a Distancia INTA.  Módulo 5, Cultivo de pimiento:15-21.
12. Wien, H.C., P.L. Minotti, and V.P. Grubinger. 1993. Polyethylene mulch stimulates early root growth and nutrient uptake of transplanted tomatoes. J. Am. Soc. Hortic. Sci. 118:207-211.
13. Gabriel, E.L., H. Lotti, R.M. Benito, and O.R. Larroque. 1994. Effect of mulch color on yield of fresh-market tomatoes (Lycopersicon esculentum). Acta Hortic. 357:243-250.
Leer Completo...

Aplicaciones y usos de plasticos agricolas, rentabilidad y conservacion ambiental

Con la crisis actual, cabría preguntarse por qué los agroplásticos no han tenido alzas espectaculares como las que se han dado en los combustibles o el acero ¿Será que sus precios han estado por arriba de los precios internacionales desde hace varios años? 

La respuesta parece ser afirmativa, ya que por ejemplo, en España, un litro de combustible equivale a $18 pesos, y un kilo de polietileno para invernaderos se comercializa en $22 pesos; mientras en México, un combustible similar alcanza $9 pesos por litro y el kilo de polietileno se cotiza en $33 pesos. Si le agregamos un tratamiento UV y el IVA, el precio del polietileno en México está rondando los $45 pesos/kg.

Otros ejemplos
Para cubrir el piso de un invernadero se pueden requerir de cuatro a cinco toneladas de polietileno coextruido, con un calibre de cuatro a seis mill, y su costo puede ser de $40 pesos/kg, con una duración de 12 meses. En la cubierta del mismo invernadero, al utilizar plásticos bicapa o tricapa, con opacidad y difusión de la luz, el costo por kilo puede ubicarse en $50 pesos, con un peso de cinco a seis toneladas. Mientras las empresas nacionales comercializan el polietileno por kilo, los materiales importados se cotizan por metro cuadrado. Como ejemplo, para cubrir un invernadero con doble cubierta con materiales importados, el costo integrado (como parte del invernadero), puede ser de $35 pesos/m2, mientras que la misma cubierta con plásticos nacionales, ronda $70 pesos/m2.
Lo anterior explica por qué el 99% de los invernaderos de doble cubierta (con doble protección y mayor duración) utilizan materiales importados, y al mismo tiempo la razón de que los invernaderos nacionales sean de cubierta simple. Es importante aclarar que algunas empresas constructoras de invernaderos en México (nacionales) utilizan materiales plásticos de importación.

Este tema podría llevarnos a la necesidad de plantear la reforma energética, debido a que — a pesar de ser México un país petrolero — los derivados del crudo (combustibles, gas, plásticos y fertilizantes) están muy lejos de ser competitivos.

Sin necesidad de hacer costosos estudios sobre la falta de competitividad de los derivados del petróleo, sería importante saber qué encarece los costos de producción de los plásticos; de igual manera, saber qué detiene a los formuladores de fertilizantes y al Gobierno para producir nuestros propios abonos y combustibles.
Por ahora, tenemos que conformarnos con la realidad.

Plasticultura
En el campo de los agroplásticos, la llamada ‘plasticultura’ respalda su competitividad mediante la diversificación de productos — desde los famosos acolchados, hasta las películas para ollas de agua, tanques con membranas antialgas o de gran resistencia a los ácidos de los fertilizantes, o las bolsas tricapa para cultivos hidropónicos, sin olvidar los anillos (clips) para sujetar el tallo, los formuladores de productos de plástico han encontrado un nicho muy relevante, que lo mismo le interesa a un productor de clips de Holanda, Israel o Canadá.

Digamos que en un complejo de invernaderos de 20 hectáreas, el consumo de clips puede llegar a ser de seis millones de unidades.

Es decir, que para un productor de clips, simplemente con captar un mercado de 100 hectáreas de alta tecnología necesitaría producir 30 millones de unidades. Además, está la rafia con tratamiento UV, los soportes para el racimo y hasta las medias lunas que convierten el cultivo en una telaraña de plástico.

Es evidente que algunos productores prefieren escatimar gastos y evitar la compra de soportes para su cultivo. Sin embargo, al tratarse de un cultivo de alto rendimiento — donde una planta puede producir hasta 20 kilos de tomates — el costo de 10 anillos es mínimo, comparado con el valor de los frutos caídos; o peor aun, cuando evaluamos el número de tallos fracturados por el peso de los tomates.

Es decir, que no obstante lo que pueda parecer un exceso de plásticos, es en realidad una herramienta para alcanzar alta productividad.

Mayor eficiencia
Lo mismo podemos decir de los sistemas alternativos, como son los ductos de calefacción de polietileno. Las llamadas ‘salchichas’ resultan indispensables para transportar el calor dentro del invernadero. 

Podríamos decir que sin salchichas no hay hotdog, ya que su empleo permite generar mayores rendimientos y utilidades reales en las primeras fases de aprendizaje de la tecnología de los invernaderos. Para explicar lo anterior, tenemos un ejemplo muy claro.

Un nuevo proyecto de una a cinco hectáreas, ubicado en una zona templada o fría, requiere de ciertas unidades de calor (kW, kCal o Btu) para elevar la temperatura, y su difusión mediante ventiladores no es eficiente a menos que se haga a través de los ductos de polietileno. Por otra parte, ningún proyecto menor a cinco hectáreas puede amortizar fácilmente la inversión de un sistema de agua caliente, que se ubica actualmente entre $180 y $220 pesos/m2.

En cambio, los sistemas de calefacción de aire forzado — que utilizan mangas de polietileno — tienen un costo aproximado (con calentadores y ductos) de $55 pesos/m2. Esta menor inversión, permite alcanzar la temperatura deseada con una rápida recuperación. Así de simple es el plástico.

Conservación del ambiente
Para terminar este artículo sobre el tema de la plasticultura, es necesario recalcar que, así como los usamos, también debemos considerar el reciclado y su aplicaciones en industrias derivadas que puedan ser de utilidad.
Lo que no podemos hacer con los plásticos, es abandonar los desechos a la intemperie, ni tampoco contaminar el suelo al enterrarlos. Debemos considerar el reciclaje como una forma de conservación del medio ambiente.

Actualmente, existen muchas empresas dedicadas a la transformación de los desechos del plástico. Debemos ponernos en contacto con éstas, aunque se encuentren lejos de las áreas donde se ubican los invernaderos.
Leer Completo...

data:olderPageTitle data:homeMsg